El Sevilla FC volvió a la senda del triunfo tras derrotar al Rayo Vallecano (1-0) en un sufrido partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán. El encuentro, que se decidió en gran parte en el primer tiempo con el gol de Sow, cortesía de un determinante Isaac Romero, y la expulsión de Unai López, permite a los de García Pimienta reencontrarse con la victoria tras dos derrotas consecutivas. Pese a que al Rayo le tocó jugar durante 45 minutos con un futbolista menos, el equipo de Íñigo Pérez no le perdió la cara al partido en ningún momento y por momentos se temió lo peor en una pobre segunda parte de los rojiblancos.
Un poste de Álvaro García en los últimos minutos de partido pudo cambiarlo todo, pero para fortuna sevillista, esta vez la suerte estuvo de su lado. Lo cierto es que los tres puntos fueron la única buena noticia del partido para un Sevilla, que una vez más, venció pero no convenció. Con un jugador más durante tanto tiempo se esperaba un puntito más de los de Pimienta, que acabaron abucheados por su propio público ante las constantes llegadas del Rayo en los últimos minutos. Sin embargo, los tres puntos se quedaron en Nervión para que el Sevilla vuelva a reencontrarse con los tres puntos un mes después.
Isaac Romero y Sow marcaron el camino de la victoria en Nervión
Volver a ganar para no perder la comba. Después de las derrotas ante la Real Sociedad (0-2) y frente al Leganés (1-0), la tarea del Sevilla FC no era otra que la de la de volver a reencontrarse con la victoria y hacerla mejor todavía el próximo 2 de diciembre cuando también reciba al CA Osasuna en el Sánchez-Pizjuán. En el antepenúltimo partido de Jesús Navas en Nervión, el equipo tenía la responsabilidad de sumar tres puntos claves ante un rival directo.
No fueron los primeros 45 más espectaculares de la temporada, pero igual les valieron a los rojiblancos para conectarse con su público y sacar ventaja de cara al segundo tiempo. Marcado por la igualdad y las constantes interrupciones por parte de un Rayo Vallecano que vio hasta cuatro tarjetas amarillas en 37 minutos, el encuentro fue poco a poco volcándose sobre la portería de Augusto Batalla.
Primero fue Lukebakio, que en los primeros minutos probó fortuna con un tiro que obligó al meta emplearse a fondo, y luego Isaac Romero, con un fallo que dejó al Pizjuán con el gol en la boca. Discutido en las últimas semanas, el canterano se desquitó con una jugada para quitarse el sombrero y que sirvió en bandeja a Sow (27') el primer gol del encuentro.
El suizo, también discutido por su pobre rendimiento, abrió el marcador con un tanto que hizo estallar de alegría Nervión y que permitió al Sevilla irse al descanso mandando en el marcador. Si bien, es cierto que el Rayo Vallecano tuvo una clara oportunidad de Álvaro García y Nteka que se fue al limbo, sin embargo, sus posibilidades de puntuar se acabaron al borde del descanso. Unai López perdió los papeles y dejó a su equipo con un hombre menos por una agresión sobre Isaac Romero revisada por el VAR.
Sufrida victoria del Sevilla FC ante el Rayo Vallecano
Para recomponer el centro del campo y darle algo más de consistencia con un hombre menos, Íñigo Pérez dio entrada a Pathé Ciss en lugar de Óscar Valentín. Comenzó con varias revoluciones menos el encuentro en el segundo tiempo. Pese a la superioridad numérica, el Sevilla FC no terminaba materializarla sobre el césped y le costó varios minutos entrar al ritmo de partido.
Tan solo Lukebakio conseguía poner en pie al Pizjuán con cada una de sus internadas. El belga le dio la tarde a Pep Chavarría y se acercó al gol con un disparo al que Batalla tuvo que intervenir milagrosamente para impedir el segundo. Respondió rápidamente el Rayo a esta jugada, con una internada de Álvaro que sirvió a Nteka un balón dentro del área por el que Álvaro Fernández tuvo que poner las manos firmes para evitar el empate.
En este intercambio de golpes, una maravilla de Peque dejó solo a Isaac Romero frente a Batalla, pero la vaselina del canterano se marchó desviada. Sin duda, la más clara del segundo tiempo para los hispalenses. A 20 minutos para el final, Pimienta movió el banquillo y Peque y Lukebakio dejaron su sitio a Suso y Jesús Navas, que recibió el cariño de un Pizjuán entregado a su capitán.
Pese a que los últimos minutos deberían de haber sido un acoso y derribo rojiblanco, con un futbolista más de 45 minutos, lo cierto es que fue el Rayo el que más ímpetu le puso al partido y a punto estuvo de sacar algo positivo del Pizjuán con el balón estrellado en el poste por parte de Álvaro García que desató los pitos del público local.
Con un futbolista más durante tanto tiempo, lo cierto es que se esperaba un poco más del Sevilla en un segundo tiempo en el que pudo hasta perder los tres puntos. Finalmente, los tres puntos se quedaron en Nervión, siendo la gran noticia de un pobre partido de los de Pimienta, que una vez más, vencen pero no convencen.
