jueves. 18.04.2024
Agentes de la Policía Local se encargaron de la detención
Agentes de la Policía Local se encargaron de la detención

Nuevo y enésimo episodio de imprudencia al volante en Andalucía. En esta ocasión ha ocurrido en Granada donde un hombre ha sido enviado a la cárcel después de conducir bebido, sin ITV y recorrer una zona de dirección prohibida con el consiguiente peligro que ello conlleva.

La información a la que ha tenido acceso este medio corrobora que un hombre ha sido condenado a ocho meses de prisión y al pago de una multa por conducir bajo la influencia del alcohol por las calles de Granada con la ITV del vehículo caducada y transitar, además, por una zona de dirección prohibida. Todo ello, después de que fuera perseguido por la Policía Local para que se parara e intentara, incluso aparentar que era otro el conductor del vehículo.

La calle padre Marcelino Álvarez en Granada
La calle padre Marcelino Álvarez en Granada

El ahora condenado fue localizado en el momento en el que conducía su furgoneta por la calle Padre Marcelino Álvarez de Granada tras haber ingerido bebidas alcohólicas. Al observar el modo en que conducía y tener caducada la ITV, los agentes le dieron el alto con señales luminosas y acústicas, según consta en la sentencia de la Audiencia de Granada.

Persecución de los agentes

A pesar de los requerimiento continuó conduciendo y tuvo que ser perseguido por los agentes hasta que se introdujo en una gasolinera situada en la Avenida de las Alpujarras, en una rotonda de acceso a la autovía, a la que llegó por una entrada que no estaba permitido.

Una vez que llegaron hasta su posición, el acusado se dedicó a saltar del lugar del conductor para colocarse entre los dos copilotos, dado que la furgoneta tenía tres asientos delanteros, con el objetivo de hacerles creer que no era él el piloto.

Sin embargo rápidamente pudo advertirse que presentaba halitosis alcohólica que se notaba a distancia, hablaba de forma "pastosa" y era incapaz de mantenerse erguido. Mantuvo en todo momento un "comportamiento arrogante desinhibido" y "poco colaborador", por lo que los agentes decidieron practicarle un test de alcoholemia pese a su negativa.

Delito contra la seguridad vial

Es por ello que el Juzgado de lo Penal número 2 de Granada le condenó como autor de un delito contra la seguridad vial a la pena de 8 meses de prisión y a la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante dos años. También fue condenado por un delito contra la seguridad vial por conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas al pago de una multa y a dos años sin poder ponerse al mando de un vehículo.

Una vez conocida la sentencia recurrió señalando que no era él quien conducía, pero la Audiencia Provincial descarta esta hipótesis recalcando que la declaración de los agentes a este respecto "es persistente y no tienen ninguna duda sobre la autoría del acusado", toda vez que lo vieron saltando del asiento del piloto hasta quedar entre las otras dos personas que le acompañaban.

Una sala de los juzgados de lo Penal en Granada
Una sala de los juzgados de lo Penal en Granada

Finalmente, hay que añadir que acabó "sentado de forma antinatural, con una pierna encima incluso" de uno de los ocupantes, "en un intento desesperado de negar la conducción", agrega el tribunal, que ha desestimado su recurso de forma íntegra.

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