domingo 28/11/21
Esta es la razón por la que se secan las puntas de las hojas de tus plantas en casa
Esta es la razón por la que se secan las puntas de las hojas de tus plantas en casa

Una planta requiere muchos cuidados, esté afuera o sea una planta de interior. Si se descuidan el agua, humedad, luz del sol, la maceta o suelo en el que esté, y la turba, el sustrato, el regadío, fertilizante, y la plaga que pueda tener, lo veremos reflejado en la hoja, y esta es la razón por la que se secan las puntas de las hojas de tus plantas en casa.

¿De qué debemos estar pendientes al cuidar de nuestras plantas?

Junto con los factores principales, debemos estar pendientes de la raíz, el drenaje, posibles lombrices, la poda, nutrir a la planta con silicio y prevenir el estrés que se pueda generar en la planta, que es uno de los principales males que estas padecen si su cuidado no es el adecuado.

Las plantas no son un adorno en la casa, por lo que no podemos simplemente dejarlas y que estas se cuiden solas, ya que esto acabará matándolas; por eso, al decidir tener una o varias en casa, se debe estar seguro de que se les dará la atención que necesitan.

Si anteriormente no contabas con una planta en tu hogar, lo primero que debes saber es que la cantidad de luz solar y agua que reciba diariamente son lo principal; si es de interior bastará con mantenerla bien hidratada y cambiar el agua cada cierto tiempo, si se trata de una planta que se cultiva solamente en agua.

Regando la panta en casa

La tierra en la que crezca es igual de importante, debido a que en ella las raíces podrán engrosar y, en general, la planta podrá estar en mejores condiciones, siempre y cuando se seleccione la adecuada, dependiendo de la especie vegetal.

Aunque no parezca importante, la maceta en la que hayamos sembrado a nuestra planta tiene un papel igual de importante, y es que con el enriquecimiento de esta, sus raíces crecerán, y habrá un punto en el que al haber engrosado van a comprimirse, algo que más adelante puede ser malo para el desarrollo del vegetal.

Estrés en las plantas, ¿Qué es?

Podrá parecer extraño, principalmente por el nombre, pero existe el estrés en las plantas, y esto es muy malo para ellas. Este es un estado del vegetal en el cual no realiza con normalidad las funciones fisiológicas que debe llevar a cabo, lo cual conlleva a que tanto su crecimiento como desarrollo y demás procesos, se vaen detenidos.

Las razones por las que las plantas pueden desarrollar este estrés, son variadas, ya que dependen de factores como el calor extremo, falta de agua (debido a un riego inadecuado por un tiempo prolongado), aparición de insectos o algún patógeno que afecte internamente a la planta, entre muchos otros.

Estrés en las plantas

Cuando se descuidan algunos de esos aspectos, podremos ver cómo poco a poco las puntas de las hojas de nuestras plantas van secándose, y esa la primera señal que nos dan, y si no nos percatamos de ello (o si lo hacemos y no cambiamos pronto los malos hábitos) más adelante veremos toda una hoja seca, o hasta más de la planta en esta condición.

Es por eso que se debe estar atento a lo que nos dice nuestra planta por medio de sí misma, sea en sus hojas (lugar principal en el que se ve el estrés), tallo, en las flores o frutos que esta tenga.

Tipos de estrés vegetal

Antes de mencionar las distintas formas en las que se puede presentar estrés en tus plantas, es importante que primero conozcas cómo se clasifican, de modo que sepas a lo que pueden estar sometidas en su espacio. Se divide en dos categorías, los factores abióticos y los bióticos.

Los abióticos se ven divididos en dos grupos: factores físicos y los químicos. En los físicos se encuentra el estrés que puede ser causado por cambios en la temperatura, agua, viento, daños mecánicos, entre otros. Las situaciones de estrés extremo se pueden dar a causa de la radiación, sequías o inundaciones.

En cuanto a los factores abióticos químicos, resalta el uso de pesticidas y la presencia del pH del suelo, polución y salinidad.

El estrés biótico es aquel que es causado por otros organismos vivos, en este se incluyen no sólo los animales herbívoros e insectos que afectan directamente al vegetal al alimentarse de él, sino también otras plantas que pueden compartir el mismo espacio y surja una competencia entre ellas por los nutrientes que hay en el suelo.

Este también encierra el daño que provocan distintos tipos de patógenos, junto con la aleopatía, un fenómeno biológico que ocurre cuando un grupo de plantas compiten por sobrevivir en el mismo ecosistema que otras.

Estrés hídrico

El estrés hídrico ocurre una vez que la demanda de agua de la planta es mayor que la que se encuentra disponible en el terreno donde esta se encuentra.  Es el tipo más común de estrés que se ha visto en ellas, mayormente si se tienen una variedad de plantas en un mismo espacio en la casa.

Como el suelo no ofrece la suficiente humedad y agua, la panta no podrá desplazar los nutrientes por medio de la raíz, por lo que estos no llegan a las hojas y a partir de ello es que se van secando poco a poco.

Por la falta de agua las plantas dejan de crecer, de modo que utilizan los recursos que poseen en el momento para que sus raíces crezcan, mientras que evitan su crecimiento aéreo. Al crecer, las raíces intentarán desplazarse en busca de alguna zona cercana que pueda proporcionarle más agua que en donde se encuentra.

También puede suceder de manera inversa, y en vez de faltar agua, hay exceso de ella. Cuando esto sucede, habrá una falta de oxígeno, el cual necesita la planta. Al mismo tiempo, las raíces son las que recibirán el daño directamente, ya que al tener mucha agua, pueden pudrirse y luego morir.

Se debe tener más cuidado con el exceso de agua que con la falta de esta. Si la planta se está secando bastará con un aporte de riego, sin embargo, esto no es tan fácil cuando es al revés.

Si la planta ha sufrido un exceso de agua, se deberá podar las partes de esta que estén dañadas, aplicarle a la tierra un poco de abono natural con el que reciba turba y otros nutrientes. Además, se debe reducir el riego.

Estrés mecánico

El estrés mecánico es igual de común y sucede una vez que las plantas sienten un cambio en su entorno. Este puede ser por muchas razones, ya sea alguna variación en la temperatura del ambiente y en el viento, así como un manejo frecuente de las plantas, ya sea que se toquen, arranquen sus hojas o siempre estén cambiando de lugar.

Las plantas de interior son tan propensas de tener estrés mecánico como las que se encuentran afuera del hogar.

Evitar el estrés mecánico puede ser muy difícil, ya que este sucede con la más ligera alteración en el ambiente en el que se desarrolla el vegetal, es por eso que las mejores formas de prevenir que esto suceda son:

  • No tocar mucho las hojas de la planta u otras partes de esta.
  • No sacudas al vegetal; si tienes mascotas evita que se acerquen, ya que pueden morder las plantas
  • El manejo de la planta no puede ser constante, debe ser de manera moderada y sin movimientos bruscos; si se va a mover de posición, cambiar de maceta o reemplazar el agua, debe ser con cuidado y cada cierto tiempo.
  • En caso de que se tengan plantas que dan frutos en el jardín y se emplee algún tipo de fertilizante, este debe ser agregado con moderación. A menos que se vea que el que se está utilizando daña a la planta, lo más recomendable es evitar cambiarlo, o hacerlo un tiempo después de haber empleado el anterior.

Evitar el estrés mecánico es difícil, pero si se siguen estos consejos, podrás evitar que afecte a mayor escala a tus plantas.

Estrés por temperatura

La temperatura a la que se deben encontrar las plantas depende mucho de su especie, ya que habrán unas que necesiten estar en ambientes más calurosos o fríos que otras, por lo que se debe saber cuál es la temperatura promedio que necesitan las plantas que se tengan en casa.

Las personas que tengan cultivos en casa deben tener esto muy en cuenta, ya que el crecimiento de las plantas y los frutos que se esperan de ella, pueden presentar problemas en cuanto a su crecimiento y desarrollo.

A partir de este surgen dos tipos de estrés provocados por el exceso de calor o de frío, teniendo cada uno distintos efectos sobre la planta.

Exceso de calor

El estrés por exceso de calor se puede producir cuando la temperatura es mayor de 35 °C. Esto puede causarle daños fisiológicos a la planta.

Su metabolismo también se ve comprometido, afectando la activación de las enzimas del vegetal, lo que hace que el ciclo de los nutrientes que este absorbe no se realice de forma eficiente, afectando su crecimiento.

Este se puede asociar con el estrés hídrico, debido a que una vez que las temperaturas sean extremas, el agua que tiene el suelo va a ir disminuyendo y las plantas no van a tener suficiente líquido, teniendo una especie de efecto dominó.

Para evitar esto con las plantas de interiores, puedes moverlas a donde entre aire, preferiblemente natural, como una ventana que puedas tener abierta cuando el calor en el ambiente sea muy fuerte.

Si por el contrario tus plantas se encuentran afuera y están en macetas, puedes moverlas a una zona con sombra, de modo que el calor no sea tan fuerte.

Si sabes cuáles de tus matas toleran altas temperaturas, no habrá problema para ellas.

Exceso de frío

Por parte del exceso de frío, este puede ser perjudicial para la fisiología de la planta, afectando directamente a la estructura de esta.

Si llega una helada rápida, el agua que se almacena en las células de las plantas intenta salir rápidamente, pero esto no se logra a tiempo, y como consecuencia, se congela, se rompen las células y genera la muerte del vegetal.

En caso de que la temperatura baje pero no llegue a suceder una helada, la planta va a detener su crecimiento, de modo que este no se vea afectado por el frío, sin embargo, esto también hace que acumule azúcares, lo que a futuro puede que sea peor para su desarrollo.

Las plantas de interior también pueden sufrir del estrés por exceso de frío, si dentro del hogar se cuenta con un sistema de aire acondicionado. Si este es tu caso, se recomienda que ubiques a tus plantas en zonas donde el aire frío no les pegue directamente.

Estrés por raíces apretadas

Se ha destacado la importancia del cambio de las macetas en las que crecen nuestras plantas, y es que mientras ellas van creciendo, también lo haces sus raíces, y eso es algo que muchas veces se puede pasar por alto.

El estrés se genera una vez que las raíces crecen tanto que no queda espacio disponible, por lo que no pueden expandirse como normalmente harían en zonas amplias, y esto las conlleva a que formen una masa maciza, por la cual no podrán absorber ninguno de los nutrientes que se encuentran en la tierra.

Como no obtienen ni el agua ni los nutrientes que necesitan, la planta puede empezar a morir, secándose rápidamente.

Si vemos que otros factores como agua y sol son adecuados, puede que la planta esté pasando por esta situación. Para esto se recomienda buscar macetas más altas y amplias, donde quepa la planta con sus raíces, así como un buen sustrato.

El trasplante del vegetal es recomendable que se realice antes de que la época de la floración inicie y no durante esta.

Cuando estés cambiando la planta de maceta, tienes que revisar sus raíces, si estas están enredadas y muy compactas, intenta repararlas con cuidado con tu mano, de modo que al insertarla en la nueva maceta pueda adecuarse al nuevo espacio y que ahora sí pueda aprovechar los nutrientes del suelo.

El estrés en las plantas puede ocasionar muchos problemas, esta es la razón por la que se secan las puntas de las hojas de tus plantas en casa, por ello debes estar pendiente de las señales que te den, para que estas no mueran sin que te des cuenta.

Esta es la razón por la que se secan las puntas de las hojas de tus plantas en casa