Impactante suceso que a punto estuvo de acabar en tragedia en Granada. En este caso, la víctima es un hombre que casi pierde la vida a manos de otro varón al que había sorprendido robando en su coche. La justicia tendrá ahora la última palabra.
De esta manera, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada tiene señalado para este viernes, día 15 de marzo, el juicio de un caso en el que la Fiscalía ha pedido diez años de prisión para un hombre de 54 acusado de haber intentado matar al dueño de un vehículo aparcado en una calle de la capital de la Alhambra, donde lo sorprendió "revolviendo la guantera" tras lo que comenzó un forcejeo en el que el primero habría blandido una navaja de unos 15 centímetros de hoja que clavó al propietario del vehículo.
Tal y como recoge el escrito de acusación, los hechos serían constitutivos de delitos de robo con violencia e intimidación con uso de armas en grado de tentativa, por el que se interesan tres años de prisión, y de intento de homicidio, por el que se piden otros siete años de cárcel.
Prisión provisional
Por otra parte se solicita la imposición al procesado, en prisión provisional comunicada sin fianza por estos hechos desde el 8 de junio de 2022, de una orden de alejamiento a al menos 300 metros de la víctima y de una prohibición de comunicarse con él durante un año, y el pago de 31.180 euros en concepto de responsabilidad civil.
El relato de los hechos nos lleva a la madrugada del 30 de noviembre de 2021, momento en el que el acusado habría sido sorprendido por la víctima "tumbado en el interior del vehículo, sobresaliéndole los pies por la citada puerta delantera", y dejado el arma blanca en el asiento del conductor con la que después del acabó atacando.
Igualmente, una segunda persona "no identificada, propinaba patadas" al agredido "por la espalda al objeto de auxiliar al acusado en sus virulentos quehaceres, marchándose acto seguido" a la carrera con el procesado dejando el móvil en el interior de coche.
Gravedad de las lesiones
El hombre herido se habría subido entonces a su vehículo para marcharse a su domicilio, sito en el municipio metropolitano de Albolote, "sin ser consciente de la gravedad de las lesiones que el acusado le había ocasionado, hasta que, pasadas las 16,00 horas", decidió personarse en el Hospital de Neurotraumatología de Granada "debido a los dolores que presentaba en la espalda" como consecuencia de la agresión sufrida.
Finalmente, hay que añadir de que fue informado entonces de que el navajazo que había recibido en la madrugada "le había perforado el estómago y que el líquido encargado de diluir los alimentos se había extendido por la espalda, lo que motivó que fuese inmediatamente ingresado y operado de urgencia". Tardó varios meses en recuperarse.



