A sus 19 años recién cumplidos, Jesús Rodríguez fue la única buena noticia de la derrota del Real Betis en el Reale Arena. La Real Sociedad, prácticamente sin despeinarse, derrotó con comodidad a un Betis irreconocible. El equipo de Manuel Pellegrini está atravesando un duro bache de juego y resultados, que unidos a las importantes bajas con las que cuenta el equipo, mantienen a los verdiblancos al borde del alambre en una de las partes decisivas de la temporada. Sin embargo, entre tanta negatividad, Jesús Rodríguez ha resurgido como el único halo de luz en las últimas dos derrotas del equipo.
Pellegrini se debate entre la paciencia y la necesidad con el canterano. Todos conocemos las prácticas del chileno con los jóvenes y lo que a veces le cuesta darle oportunidades en el primer equipo. El Ingeniero es un entrenador élite y con él juegan aquellos que demuestran tener el nivel necesario, siendo este uno de los mayores hándicaps del entrenador desde que hace cuatro años tomó las riendas del equipo.
Pero el caso de Jesús Rodríguez es quizá el más especial desde su llegada a Heliópolis. El canterano es una de las joyas de la cantera del Real Betis, y desde su debut el pasado 31 de octubre en el duelo de Copa del Rey ante el CD Gévora (1-6), no ha cesado de sumar entrenamientos con el primer equipo y buenas actuaciones con un Betis Deportivo que pelea en los puestos altos de la 1RFEF. La puerta está a medio derribar y en la planta noble del Villamarín son conscientes de la perla que se está gestando con el de Alcalá de Guadaira.
Jesús Rodríguez, el mejor del Real Betis en el partido ante la Real Sociedad
Sino fue el mejor del partido, casi. Jesús Rodríguez fue nombrado segundo MVP del partido, tan solo por detrás de Takefusa Kubo, en su debut como titular en LaLiga EA Sports. Después de los destellos en los minutos que disputó el pasado jueves en Mladá Boleslav, Jesús contó con su primera oportunidad en el once y la aprovechó como solo los elegidos saben hacer.
Sin complejos, Jesús encaró, aceleró jugadas y fue el alma de un Betis al que ni Lo Celso era capaz de levantar del fango de juego en el que se están enmarronando en los últimos partidos. Al sevillano se le olvidó por completo que estaba debutando con el primer equipo e hizo lo que mejor sabe hacer. Como si siguiese jugando con el filial, no perdió un ápice de su descaro y se destapó como la gran revelación del partido.
Sus capacidades son muy altas, siendo un jugador diferencial y que gana con facilidad los uno contra uno, esa tarea pendiente de un Betis falto de mordiente ofensiva y con tan solo Abde como único jugador capaz de encarar a rivales para superar líneas. Aunque fue el mejor de los verdiblancos, el futbolista acabó fundido y fue sustituido a los 83 minutos de partido por un Juanmi, que una vez más, pasó sin pena ni gloria.
Paciencia y oportunidades para Jesús Rodríguez
El cambio por Juanmi hizo ver la necesidad que tiene el Betis por hacer de Jesús Rodríguez una pieza clave para el presente del equipo. Ante la plaga de lesiones, el canterano está llamado a dar un paso adelante para terminar de convencer de Pellegrini y ofrecer todas sus aptitudes al servicio del equipo. En el cuerpo técnico son conscientes del diamante que tienen entre manos, por ello, se debaten entre la paciencia y la necesidad.
Paciencia, porque Jesús tiene tan solo 19 años. En etapa de formación y desarrollo, no sería lo correcto echarle el peso del juego ofensivo a un futbolista que hasta hace un mes todavía no había debutado en el fútbol profesional. Necesidad, porque su corta experiencia se contrarresta con las sensaciones que transmite en el campo y la falta que le hace un jugador así al equipo de Pellegrini.
Las cosas se deben de hacer bien con Jesús y su participación a partir de lo visto en sus dos últimas actuaciones debería de ir en constante subida, pero si entrar en comparaciones y debates absurdos. Jesús no es Lamine Yamal, pero tampoco es un chico corriente que recién sube del filial. Sus capacidades son tan únicas como peligrosas a la hora de que la falta de minutos podría costar muy caro en su progresión. En el punto medio está la clave, pero actualmente, el Betis no está para puntos medios.
Los verdiblancos necesitan la figura de Jesús como Jesús necesita paciencia, pues evidentemente, vendrán partidos buenos y otros menos buenos. Por el momento, la actualidad manda y para el partido del miércoles en Copa del Rey no se espera otra cosa que no sea que el canterano parta de inicio. Ya veremos para el duelo ante el Barça, a la espera de si se recupera Fornals, pero lo que está claro es que la necesidad actualmente prima por encima de la paciencia con un futbolista que está llamado a marcar una época en el Benito Villamarín.
