Nuevo año, mismo Sevilla FC. El inicio de 2025 no le ha sentado nada bien al equipo de García Pimienta, que después del varapalo en Copa del Rey, rascó un agónico empate ante el Valencia CF (1-1) en un pobre partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán. El colista de la competición, ahora compartido con el Real Valladolid, sacó a relucir todas las carencias de un equipo apático, sin recursos y con una preocupante falta de contundencia en ambas áreas. El gol de Luis Rioja, de lo mejor del partido, estuvo a punto de dictar las peores de las sentencias para un Sevilla que se encontró con un gol en el descuento de Pedrosa para salvar los muebles.
Era cuestión de ganar o ganar para eludir el descenso, y por qué no, soñar con poder hacer algo en una temporada en la que tan solo queda la opción de LaLiga para dar una alegría al sevillismo. El planteamiento de Pimienta quizás no fue acertado con Saúl partiendo desde el costado y con un centro del campo con nula creatividad ofensiva. Tan solo el debut de Rubén Vargas, que estrelló un balón en el poste, fue la nota positiva de un Sevilla que no está, pero que al menos, sacó un punto cuando nadie lo esperaba.
Apática primera mitad en Nervión
Después del esperpento en Copa del Rey en Almería y con resaca por la Junta General de Accionistas de este pasado viernes, el Sevilla FC se estrenaba en 2025 en el Ramón Sánchez-Pizjuán con la intención de olvidar en la medida de lo posible los problemas extradeportivos y centrarse en un presente liguero, que en función de lo que ocurriese ante el Valencia, permitirá mirar hacia arriba, o en su defecto, anclarse en los puestos bajos de LaLiga EA Sports.
El Sevilla de García Pimienta saltó al partido con el experimento de Saúl como extremo izquierdo. Con Sow recuperado y con Agoumé y Lokonga en la sala de mandos, a Saúl le tocó comenzar escorado en la banda casi a la misma altura que Isaac. Aunque la primera del partido fue para el Sevilla con un disparo de Lokonga alto, el Valencia no se achantó ante la presión del Pizjuán y dejó una buena carta de presentación con varias carreras de Luis Rioja a la espalda de Kike Salas.
El ritmo con el que empezó el partido de cayó después de que tuvieran que asistir en dos ocasiones a Gayà por un encontronazo con Carmona. Dos líos de Sambi Lokonga pusieron el corazón en un puño al sevillismo, que respondió con una sonora pitada a lo que estaba viendo en el césped. Poco, muy poco, de los rojiblancos en unos primeros 25 minutos sin ocasiones claras más allá de un lejano disparo de Isaac interceptado por Mamardashvili.
Javi Guerra y Luis Roja se acercaron al gol por parte de un Valencia que estaba haciendo más méritos que los de Pimienta. En líneas generales, la primera mitad fue desquiciante para el espectador neutral y muy mala para el sevillista, pues el equipo no daba pie al optimismo. Saúl cerró el primer tiempo con una clara oportunidad que se estrelló en la red lateral y que dio pie a cánticos como "Sevilla, échale huevos" o los ya clásicos "directiva, dimisión".
Luis Rioja puso la guinda a su partido con el 0-1
Era evidente que las cosas no estaban saliendo como lo previsto cuando García Pimienta decidió retrasar levemente la posición de Saúl dejando claramente más descolgados a Isaac y Lukebakio en punta de ataque. A la hora de defender, el Sevilla replegaba en defensa de cinco, mientras que para atacar Saúl ocupaba el espacio en banda izquierda con Kike Salas guardando las espaldas.
Fue Lukebakio el primero en poner en pie al Pizjuán en el segundo tiempo con un disparo lejano al que Mamardashivili tuvo que intervenir para enviar el balón a córner. Precisamente, desde en el mismo saque de esquina, Gudelj la colgó y el remate peinado de Saúl se marchó rozando el poste. Pero del casi 1-0 del Sevilla el partido pasó al 0-1 a favor del conjunto ché.
Hugo Duro peinó el balón en el centro del campo, ganándole a dos futbolistas del Sevilla, y Luis Rioja (60') hizo el resto. El valencianista corrió la banda y definió con contundencia ante Nyland. En tres toques, el Valencia desarboló por completo la defensa y el de Las Cabezas de San Juan consagró su gran partido con el tanto que ponía por delante a su equipo.
Y es que la falta de conexión sevillista era total, y casi en la continuación del gol, a punto estuvo Luis Rioja de hacer todavía más sangre tras un error garrafal de Kike Salas que no dejó el balón con la suficiente fuerza para que Nyland llegase a él. Pese a ello, el Sevilla pudo renacer de sus cenizas pero el colegiado anuló el tanto de Saúl por fuera de juego al interferir en el centrochut de Lukebakio.
Rubén Vargas debutó con la camiseta del Sevilla FC y Pedrosa rascó el empate
El Sevilla necesitaba piernas frescas y Pimienta dio entrada a Juanlu y el debutante Rubén Vargas, en lugar de Agoumé y Carmona. De hecho, el nuevo fichaje rojiblanco estuvo a punto de hacer la igualada con una internada que estuvo cerca del gol, pero anulada por el linier por fuera de juego.
La impotencia comenzaba a apoderarse de la afición, pero también de un equipo incapaz de hincarle el diente al colista de la competición. Para los últimos compases, Pimienta introdujo a Idumbo por Kike Salas. El Sevilla quería volcarse con todo para al menos rascar un empate que no iba a llegar.
Rubén Vargas, que causó buena impresión en su debut, estrelló un balón en el poste que a punto estuvo de tirar abajo Nervión. En el último tramo llegó lo mejor del equipo de Pimienta, pues el Valencia se echó atrás a defender la ventaja y los rojiblancos rascaron un milagroso empate tras un disparo lejano de Adrià Pedrosa (90') por el que Mamardashvili pudo hacer mucho más. Con este resultado, el Sevilla salvó un punto en un pobre partido en líneas generales.
