Desde que el Real Betis tocase el cielo de La Cartuja en 2022, temporada tras temporada, la plantilla ha ido devaluándose y perdiendo un nivel competitivo que ya se había hecho costumbre en el beticismo durante el último lustro. Con Manuel Pellegrini al frente, la competitividad y exigencia siempre habían ido de la mano, logrando cuatro clasificaciones a Europa consecutivas, siendo la mejor marca del club en toda su historia y volviendo a tocar plata 17 años después. Todo este castillo de naipes que tanto le ha costado lograr al Ingeniero se encuentra en entredicho en este primer tramo de temporada, ya no solo por su trabajo en el banquillo, sino por la falta de soluciones que la dirección deportiva le proporciona por la siempre delicada situación económica.
La abultada goleada ante el FC Barcelona (5-1) es algo que realmente puede pasar. El nivel de este Barça de Flick cuando está inspirado, y sobre todo cuando Lamine Yamal está en modo bestia, está a años luz de un Betis, que pese a que siempre acostumbra a competirle a los grandes, en la noche de ayer se dio de bruces con una aplastante realidad. No hay plantilla para competir en tres competiciones al máximo nivel y ciertos jugadores no pueden volver a vestir la camiseta del Real Betis si las aspiraciones que se marcan son llegar a semifinales en Conference League y volver a clasificar a Europa.
El próximo mes del Real Betis, clave para el devenir de la temporada
Eliminados de la Copa del Rey, al Real Betis tan solo le quedan dos vías para encauzar una temporada, que a día de hoy por números, va camino a ser la peor de la era Pellegrini. Eso sí, todavía hay tiempo más que suficiente para recomponer la situación y gran parte depende de lo que ocurra en el próximo mes, tanto en el césped como en los despachos.
En lo meramente futbolístico, el equipo de Manuel Pellegrini tiene ante sí un mes vital para el devenir de la entidad. Con siete partidos por delante, la obligación del Betis no es otra que la de reponerse, comenzando por el partido de este mismo sábado ante el Deportivo Alavés y en el que el Benito Villamarín mostrará su enfado tras lo ocurrido en Barcelona, pero sobre todo, por la imagen que el equipo arrastra por lo ocurrido en Valladolid, Valencia y la mala imagen en Conference League.
Mallorca fuera de casa, Athletic en el Villamarín y Celta de Vigo a domicilio, serán los siguientes envites del Betis antes de visitar Gent en Conference y recibir a la Real Sociedad previo al duelo de vuelta ante los belgas del próximo 20 de febrero en Heliópolis. En juego 15 puntos de los que el Betis debe de sumar la máxima cantidad de ellos posibles para no dejar escapar la vía Europa por LaLiga, que actualmente, está a cinco puntos, y que además, se compaginarán con la decisiva cita en Conference.
Tres partidos en casa y dos a domicilio de máxima dificultad en los que se decidirá parte de la temporada, y ya no solo en el campo, sino por lo que ocurra también durante estos próximos 15 días en un mercado de fichajes en el que Manu Fajardo deberá de acelerar en entradas y salidas si de verdad se quiere optar a cumplir los objetivos marcados en el inicio de la temporada.
Manu Fajardo, con la obligación de acelerar el mercado de fichajes
El duelo en Barcelona sirvió para terminar de señalar a varios futbolistas que no están sumando para la causa. Juanmi, Perraud y Vieites fueron los más señalados, pero no los únicos. Sin participar, Ricardo Rodríguez y Bakambu son también dos de las notas negativas de una plantilla que no para de desprenderse de activos y que por el momento no han llegado refuerzos de nivel.
La reciente venta de Assane será subsanada por un Jesús Rodríguez, que fue de lo poco salvable de la debacle de Montjuic. Hasta ahí bien, pues el Betis apostará por una de sus joyas, pero la realidad es que Manu Fajardo debe acelerar las operaciones en un mercado que está a dos semanas de terminar. En el seno de la dirección deportiva se barajan varios nombres como Antony, Arthur o Andrés García, mientras que todavía Álvaro Vallés sigue esperando una llamada que no llega y que todo parece que su operación se trasladará al mercado de fichajes de verano. Y bueno, de Dani Ceballos, ni hablar, pues será imposible que salga del Madrid en este mercado.
Tales serán las opciones para suplir a los futbolistas que a día de hoy no rinden que Manuel Pellegrini se agarra a la premisa de que "una cosa es un nombre nuevo y otra un refuerzo". El técnico es consciente de que la plantilla necesita refuerzos, pero no quiere monedas que puedan caer de canto. Manu Fajardo y la dirección deportiva tendrán que hilar fino si de verdad quieren optar a los objetivos pautados a principio de temporada. Dar salida a los que no suman y traer refuerzos que ayuden a la causa. Una complicada tarea que ya va contrarreloj y que los próximos resultados en el césped marcarán el futuro de una era Pellegrini que se encuentra en uno de sus momentos más delicados.
