viernes 20/5/22

El Melli y Barroso, a hombros en la novillada con caballos de Sanlúcar

La primera del Circuito de Novilladas de Andalucía 2022 sirvió para el debut con caballos de Víctor Barroso y la presentación en casa de El Melli
Víctor Barroso en Sanlúcar
Víctor Barroso en Sanlúcar | Marciano Breña

Plaza de toros de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), 23 de abril de 2022. Novillada con picadores en formato de mano a mano correspondiente al primer festejo del Circuito de Novilladas de Andalucía 2022 organizado por la Fundación del Toro de Lidia, con la colaboración de la Junta de Andalucía. Con tiempo nublado y desapacible, la entrada es de un cuarto de plaza. Preside Luis Rodríguez. Ameniza la Banda de Música “Julián Cerdán”, dirigida por Justo Jiménez.

Se sueltan cuatro utreros, dos de Julio de la Puerta (hierro que pasta en Osuna, Sevilla), con cara pero de juego complicado, y dos de El Parralejo (hierro que pasta en Aracena, Huelva), bien presentados y de buen juego, con pesos entre 440 y 465 kilos. En el arrastre, al tercero, de nombre Carbonero (de El Parralejo), se le da la vuelta al ruedo; el cuarto tiene palmas.

David Pacheco
David Pacheco | Marciano Breña

Germán Vidal El Melli, que se presenta en su ciudad con picadores, estocada honda; una oreja. Pinchazo y estocada tendida; dos orejas.

Víctor Barroso, que debuta con picadores, estocada honda contraria; una oreja. Estocada honda trasera y estocada honda atravesada, con seis golpes de descabello y un aviso; una oreja.

Incidencias: una vez terminado el paseíllo y con las filas deshechas se interpreta el Himno Nacional. En banderillas se ven buenos pares de David Pacheco, Juan Manuel Raya y José Antonio Heredia. Los dos novilleros salen a hombros.

Comentario

Otro año más Sanlúcar acoge una novillada del Circuito que organiza la Fundación del Toro de Lidia. En esta ocasión, sin embargo, no ha habido una campaña publicitaria adecuada y ello ha propiciado que muchos aficionados no se hayan enterado y el tendido lo canta con su (escasa) ocupación, pese a que los dos novilleros anunciados son de la zona y podrían arrastrar más público.

Cuando el Himno Nacional arranca sus notas resulta que las cuadrillas ya han roto filas, los picadores se están yendo con sus monturas hacia el patio y los banderilleros han empezado los saltitos de calentamiento. Sin embargo, el público acompaña con aplauso continuado la interpretación tapando con su calor la inepcia de un presidente, al que habría que darle un cursillo acelerado de protocolo para que aprenda cuándo debe sonar la melodía oficialmente más importante de España.

Vuelta en el arrastre
Vuelta en el arrastre | Marciano Breña

El Melli

El Melli, de blanco y oro con vivos negros, en su primero, con cara y algo cuesta arriba, se va a porta gayola y recibe con cambiada de rodillas para luego, en tablas, repetir de rodillas dos lances seguidas por verónicas de dominio aunque es desarmado pero sigue hasta rematar con media. Lleva por chicuelinas al novillo, que en el caballo es bien cogido, aunque sólo señalado.

Hay sólo dos pares de banderillas, buenos. Brinda al público y empieza en tablas por bajo, para ir enseguida a los medios; hay dos tandas largas y de mano baja pero sin demasiado acople y sufre desarme; por la izquierda hay una pequeña prueba y, vuelto a diestra, los tornillazos son continuos y el novillo empieza a quedarse; lo intenta de nuevo por la izquierda pero no saca nada claro, así es que sólo queda sacar por el pitón derecho unos circulares y derechazos mezclados con molinetes. El presidente saca el pañuelo orejero sin que haya petición mayoritaria.

El Melli
El Melli | Marciano Breña

En su segundo, castaño y de morfología armónica (un auténtico dije), vuelve a ir a porta gayola para recibir pero en este caso se queda con el animal y, tras la larga cambiada, le propicia una tanda entera de recibo en el mismo sitio donde se puso de rodillas. El picador Chamorro deja un puyazo asentado defendiendo la cabalgadura, tras lo que hay un quite por saltilleras en la boca de riego.

Los palos van de uno en uno. Hay un inicio vibrante de faena por doblones y pases de rodillas antes de entrar con el toreo de mano baja y ligazón en dos tandas muy aplaudidas; el novillo es bravo y por la izquierda hay otra tanda también buena; volviendo a diestra, con un novillo encastado, sale el toreo en redondo, luego una tanda bien ligada y, por fin, otra breve pero intensa, como intensa ha sido toda la faena.

Se oyen algunas voces de “no lo mates”, sin mayor repercusión, pero habría sido curioso. Hace menos de un año, también en novillada del Circuito de Novilladas de la Fundación del Toro de Lidia en esta Plaza del Pino, fue indultado un novillo del mismo hierro de El Parralejo.

El Melli
El Melli | Marciano Breña

Víctor Barroso 

Víctor Barroso, de blanco y oro con vivos negros, en su primero, bien armado, lo recibe en tablas de rodillas con una larga cambiada, lances avanzando sin excesivo asiento y media en los medios. Tras una puya ajustada, el quite va por chicuelinas sin rematar.

Tras brindis a su padre (por algo es su primer utrero en plaza), Víctor da una tanda de tanteo en tablas y en el tercio dos, una breve a media altura y otra bajando las manos; por la izquierda es desarmado y luego es arrollado sin consecuencias, sin consecuencias; volviendo a la derecha, en tanda breve hay una colada, cambia de mano y el bicho se raja, por lo que lo intenta otra vez por el pitón derecho y es cogido, sin consecuencias de nuevo. La oreja la vemos un tanto incomprensible; son cosas de este presidente, que no sabemos a quién quiere engañar, si al público o al novillero.

Víctor Barroso
Víctor Barroso | Marciano Breña

A su segundo lo recibe en tablas con buen manejo de capa pero el novillo da una vuelta de campana. Lo lleva por chicuelinas al caballo, donde es bien cogido y al salir dobla; el quite va por tafalleras y media. Hay sólo dos pares de palos pero buenos.

La tanda inicial, de rodillas, se ejecuta en el centro pero en la siguiente hay otra vuelta de campana del animal; es por la tendencia a humillar y ocurre eso en cuanto se le baja la mano; por el pitón izquierdo vemos toreo ligado y por el derecho, de nuevo, la tanda consigue levantar al público; otra vez a la izquierda y el animal embiste humillador; otra vez a la derecha (¡cuántos  cambios!) vamos a los circulares, al arrimón y al cambiado por la espalda, para terminar con las habituales manoletinas.

Una novillada de cuatro novillos resulta que sabe a poco. La gente, tras salir los novilleros a hombros, los retiene para las fotos y ellos se dejan querer. El set improvisado de televisión, donde los dos protagonistas realizan ante micrófono unas declaraciones para televisión, se rodea por una aglomeración.

Esto deja un regusto extraño, porque no es habitual ver a un torero, en traje de luces, haciendo declaraciones como los futbolistas. Habrá que acostumbrarse, probablemente, pero no es lo habitual en la escenografía de un festejo taurino. Es bajar de la gloria de salir a hombros al suelo de las preguntas de un gacetillero que a veces no sabe ni qué pregunta. Tiempos…

El Melli y Barroso, a hombros en la novillada con caballos de Sanlúcar