El Real Betis no pudo pasar del empate frente al Athletic Club (2-2) en un partido marcado por la falta de contundencia bética en ambas áreas. La tarea de buscar un delantero a falta de 24 horas para el cierre del mercado es una cuestión capital y lo seguirá siendo cuando en el verde no se demuestre lo contrario. Los goles de Isco y Perraud no fueron suficientes para desequilibrar una balanza empatada en hasta dos ocasiones por un aguerrido Athletic que iba a sobreponerse a ambos tantos. El Betis lo tenía en su mano pero lo dejó escapar en dos córners en los que Paredes y Sancet dejaron en evidencia, primero a Adrián, y en el segundo a Natan.
Y es que la falta de pegada, pero también la falta de concentración en el área a la hora de defender los balones parados, condenan a un Real Betis que debe ir sí o sí al mercado en busca de soluciones. Pese a que no fue el peor partido de Bakambu, pues tuvo varias acciones que hacía meses que no se le veían, su fallo garrafal que pudo haber supuesto el 2-0 minutos antes del 1-1 marcaron parte del destino de un partido en el que ninguno pudo pasar del empate. El Betis suma un punto y continúa en la pomada por Europa, pero sin refuerzos, la realidad es que es cuestión de tiempo que los objetivos terminen alejándose.
Isco abrió el marcador en el fulgurante inicio del Real Betis
Con Antony como principal novedad en un once con hasta cuatro cambios respecto al partido de Mallorca, el Benito Villamarín se preparaba para el debut del astro brasileño recién llegado a Heliópolis. El gol en tierras mallorquinas le valió a Bakambu para sentar a Vitor Roque y ganarse un puesto el once en el que también estaba Jesús Rodríguez, siendo Abde el gran damnificado por la incorporación del nuevo fichaje. Además, Ángel Ortiz también repitió en la titularidad tras su decisivo estreno la semana pasada con el primer equipo.
El encuentro comenzó con un Betis obligando al Athletic a cometer errores en la salida de balón. Con las líneas bien adelantadas y una buena presión colectiva, Jesús Rodríguez a punto estuvo de aprovechar un gran balón de Isco al hueco, pero que terminó con Paredes cerrándole la puerta dentro del área con polémica, pues se reclamó penalti por el forcejeo con el central. El canterano estaba siendo una pesadilla a la espalda y Bakambu le sirvió de un buen balón que dio lugar al primer disparo a puerta del partido.
Los de Manuel Pellegrini estaban siendo un huracán competitivo con su versión más ambiciosa. Esa cara que tan solo muestra en las grandes citas y la de hoy, por supuesto, lo era. Ante uno de los equipos más en forma de España, los verdiblancos abrieron el marcador gracias a un gol de Isco (15') al que tan solo tuvo que poner la bota para recoger el rechace del disparo de Antony repelido por Unai Simón.
Paredes aprovechó el fallo de Adrián para empatar el partido
El gol hizo que el partido se asentara y que el Athletic diese un paso adelante en él. Lo intentaron los vascos por mediación de Berenguer, Iñaki Williams y Sancet, aunque sin demasiado acierto. Como el que tampoco tuvo Bakambu. Isco lo dejó completamente solo ante Unai, pero después de ganar la carrera, se le hizo de noche y finalizó de la peor de las maneras. Y es que no se puede perdonar. Del posible 2-0 al 1-1 en el Villamarín.
A la salida de un córner colgado por Berenguer, no estuvo afortunado Adrián para atrapar el balón y Paredes (33') introdujo casi inconscientemente el balón en la portería. Se protestó mucho en el Villamarín dicho córner, pues parece que es el propio Berenguer el que toca el último y en el mismo llega el gol del empate.
Perraud se sacó con ayuda de Unai Simón uno de los goles de la temporada
Enfrente, Unai Simón siguió salvando los muebles de su equipo con varias intervenciones de mérito que sacaron tanto de quicio al Villamarín como la actuación de Martínez Munuera, al que el respetable le cantó el clásico "árbitro, qué malo eres" tras varias jugadas grises pitadas en contra de los locales.
Cuando ya parecía que el primer tiempo no daba más de sí llegó la redención de dos de los futbolistas más señalados de la temporada. Bakambu presionó y robó un esférico que iba a caer en los pies de Perraud (45') que iba a inventarse uno de los goles del año en Heliópolis. Con la derecha y desde más de 30 metros. Vaya chicharro del francés, al que Unai pudo hacer algo más, pero que igualmente fue un gran tanto del lateral izquierdo para reivindicarse.
El segundo tiempo siguió teniendo ese Betis dominador en busca de un tercer gol que diese tranquilidad. Los Isco, Jesús Rodríguez y Antony continuaron picando piedra con la ayuda de un Bakambu al que se le vieron tantos claros como grises. Ayudó en varias jugadas, tanto como se cargó otras. Pero es lo que tiene el congoleño, que se mostró contrariado cuando a la hora de partido Pellegrini dio entrada a Lo Celso en su lugar.
Sancet volvió a poner el empate en el marcador
Parecía que el partido estaba donde lo quería el Betis, pero el Athletic le dio un vuelco inesperado a falta de 20 para el final. Perraud cedió un córner muy evitable y Sancet (69') iba a volver a poner las tablas con un cabezazo inapelable, aunque muy solo en el área después de que Natan perdiese su marca. Justo antes del empate, Antony se echó la mano al gemelo y tras el gol, salió del campo para dejar su sitio a Abde en un doble cambio en el que también entró Vitor Roque para ir en busca del partido.
Pero para valiente la decisión de dar entrada a Pablo García. El Benito Villamarín se rindió a los pies de una de las joyas de la cantera, que después de debutar la semana pasada en Mallorca, iba a hacer lo propio en la que es su casa entrando en lugar de Jesús Rodríguez, que también se llevó el cariño del público tras otro gran partido del canterano. En dicha ventana, Pellegrini también introdujo a Marc Roca en lugar de Johnny Cardoso para formar pivote junto a Isco.
Sin embargo, nada iba a valer al Betis para poder llevarse el gato al agua. Los verdiblancos fueron perdiendo empuje ofensivo y cualquiera pudo llevarse el partido en el tramo final. Pero nada más iba a ocurrir. El colegiado dio tres minutos de descuento y el pitido final llegó con la severa bronca de una afición hastiada de ver como los partidos se escapan por la falta de contundencia en ambas áreas.
