Victoria clave del Real Betis en Moldavia. El equipo de Manuel Pellegrini se impuso al Petrocub Hincesti (0-1) para evitar una catástrofe en la Conference League. Con su destino en el abismo, al Betis no le valía otro resultado que no fuese el derrotar al humilde equipo moldavo y olvidar los naufragios sufridos en una competición en la que ha rendido muy por debajo de lo esperado. Pese a que vimos al Betis de las dos caras, siendo la nada absoluta en los primeros 45 minutos, en la segunda mitad la entrada de Abde y Altimira cambió el partido y Bakambu tiró de fe para aprovechar un error de la defensa local y anotar el único tanto del encuentro.
Cierto es que mereció cerrar antes el partido el Betis, que terminó pidiendo la hora tras el gol en fuera de juego de Caruntu a falta de cuatro minutos para el final, mientras que en el primer tiempo el VAR jugó a favor del equipo local desestimando un gol legal de Bakambu y perdonando la expulsión de Demian por doble amarilla. Al final, el Petrocub se volcó en busca del empate, pero los verdiblancos resistieron y firmaron una agónica victoria en Moldavia para seguir vivos en la Conference.
El Real Betis, al borde del abismo en Moldavia
Sin margen de error y con la necesidad de ganar a toda costa. Así se presentaba el Real Betis de Manuel Pellegrini en un semivacío Stadionul Zimbru de Chisinau. De nuevo ante la misma película que en Mladá Boleslav. Los verdiblancos visitaban la casa de un humilde equipo de inferior categoría, pero que visto lo visto, con posibilidades de disputar el partido a un Betis que ya llevaba la lección aprendida de lo ocurrido en las cuatro jornadas anteriores.
Bastaron dos minutos de juego para comprobar el nivel del rival y la diferencia entre plantillas. No ganar hubiese sido una catástrofe para depurar responsabilidades en todas las áreas. Y eso que no comenzó el partido como se esperaba sobre el papel. Al Betis le tocó convivir con esa losa que le pesa desde la derrota en Legia. Espeso, ansioso y sin ritmo, los verdiblancos tardaron en tomarle el pulso al partido.
Bakambu, el VAR y una segunda amarilla perdonada en un flojo primer tiempo
Los minutos iban pasando y ni rastro del equipo que hace tan solo cinco días pasó por momentos por encima del FC Barcelona. El balón era bético, sí. Pero ningún disparo a puerta en 45 minutos era síntoma de que no estaba sirviendo de mucho el dominio pasivo. Pese a no estar demasiado acertado, Jesús Rodríguez era el único capaz de sorprender con balón, al menos cuando lo encontraron, pues el pase que más se repitió en el primer tiempo fue el de Diego Llorente con Natan.
Pudo cambiar todo al borde de la media hora, pero el colegiado anuló un gol al Betis por una más que discutible falta de Bakambu sobre el portero, que robó limpiamente el balón al moldavo para marcar, y perdonó la segunda amarilla a Demian en la jugada siguiente.
Pero esto no podía ser una excusa, el primer tiempo del Betis fue decepcionante. Congelado en todos los sentidos, los moldavos no sufrieron en ningún momento y solo un breve arreón en los últimos minutos a base de centros laterales despertó algo de peligro en un partido planísimo.
Un gol de Bakambu descongela al Betis
No estaba saliendo el partido según lo previsto y Pellegrini tomó medidas con un doble cambio: Ez Abde y Sergi Altimira en lugar de Johnny Cardoso y Jesús Rodríguez. El estadounidense tenía pactado el cambio al volver de lesión, mientras que el canterano no estuvo acertado en sus intervenciones, pese a ser de lo poco que buscó el juego vertical.
Cuando más enfangado parecía estar el partido, el ímpetu de Bakambu y el la fe del Chimy Ávila permitieron respirar al Betis. Con la ayuda en la presión del argentino, Bakambu (52') ganó un balón al último defensor para plantarse solo ante el meta y poner el 0-1 en el marcador. Esto permitió al Betis desquitarse las inseguridades y comenzó a elevar la velocidad al ritmo de un Abde que imprimió ese chispazo que le faltaba al equipo, y de Altimira, que dio jerarquía y sentido al juego.
El Betis se salvó a cinco minutos del final
En la mejor jugada del partido del Betis, Bakambu desaprovechó una clarísima oportunidad para matar el encuentro. Con una rápida contra en tres toques, el Chimy abrió para Assane y el canterano puso un pase raso al punto de penalti pero Bakambu le pegó al muñeco.
96' ⏱⚽️ ¡Final del partido! ¡Victoria en Moldavia!
— Real Betis Balompié 🌴💚 (@RealBetis) December 12, 2024
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La entrada de Abde hizo saltar por los aires el partido. Una genialidad marca de la casa provocó un penalti que parecía clarísimo, pero que revisado por el VAR, terminó siendo anulado por el colegiado. Lo cierto es que el defensor va con todo y se intuye un impacto con la rodilla sobre el marroquí, pero ninguna cámara ofrecida a Lothar D'hondt logra demostrar dicho impacto.
Pero no iba a ser un final de partido tranquilo para el Betis. A falta de cuatro para el final, el colegiado anuló por fuera de juego un gol del Petrocub que podía haber supuesto un importante mazazo para los de Pellegrini. Con este sobresalto, los locales se vinieron arriba, y al contrario de lo visto en el segundo tiempo, el Petrocub obligó al Betis a pedir la hora en un tramo final en el que los verdiblancos evitaron una catástrofe.
