lunes 17/1/22

“Cuando una mujer es madre nace un amor sin medida”

Excelente Pregón de la Navidad a cargo de David Puerto Román

No un Pregón de carácter historicista. No un Pregón al uso basado en las Sagradas Escrituras. No un Pregón lineal de único hilo argumental. No un Pregón demasiado extenso ni demasiado breve. Todo lo contrario. David Puerto Román, joven periodista jerezano con un extensísimo currículo en no pocos atriles de acá y acullá (de Jerez y allende sus fronteras), bordó una intervención exquisita -preciosista de figuras literarias, muy natural en la interpretación gestual- este pasado viernes 29 del mes de noviembre. El centro de la ciudad había nacido, apenas dos horas antes del inicio de este Pregón organizado por la Asociación de Belenistas de Jerez, al anual legado de la iluminación navideña por calles y plazas.

Los Claustros de Santo Domingo registraron un lleno absoluto en su Sala Refectorio. No es fácil cubrir todas las localidades de este histórico aforo. Mayormente en una jornada -y a la hora prevista: 21.00 horas- donde las grupales reuniones navideñas ya se habían multiplicado por doquier. Empero tanto el tirón social de la Asociación de Belenistas como la capacidad de convocatoria del propio pregonero lograron una concurrencia de veras nutrida. La expectación había alcanzado cotas de auténtica curiosidad. O, por mejor decir, de apuesta a caballo ganador. La calidad de la exposición era un garante a todas luces asegurado.  A las pruebas de la experimentada declamación de Puerto Román nos remitimos.

Manuel Doña Jiménez, veterano comunicador ducho en estas lides, ejerció de conductor del acto: un excepcional maestro de ceremonias que ya de antiguo tiene cogida la medida a toda actividad navideña que se precie. Además con un guiño emocional -coram populo- en sus primeras palabras: “Cada vez que veo el Belén Monumental es inevitable acordarse de quien lo parió y de quien lo concibió: el amigo Lete, el gran Lete”.

La escaleta de intervenciones calcó el patrón de otros pregones de la Navidad de años anteriores. Como así mandan los cánones de las más valiosas señas de identidad. Vale decir: actuación del Coro Virgen de Belén -con cantos de villancicos tales como ‘Campanas de Navidad’, ‘Los zagales de Navidad’ o, entre otros, ‘Los gitanitos’-, presentación del orador a cargo del pregonero de la pasada edición -en este caso Manuel Alcocer Caridad- y turno principal para el protagonista de la velada -quien además, con conocimiento de causa, compartió escenario con las finísimas ilustraciones musicales de Joaquín García García-. Presidió el acto el teniente de alcaldesa Francisco Camas.

Puerto mezcló verso y prosa. En una conjunción expositiva maridada con sumo gusto. Transmitió paz interior. Serenidad del alma y una alta costura metafórica. El pregonero se descorchó de humildad para hablar de Dios. Del Dios hecho niño que la Humanidad ya aguarda de nuevo cuando la Navidad llama a la puerta de la tradición. “Cuando una mujer es madre nace un amor sin medida”. “Qué importante es, en una familia, la figura paterna”. “San José nutre de sabiduría a su hijo Jesús”. “San José fue el bastón de la Sagrada Familia”. “¿Cuánto callaría San José por seguir los planes de Dios?”.

Exaltó a la Virgen María, a San José, al niño Dios, a la zambomba, a la tradición belenista… No olvidando ni por asomo a belenistas tan recordados como José Ramón Fernández Lira, Pepe Guerra, José Alfonso Reimóndez ‘Lete'… “Todos somos un poco belenistas, ¿verdad?”. “San Francisco quiso un mundo donde Cristo fuera orilla”. “Se trabaja todo el año con el corcho y con la resina”. Un pregón, en suma, que satisfizo al numeroso público concurrente y que sin duda abrió de par en par el anuncio sagrado de la inminente llegada de la Navidad. ¡Enhorabuena al periodista David Puerto!

“Cuando una mujer es madre nace un amor sin medida”