domingo 26/9/21

En Utrera, el desafío de toros es para Miura y Pepe Moral

Se ha celebrado una corrida de Miura y Adolfo Martín para Rafaelillo, Manuel Escribano y Pepe Moral
Escribano y Moral, a hombros
Escribano y Moral, a hombros

Utrera (Sevilla), domingo, 5 de septiembre de 2021. Corrida de toros en desafío ganadero organizada por Carmelo García por la Feria de Consolación. Tarde soleada con marañas y calor, luego sustituido por el viento huracanado. Casi lleno en el aforo permitido por las normas sanitarias, con mascarilla todos los espectadores. Preside Manuel Virués. Ameniza la Banda de Música “Ciudad de Utrera”, dirigida por José Antonio Ramírez.

Se lidian, por este orden, tres toros de la ganadería de Eduardo y Antonio Miura (que pasta en Lora del Río, Sevilla), con pesos entre 545 y 595 kilos, flojas de fuerza, excepto el tercero, y de juego dispar, y tres toros de Adolfo Martín (que pasta en Escurial, Cáceres), con pesos entre 544 y 571 kilos, bien presentados y de juego variado. En el arrastre, el tercero recibió la vuelta al ruedo; el primero y el quinto fueron pitados; el segundo y el cuarto tuvieron palmas.

  • Rafaelillo, estocada algo caída y atravesada con un golpe de descabello; silencio. Pinchazo y honda arriba con descabello; una oreja.
  • Manuel Escribano, entera caída; dos orejas. Dos pinchazos y cuatro golpes de descabello, con aviso; una ovación.
  • Pepe Moral, honda arriba tendida pero suficiente; dos orejas. Media arriba; una oreja.

Incidencias: Tras parear, saludan Lipi (de la cuadrilla de Rafaelillo), en el cuarto toro, y Antonio Chacón (de la cuadrillas de Pepe Moral), en el sexto. Manuel Escribano y Pepe Moral salen a hombros.



La empresa de Carmelo García no para y, tras la tarde magallánica de Sanlúcar de Barrameda, la de Villacarrillo con las escuelas o los compromisos que tiene por tierras extremeñas, no podía dejar desatendida su plaza de Utrera, tierra de toros. En esta tierra de toros planeó un desafío ganadero con hierros duros, el de Miura y el de Adolfo Martín, para el que planteó una terna de trabajadores, de jornaleros del torero (los que se ganan los contratos día a día, jornada a jornada).

Las altas temperaturas septembrinas no amilanan a los aficionados, que acuden a la cita ferial en cantidad que hace meses, quizás semanas, eran impensable en una plaza de toros, sin por ello relajar seguridades antiepidémicas. Estaba como aliciente complementario la concesión de unos premios, que aportan más competencia.

Rafaelillo

Rafaelillo, de azul purísima y oro, en su primero, salinero y corretón de salida, saluda en tablas con algunos lances templados y media. Al caballo arranca desde tablas para una sola puya, no excesiva. Empiezan a pitar al toro por la forma de andar, como arrastrando las patas traseras. Las banderillas son mal puestas y arrecian las protestas por el posible defecto de las patas del toro.

Tras brindar al público, inicia por alto y luego en los medios hay tanda donde dobla las manos, ero en la siguiente acude muy noble; por el pitón izquierdo protesta y acaba cayendo de las cuatro extremidades, inválido total; con la derecha intenta de nuevo sacar algo y vuelve a doblar; tras coger el estoque torea por abajo y hay un desarme. Después del descabello el animal cae él solito, pero no por el descabello.

1 Rafaelillo con un miuraRafaelillo con un miura

A su segundo, cárdeno acapachado, le da una larga cambiada de rodillas y el resto del saludo completo en tablas, sin excesiva confianza, y levanta enseguida el capote. Acude al caballo presto y pelea bien, metiendo los  riñones, frente a puyazo duro.

El contraste a los dos pares de Lipi es el sobaquillo del tercero. La faena empieza con cite en la boca de riego y el toro acude de lejos para humillar pero la tanda no es cuajada y la siguiente se desarrolla de uno en uno y sobre las piernas; por el pitón izquierdo hay una serie a este tenor; de nuevo con la derecha, va a la corta distancia y el toro se queda en el medio pase, por lo que sólo queda lidia a la antigua y, para finalizar, un macheteo. La oreja, sinceramente, cayó sin motivo.

Manuel Escribano

Manuel Escribano, de vino tinto y azabache, en su primero, burraco, traza larga cambiada de rodillas y lances en tablas pero sale suelto aunque luego en el tercio enlaza lances asentados y media. Lo lleva al caballo por chicuelinas y lo deja a distancia pero es mal cogido y mal picado; luego lo deja en la boca de riego, desde donde arranca muy decidido y ahora es picado mejor, entre aplausos; el quite de Moral, de dos chicuelinas y revolera, también es aplaudido.

Banderillea el maestro, cuarteando fuera de sitio en los dos primeros pares, con un toro que se viene alegre, y al quiebro cayendo una, sin que falte una ovación, que más la merece el toro que el torero.

Brinda al público y cita en los medios para dar cambiado por la espalda, molinete, uno de pecho y trinchera antes de una tanda por alto, en que hay alguna pérdida de manos, completando con otra tanda, ligada, en la boca de riego; por el pitón izquierdo lo intenta pero no logra que el miura humille; a diestra, vemos otro cambiado de espalda con molinete y tanda en redondo, aplaudida; de nuevo a izquierda el toreo sale de uno en uno con un toro sin peligro aparente pero el público aplaude; las manoletinas finales van adobadas con mucho movimiento. La segunda oreja es incomprensible, al menos atendiendo a la defectuosa colocación de la espada.

2 Escribano con un miuraEscribano con un miura

A su segundo, cárdeno oscuro, meano y hondo pero abanto de salida, le aplica buenos lances de recibo en el tercio. En el caballo romanea pero al salir se cae; de segunda acude de lejos para puya moderada; el quite de Moral se reduce a una media. El maestro vuelve a manejar los palos, cuarteando, cayendo una, a toro pasado, tomando el olivo y obsequiando un cuarto envite, tras el cual hay aplauso general.

Brinda a El Cid y empieza por arriba y por abajo; en los medios hay dos tandas en corto y breves, con animal que acusa flojera pero hay aplausos; por el pitón izquierdo no hay nada que sacar y luego, a diestra, ni el torero se confía ni el toro hace caso a la muleta. El saludo es por cuenta del torero y el público le responde con una ovación (en lugar de ovación saludada hay saludo ovacionado).

Pepe Moral

Pepe Moral, de catafalco y plata, en su primero, negro axilado, le da una larga cambiada de rodillas y sigue con buen manejo de capote avanzando de tablas a medios, con media y revolera. A la hora del caballo lo deja en la boca de riego y el bicho arranca con seguridad, para puya larga y con salida tapada; la segunda vez va igual, para puya breve, y salen los aplausos con los espectadores de pie; el picador sigue siendo aplaudido mientras se retira.

En banderillas gusta más la lidia que los pareos. Brinda al público y empieza con doblones avanzando para seguir con tanda en que el animal va flojeando, aunque acude noble, y con otra en redondo donde hay colaboración; por el pitón izquierdo salen dos series buenas con unas muestras de obediencia más propias de otros encastes; a diestra otra vez, hay tanda en redondo pero ya acortando distancias; lo último son unos cuantos molinetes de alegría.

3 Pepe Moral con un miuraPepe Moral con un miura

A su segundo, cárdeno, le da un saludo en tablas por verónicas ligado con brega por la cara en los medios y media campera. En el caballo empuja con un cuerno y la puya, larga, se ejecuta barrenando; el quite es una media. Hay otro contraste, con los palos, entre los dos pares que merecen desmontere y el intermedio que se reduce a una de sobaquillo.

Cuando la faena quiere empezar el viento ya es un vendaval y la pelea tiene dos frentes, el de Tauro y el de Eolo; hay un tanteo por la cara y luego con la izquierda pero de circunstancias; con la derecha sale una tanda con desplante de rodillas, aplaudida, y otra, en redondo, en la que el toro va pero el torero no aprovecha esa continuidad; por el pitón izquierdo salen de uno en uno los pases y es arrollado, con la mala suerte de clavarse la ayuda en la pierna izquierda, que resulta atravesada pero sin hemorragia; cojeando aplica un macheteo final.

5 Premiados en UtreraPremiados en Utrera

Finalmente, se hacen públicos en la arena los premios, que quedan de la forma que sigue. Miura se lleva el Premio del Ayuntamiento al Mejor Toro, por Abejero, lidiado en tercer lugar; Antonio Chacón, el Premio de Carmelo García al Mejor Par de Banderillas; Francisco Romero, el Premio de la Asociación de Picadores al Mejor Puyazo; Pepe Moral, dos, el Premio de la Peña Curro Durán a la Mejor Estocada y el Premio de la Asociación Curro Guillén a la Mejor Faena. Dios los bendiga.

En Utrera, el desafío de toros es para Miura y Pepe Moral