Más que tres puntos, sin que suene a tópico. El Real Betis cosechó una victoria crucial ante la UD Las Palmas (1-0) gracias a un solitario gol de Diego Llorente a 25' del final. La expulsión de Essugo minutos antes condenó al equipo de Diego Martínez que terminó cediendo en el Benito Villamarín ante el empuje de los verdiblancos, que perdonaron con un penalti fallado de Isco, y que ya apuntan todas sus miradas hacia la Champions League. De menos a más, el equipo de Manuel Pellegrini consiguió una de esas victorias que esta temporada se estaban atragantando. Ante un equipo, en términos generales, inferior a su nivel, el Betis siempre ofrecía su cara más apática, pero en la tarde de hoy, se desquitó con tres puntos claves antes de visitar Guimaraes.
De ver la amarilla a los 20 minutos de juego, a ser el héroe indiscutible de la noche. Diego Llorente consagró su excepcional partido con un gol que sabe a Champions League. Con un partido más que el Villarreal, el Betis queda a tan solo tres puntos del submarino amarillo y en Heliópolis ya no se atisba otra situación que no sea pelear por esa quinta plaza que esta temporada da acceso a la máxima competición continental. El Betis se gana el derecho a soñar sin desviar el foco de la gran final que le espera este jueves en la vuelta de octavos de la Conference League.
Manuel Pellegrini sacó un once de garantías para el Real Betis - Las Palmas
La derrota del Villarreal en Mendizorroza convertía el duelo ante la UD Las Palmas en una final para los de Manuel Pellegrini. Tras enlazar tres victorias consecutivas, conseguir una cuarta daba el derecho de soñar. De soñar a lo grande por un imposible que se niega en Heliópolis desde hace justo 20 años. La Champions League esta temporada se vende más barata que nunca por la plaza extra que, a priori, tendrá LaLiga esta temporada, y el Real Betis tenía ante la UD la ocasión perfecta para ponerse a tan solo tres puntos —con un partido más— de la quinta plaza.
No escatimó en efectivos Pellegrini para la ocasión. Fueron hasta seis cambios respecto al partido del jueves en Conference, pero manteniendo a los titularísimos en el once. Isco, Johnny, Antony o Jesús Rodríguez, columna vertebral de este Betis, repitieron en el equipo y se espera que lo vuelvan a hacer ese mismo jueves en Portugal. Hay que explotar las opciones en todas las competiciones, y para ello, el Ingeniero es consciente de que deben jugar los que en mejor forma están.
Comenzó pronto el Betis gustándose en el césped. Isco cogía temperatura con sus primeros trucos de funambulista y Jesús Rodríguez hacía lo propio con un disparo para romper el hielo. Pero la primera llegada de verdad como tal cayó para el lado amarillo, con un intento de vaselina de Fábio Silva que salió por encima de la portería de Adrián. Se sentía cómodo con balón el equipo de Pellegrini aunque le estaba faltando precisión en los metros finales para finalizar jugadas.
Jesús Rodríguez perdonó la más clara del primer tiempo
Mientras no cesaba de llover en Heliópolis, ambos equipos se fueron enfangando en el fragor de una batalla con más intensidad que ocasiones. Diego Llorente vio a los 20' una absurda amarilla por una entrada a destiempo sobre Fábio Silva que iba a condicionar el partido del central. El arbitraje de Sánchez Martínez estaba siendo demasiado permisivo en algunas acciones y todo lo contrario en varias jugadas que encendieron al Villamarín.
Precisamente, tanta permisividad terminó derivando en una lluvia de tarjetas para cortar la contundencia del equipo canario. En 9' vieron la amarilla Viti, Álex Muñoz y Bajcetic por varias entradas a destiempo. En una de estas faltas, Ricardo Rodríguez a punto estuvo de ver puerta con un disparo al palo del portero que topó con un defensor. Durante estos minutos finales, la tuvo el Betis en los pies de Jesús Rodríguez, al cual Cucho Hernández dejó solo ante el meta que le ganó la partida al alcalareño.
La expulsión de Essugo dio pie al gol de Diego Llorente
Pese a que Diego Llorente tenía tarjeta, Pellegrini decidió no mover el banquillo y mantener el mismo once. Y vaya si acertó el chileno. Tenía el Betis que dar un paso adelante en el partido si de verdad quería llevarse los tres puntos. Lo visto en la primera mitad fue insuficiente, tanto por intensidad, como por la falta de peligro en los metros finales. Aunque Isco estaba rindiendo a buen nivel, no estaba siendo el día de Antony, tampoco de Cucho, muy alejado del área para generar peligro real.
Al igual que en el primer acto, fue Las Palmas el primero en acercarse a la portería rival. Viti se sacó dentro del área un disparo cruzado al que Adrián iba a intervenir con una mano dura para enviarla a córner. La paciencia empezaba a agotarse en Heliópolis, que le exigía al equipo despertar antes de que el reloj empezase a jugar en su contra con la ansiedad e imprecisiones que estas situaciones le suponen al equipo.
Y más de cara no se le pudo poner a los de Pellegrini. A falta de media hora para el final, una entrada de Essugo sobre Isco iba a suponer la segunda para el portugués, momento que el Ingeniero aprovechó para hacer un doble cambio de una tacada, pensando en Guimaraes y para terminar de tirarse por la victoria. Altimira y Ez Abde entraron en lugar de Jesús y Fornals para que acto seguido el Villamarín explotase de alegría.
Diego Llorente (64') se consagró como el héroe de la tarde con un gol de pundonor. De central a central. Natan peleó el centro de Altimira y como un avión apareció de segunda línea Llorente para empalar a bote pronto el balón y batir a Cillessen. Golazo del central, que aunque estaba cargado con amarilla, le dio la razón a Pellegrini de que no debía abandonar el terreno de juego.
El último servicio de Johnny Cardoso y el fallo de Isco finiquitaron el partido
Y es que tanto la roja como el gol dejaron en la lona al equipo de Diego Martínez aturdido y en la lona. Pudo incrementar la ventaja tras un soberbio gol de Ricardo Rodríguez, anulado por el colegiado al que la pelota le impactó segundos antes del disparo del suizo. La lluvia y el Villamarín animado sin parar evocaban una mística especial que empujó al Betis a querer de terminar de finiquitar el partido.
Altimira se animaba desde media distancia, Abde estaba enchufado y Pellegrini movió el banquillo con la intención de cerrar el resultado sustituyendo al Cucho Hernández que dejó su sitio a Bakambu a falta de 15' para el final. También hizo lo propio con Johnny Cardoso, que forzó la quinta amarilla en el cambio y estará limpio de cara a El Gran Derbi ante el Sevilla FC.
Pudo cerrar el partido Bakambu, pero Cillessen le echó el pestillo. Y es que, por raro que parezca, no sufrió el Betis en el tramo final de en encuentro que da derecho a seguir soñando a lo grande. De hecho, en el descuento, Isco pudo haber finiquitado la victoria gracias al penalti provocado por Altimira y al que Cillessen iba a responder con una meritoria parada para mantener el honor de los suyos. Nada más iba a cambiar y el Betis iba a sumar tres puntos cruciales en el objetivo de pelear por la Champions League.
