lunes 23/5/22

Tres heridos por picaduras de carabelas portuguesas en Cádiz

El veneno de la carabela portuguesa es muy peligroso para las personas, produciendo un dolor muy intenso e incluso la muerte

El suceso ha tenido lugar durante la tarde del sábado en la conocida Playa de la Victoria, en la capital gaditana.

Hasta tres personas han requerido asistencia por parte de los socorristas tras sufrir picaduras de carabelas portuguesas.

El Ayuntamiento de Cádiz no ha cerrado el baño al no encontrar un número suficiente de estos tipos peligrosos de seres violeta, por lo que  el protocolo antimedusas no se ha llegado a activar.

elMIRA.es ha podido saber que el cuerpo de la Policía Local, así como el Servicio Municipal de Limpieza de las playas están alertados para estar atentos sobre la localización de más medusas, pudiéndose haber encontrado algún ejemplar también en la playa de Cortadura.

Por otra parte, también en la provincia de Cádiz, en la localidad de San Fernando se ha izado la bandera antimedusas, así como en zona de Algeciras, donde se ha prohibido el baño.

En el ser humano, el veneno de la carabela portuguesa tiene consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas, produciendo un dolor muy intenso, e incluso la muerte en personas mayores y niños, siendo peligroso tener contacto con las mismas.

Ejemplo de picadura de carabela portuguesa en la espalda del reportero Jano Mecha

La carabela portuguesa es un carnívoro. Con unos tentáculos venenosos, atrapa y paraliza a su presa. Por lo general, captura pequeños organismos acuáticos como peces y plancton.

Está formada por una vela gelatinosa de entre 15 y 30 cm​ que le permite recorrer los océanos impulsada por los vientos, las mareas y las corrientes marinas, mientras que del cuerpo central cuelgan numerosos tentáculos que le sirven para atrapar a sus presas y que extendidos puede llegar a medir hasta 50 metros, aunque normalmente tienen una extensión de unos 10 metros.

Estos tentáculos están provistos de cápsulas urticantes denominadas cnidocitos que pueden paralizar a un pez grande y afectar seriamente al ser humano. Estas cápsulas liberan un filamento hueco espiralado de un único uso llamado nematocisto, que puede ser de distintos tipos: simples ventosas, prolongaciones largas de los tentáculos que se enrollan alrededor de la presa, y púas o espinas que pueden inyectar una toxina proteica que paraliza a la presa.

Los tentáculos tienen por objeto envolver a las presas e introducirlas en la boca hasta la cavidad gastrovascular, donde comienza la digestión.

Tres heridos por picaduras de carabelas portuguesas en Cádiz