martes 30/11/21

Ciudadanos en la encrucijada

Después de unos resultados tan terriblemente malos como los obtenidos por Ciudadanos, mi partido, en las elecciones catalanas creo que es el momento de la autocrítica y de la reflexión serena, no para hacer leña del árbol caído si no para intentar entender las causas, los errores que nos están llevando a perder la confianza de los electores y aprender de ellos, tratar de enmendarlos y corregir el rumbo. España necesita hoy más que nunca centro y moderación.

Es por ello que he querido hacer mi propio análisis, que es sólo el reflejo de mi opinión y mis reflexiones, que, por supuesto, puede estar errado, pero que, al menos, espero sirva de estímulo y acicate para que otros compañeros, sobre todo aquellos que ostentan cargos de responsabilidad dentro del partido, realicen el mismo ejercicio, siempre con un ánimo constructivo. Sería más fácil permanecer callado, no significarse, pero a los que llevamos años trabajando en este proyecto, a los que a día de hoy aún  creemos en él, nos duele, y mucho, la situación actual.

Como siempre que hay que analizar un problema o una situación compleja  es para mi una premisa fundamental considerar que las causas serán múltiples aunque el peso y la ponderación de las mismas pueda variar.

Causas externas

  • La marcha de Inés Arrimadas a Madrid después de ganar las elecciones en Cataluña que supuso una decepción para muchos votantes que se vieron huérfanos de liderazgo.
  • La deriva ideológica del partido: desde sus inicios como opción socialdemócrata y españolista en Cataluña hasta su derechización intentando arrebatar el cetro al PP pasando por el liberalismo social y el liberalismo a secas que desorienta notablemente a afiliados y electorado.
  • La indefinición de lo que deberían ser unos principios básicos e inmutables: El votante de Cs es un votante exigente, nada dogmático, al que no le sirve cualquier planteamiento y tiende a analizar y tener opinión propia y que, normalmente, viene escarmentado de otras formaciones o de votar a diferentes alternativas por consiguiente, el nivel de exigencia es más elevado que en los partidos tradicionales…y es bueno además que sea así.
  • El abandono del discurso ilusionante y reformista: ¿Qué fue de ese partido que iba a suprimir o reducir el Senado, eliminar los aforamientos, las diputaciones provinciales, a reducir la grasa superflua del estado en definitiva?
  • La no interpretación del factor tiempo como un elemento estratégico: ¿Qué ventaja tiene anunciar antes de tiempo que se va a pactar con Illa?, ¿para qué votar a Cs entonces?, ¿no es más lógico votar al PSC directamente?

Causas internas

  • La desconexión entre los cargos orgánicos y electos y las bases.
  • La falta de democracia interna, el amiguismo y el nepotismo a la hora de elegir los cargos orgánicos y electos que ha supuesto la desmotivación y, en la práctica, la salida de mucho talento del partido por pura decepción y por puro aburrimiento.
  • Comenzar la casa por el tejado: intentar asaltar el gobierno de la nación sin haberse fajado previamente en el municipalismo, sin tener un equipo consolidado, bregado, con experiencia en la gestión de los municipios. Para correr primero hay que gatear y luego aprender a caminar.
  • Una campaña electoral y una política de comunicación manifiestamente mejorable máxime en un partido de centro que necesita hacer mucha, muchísima pedagogía, para que cale su mensaje y su postulado. Ser de centro y más aún en España, un país tan dado a la polarización y a la simplificación, es una tarea sumamente complicada.
  • El actual descabezamiento de Agrupaciones y Grupos Locales. El partido internamente llevaba hibernado mucho tiempo, demasiado.

Después de este somero análisis cabe preguntarse, ¿hay solución?, ¿hay futuro en Ciudadanos? La respuesta es sí, mientras hay vida hay esperanza, pero es el momento de tomar decisiones y adoptar medidas, es el momento de volver a los ilusionantes orígenes, a empezar de cero, o casi de cero.

Es el momento de recuperar el discurso reformista y propositivo de los orígenes, a situar el partido en el centro, a intentar atraer talento, profesionales liberales, experiencia y excelencia de la vida civil y, una vez dentro, contar con ellos y construir un partido que destaque sobre los demás por su democracia interna y la calidad de sus afiliados, es el momento de definir y dar a conocer los principios del partido, que sea un puerto seguro para todas aquellas personas sensatas, moderadas, exigentes, cansadas y desengañadas de los partidos tradicionales, personas del centro izquierdo y centro derecho, que son muchas y, por supuesto, hay que trabajar mucho y muy duro para reconstruir un proyecto que un día fue el faro que iluminaba la oscuridad de nuestra noche política y hoy necesita ser reconstruido y además de forma urgente, para que nos vuelva a alumbrar.

Ciudadanos en la encrucijada