El Real Betis firmó una contundente goleada ante el FC Kryvbas (3-0) para asegurar su presencia en la fase de grupos de la Conference League tras haber ganado 0-2 en el partido de ida. Al borde del descanso, tres minutos de puro frenesí permitieron al Betis anotar tres goles que sentenciaron la eliminatoria. Aitor Ruibal abrió la lata y Ez Abde, con un doblete y la asistencia a Ruibal, finiquitaron por la vía rápida un encuentro que hasta el minuto 39 estaba más igualado de lo esperado.
De la mano de un gran Rodri, que se inventó una extraordinaria asistencia a Abde en el segundo gol, el Betis pudo respirar tras un poste del Kryvbas en los primeros minutos que sembraron la duda en el equipo de Manuel Pellegrini. La segunda mitad sí fue el trámite esperado. Pocas ocasiones y muchos cambios buscando dosificar fuerzas. El Betis hizo los deberes en tres minutos y dominó a placer hasta el pitido final.
Ante un Benito Villamarín abarrotado con más de 41.000 espectadores pese a ser agosto, el Betis se exhibió y mostró una notable carta de presentación para confirmar su clasificación definitiva a la verdadera Conference League, en la que mañana viernes 30 de agosto conocerá a sus rivales.
Tres minutos de locura del Real Betis sentencian la eliminatoria
Diez minutos para el Real Betis y diez para el Kryvbas. El encuentro siguió el ritmo esperado los primeros minutos hasta que un balón de Rafael Fonseca se estrelló en el palo y enmudeció al Benito Villamarín, dando paso a unos minutos de dudas en los verdiblancos. Pese a que el encuentro en la previa parecía un simple trámite, la importancia era máxima y un gol en contra rápido podía haber puesto contra las cuerdas a un Betis que debía cerrar por la vía rápida la eliminatoria.
Le costó al Betis encontrarse, pero cuando lo hizo sentenció el encuentro en un visto y no visto. En cuestión de tres minutos, Abde y Aitor Ruibal tiraron abajo el Benito Villamarín con un carrusel de goles que supo a alivio. El primero de ellos llegó tras una gran jugada de Losada que conectó con Abde y este sirvió el balón a Aitor Ruibal (39') para que pusiese el primero en el marcador.
Nada más sacar los visitantes, el Betis robó la pelota y una gran maniobra de Rodri permitió de nuevo a Abde (40') batir al Klishcuk con un disparo cruzado con su pierna izquierda. La locura se apoderó del Benito Villamarín, que casi sin tiempo a asimilar los dos primeros, Abde (41') hizo el tercero, el segundo en su cuenta particular, con el tanto de la tranquilidad definitiva.
40 minutos de incertidumbre y tres de locura, permitieron al Betis encauzar una eliminatoria, que ya venía casi sentenciada de la vuelta, pero que necesita refrendarse con lo que vimos sobre el césped. Con esta incontestable respuesta bética el encuentro se marchó al descanso, momento que Manuel Pellegrini aprovechó para seguir haciendo rotaciones de cara al Bernabéu.
El Real Betis bajó el ritmo y firmó una holgada victoria ante el Kryvbas
Diego Llorente salió del partido en el descanso y entró en su lugar Perraud. De esta manera, Ricardo Rodríguez pasó al eje de la zaga dejando su sitio al francés. La última intervención de Abde en el partido fue un disparo que se marchó rozando el poste, y tras esto, Pellegrini le reservó cambiándolo a la vez que Aitor Rubial para dar entrada a Assane Diao y Pablo Fornals. El Ingeniero repartió minutos de cara al domingo y el Villamarín respondió con una atronadora ovación a los goleadores de la noche.
Con el resultado tan a favor, Heliópolis era una fiesta total. El equipo seguía intentando incrementar la renta y Pellegrini no paró de mover el banquillo. Rodri salió del partido a falta de 20 minutos recibiendo una atronadora ovación de su afición en el que ha podido ser su último servicio a las trece barras.
En la recta final poco iba a ocurrir en el césped, siendo la grada una auténtica fiesta y Assane Diao el gran protagonista en el verde con buenos minutos y varias llegadas de peligro. El Villamarín disfrutó de la goleada de su equipo, que rebajó las pulsaciones y le dio al partido un ritmo más pausado. Con los deberes hechos los verdiblancos podían tomarse la licencia de bajar la intensidad y poder dosificarse ante lo que está por venir.
Contundente victoria bética en la que tres minutos de locura sentenciaron un encuentro que no era un trámite y que el equipo se tomó con la importancia que tenía. El Betis estará en el bombo de la Conference League de mañana.



