lunes. 23.03.2026

El intrahistoria del beso entre Isco y Sara Sálamo en el Real Betis - Real Madrid

Isco Alarcón celebro su tanto ante el Real Madrid con su mujer, Sara Sálamo, reconvertida en fotógrafa en el Benito Villamarín
Isco celebra con su mujer, Sala Sálamo, en el Real Betis - Real Madrid | Salvador López Medina para El MIRA
Isco celebra con su mujer, Sala Sálamo, en el Real Betis - Real Madrid | Salvador López Medina para El MIRA

El Real Betis y el Benito Villamarín vivieron este pasado sábado una de esas tardes gloriosas del balompié que se recordarán durante años en Heliópolis. Bajo el aguacero que se formó en cuestión de minutos en Sevilla, el Betis bailó bajo la lluvia a un Real Madrid descosido. Los de Carlo Ancelotti sucumbieron ante la tromba de fútbol que se les vino en cima tras el gol de Brahim. Primero Johnny Cardoso, que se marcó una soberbia exhibición, y luego Isco de penalti, remontaron el encuentro con dos goles que hicieron vibrar a Heliópolis. Sin embargo, más allá de la exhibición y su decisivo tanto, el malagueño dejó una de las imágenes de la temporada con el beso que enamora al beticismo.

Estaba siendo un día más en la oficina para el capitán general de este Real Betis. Isco gobernaba, movía y comandaba a su antojo. Qué futbolista tienen en La Palmera. Su encuentro en líneas generales fue de notable alto, rozando el sobresaliente. Todo un suplicio para Modric y Tchouameni que no hicieron más que correr detrás del '22', que ayer una vez más, fue decisivo no solo por su gol y la asistencia a Johnny, sino por su constante fuente de fútbol que permitió al Betis encontrar la victoria a través del balón.

El beso de Isco y Sara Sálamo en el Real Betis - Real Madrid

Corría el minuto 53 de partido cuando Jesús Rodríguez se inventó una jugada en solitario en la que Rüdiger iba a entrar al trapo derribándole dentro del área. Con 1-1 en el marcador, Isco asumió la responsabilidad y no le iba a temblar el pulso. Sin ningún tipo de pudor, el del Arroyo de la Miel enchufó para dentro el penalti. Fuerte, con determinación y pegado al palo. Courtois adivinó el lado pero para cuando se quiso dar cuenta Isco ya estaba corriendo al córner para celebrarlo con un Villamarín apoderado por el éxtasis.

Pese a su pasado en el club blanco, Isco celebró el gol con alegría y tirándose de rodillas al césped. La locura se apoderaba de Heliópolis, y en mitad del caos, el beso. Detrás de la valla, junto a los demás fotógrafos, allí estaba Sara Sálamo, mujer del futbolista, que no dudó en fundirse en un emotivo beso con su marido, protagonizando una de las imágenes de la temporada.

Isco celebra su gol en el Real Betis - Real Madrid | Salvador López Medina para El MIRA
Isco celebra su gol en el Real Betis - Real Madrid | Salvador López Medina para El MIRA

Con todo el equipo celebrando a sus espaldas, Isco y Sara profesaron todo su amor y alegría. Después de los momentos tan duros vividos por el malagueño en el último año tras su grave lesión, que ahora se encuentre en uno de sus mejores momentos es sinónimo del compromiso inquebrantable que tiene con las 13 barras y de las ganas que tiene de seguir siendo decisivo. 

Isco sobre el beso con su mujer: "Está grabando un pequeño documental sobre mi recuperación"

Al terminar el partido, Isco habló a los micrófonos de 'Movistar +' para dar sus valoraciones del partido, y de paso, explicar la intrahistoria del beso con su mujer y por qué estaba detrás de la portería de Courtois. "Estaba mi mujer ahí porque está grabando un pequeño documental sobre mi recuperación, también he querido pedir perdón a la afición del Real Madrid", explicó el malagueño, que celebró por todo lo alto el tanto, pese a enfrentarse al que fuese su equipo durante casi 10 años. 

"Siempre agradecido al Real Madrid por haberme ayudado a cumplir con todos los sueños que un niño tiene y siempre con el Madrid en el corazón la verdad", aseguró el capitán del Betis, que se encontraba grabando un documental sobre como está viviendo su vuelta tras la lesión sufrida ante la UD Las Palmas hace ahora diez meses.

Recordemos que Isco sufrió una grave lesión el pasado 16 de mayo. Una fractura diafisaria en el peroné izquierdo le obligó estar en el dique seco durante siete largos meses, volviendo el pasado 7 de diciembre al verde. Durante este tiempo, Sara Sálamo ha estado grabando los detalles de una recuperación larga, lenta y por momentos un suplicio para el malagueño que recayó a principios de esta temporada teniendo que volver a pasar por quirófano. Una quimera que ya queda en el olvido. Isco ha vuelto a ser el que es, y ayer de nuevo, volvió a enamorar a su afición con el beso del año en Heliópolis.

El intrahistoria del beso entre Isco y Sara Sálamo en el Real Betis - Real Madrid