Es una actividad bastante común pero que no deja de sorprender en los tiempos que estamos. Se trata de la falsificación de recetas médicas y su posterior entrega en farmacias. En este caso con el componente añadido de utilizar a su propia madre como ha ocurrido en Estepona.
Agentes de la Policía Nacional detuvieron el pasado 7 de julio en Estepona (Málaga) a una vecina de la localidad de 39 años por esta actividad delictiva.
La investigación se inició a raíz de que la unidad de Participación Ciudadana detectase, en sus contactos con el gremio de farmacéuticos, un supuesto fraude realizado por una clienta, que haría entrega de recetas falsificadas en las boticas.
Una vez las recetas se hallaban en poder de los agentes, se comprobó que las mismas fueron falsificadas con diferentes métodos: fotocopias a color del documento de origen en el que apenas se reflejaban los datos del médico prescriptor, reproducciones cubriendo la zona del medicamento prescrito para luego anotar el que a la presunta responsable le interesase y, en varios casos, una misma receta entregada en más de una botica con referencia de medicinas diferentes.
Utilizaba a su madre
En cuanto al modus operandi de la investigada para apropiarse de las recetas, los investigadores pudieron determinar las diferentes estratagemas llevadas a cabo por aquella, que irían desde la sustracción al descuido de recetas en blanco en las consultas médicas, hasta la utilización de su propia madre, a la que acompañaba a consulta, aprovechando cualquier descuido de los facultativos para utilizar sus sellos entintados, estampándolos en los documentos previamente sustraídos.
También llevaba a cabo el escaneo o copia de algunas recetas que después modificaba, donde ocultaba el medicamento que legítimamente le habían prescrito para que apareciera plasmado otro de su interés, han indicado desde la Comisaría Provincial.
Continuando con las indagaciones se contactó con los distintos médicos cuyos datos profesionales venían recogidos en las recetas detectadas como falsas, quienes confirmaron, sin ningún género de dudas, no ser los autores de la confección de las distintas recetas médicas bajo investigación.
Finalmente, una vez determinada la existencia de indicios suficientes para determinar la presunta responsabilidad de la investigada en un delito de falsedad documental, los agentes la detuvieron el pasado 7 de julio en las inmediaciones de su domicilio.
