lunes 6/12/21
Olas Gigantes - Tarifa
Así es cómo se producen los maremotos

Los maremotos o sismos marinos, los cuales pueden provocar tsunamis, son movimientos telúricos ocurridos en el fondo del océano, el cual, con su fuerza y magnitud, pueden generar gran cantidad de olas de tamaños muy proporcionales hacia las costas de algún terreno continental. Los maremotos son terremotos que suceden en el mar, como el ocurrido en el Golfo de Cádiz en las últimas horas.

Este fenómeno de la naturaleza puede ocurrir gracias a los efectos de algunas erupciones volcánicas, detonaciones de dispositivos en zonas marítimas, desprendimiento de hielo glaciar, deslizamiento de terrenos e impacto de objetos espaciales.

Qué hacer ante la llegada de un gran tsunami

No hay que confundirse con la definición normal de una ola que es generada por las fuerzas eólicas, las mareas o las interacciones gravitatorias entre el Sol-Luna-Tierra. Este tipo de fenómenos, a pesar de ser naturales, a diferencia de los maremotos, son efectuados por fuerzas naturales de mayor intensidad y de forma muy violenta.

Causas

El término de maremoto es utilizado mayormente para definir una inestabilidad sísmica de gran magnitud en las superficies acuáticas. De esta forma, se genera una oleada de gran tamaño que se desplaza rápidamente por la masa de agua.

Antiguamente este término se utilizaba para definir también a los efectos realizados por algunos huracanes o temporales, esto se debe por su gran fuerza del viento antes de su llegada a los suelos terrestres. Sin embargo, esta idea fue descartada porque siguen siendo parte de la circulación del viento sobre las superficies de una gran masa de agua.

Para los macareos, también fue descartada esta terminología, ya que son efectos mucho más lentos y son generadas por fuerzas naturales de manera regular por las condiciones en el área cercana de algún río o bahía continental.

Las ondas que se realizan por parte de este fenómeno son diferentes, ya que las subidas y bajadas por el nivel del mar con una extensión aproximada a las 620 millas, pueden producir algunas crestas con una duración entre 5 minutos y 1 hora, dejando de esta forma que la siguiente serie de altitudes vayan estabilizando dependiendo del cuerpo del agua.

Una de las explicaciones acertadas para esta categoría de fenómeno, es que se puede ver cómo las interacciones de los sismos de interplaca son realizados en el fondo oceánico.

Los movimientos generados por la liberación de energía acumulada por la presión de los suelos y el líquido, pueden descargar una oscilación enorme, hasta que, de manera natural, las olas encuentren nuevamente su composición estática después del desplazamiento realizado.

La fuerza y velocidad que los maremotos tienen, son por causa de las potencias verticales generadas en el foco de la inestabilidad. Logrando de esta forma una marcha de agua impulsada de forma implacable. La altura de las olas producidas, es proporcional por la distancia del foco del terremoto al fondo marino.

Las series de oleadas que se pueden originar por esta reacción natural, pueden ser en forma de campana. Derivando primeramente algunos flujos normales y van aumentando desde los 3 metros hasta llegar algunos registros mayores a 30 metros de altura.

Cabe destacar que no todos los movimientos telúricos efectúan un maremoto, no generando un riesgo para las superficies continentales a su proximidad. Ya que al no ser una actividad de fuerte impacto, las olas engendradas van a estabilizarse rápidamente en la misma superficie marítima.

Explicación científica

Los expertos en el área sísmica de las profundidades marinas, concluyen que no hay un límite propuesto para una magnitud mínima para que se pueda generar un tsunami. Lo que sí refieren a ello es que pueden efectuarse los cálculos necesarios por las características físicas en el lugar.

Estos elementos que producen la determinación de las olas, se establecen con la magnitud del terremoto original, la profundidad del hipocentro al momento de la liberación de la presión, y las condiciones morfológicas de las placas donde fueron fijadas estas cargas.

Con la definición anterior, se puede especificar que algunos lugares en el mundo necesitan una gran cantidad de fuerza concebida en el momento de la liberación de dicha energía hacia el área náutica.

La velocidad de las olas se puede determinar con el conocimiento de la profundidad en el lecho marino y la gravedad de la tierra. De esta forma, en algunas profundidades típicas, como lo son de 4 o 5 kilómetros de distancia, se pueden crear olas con la velocidad máxima de 600 kilómetros por hora.

A pesar de que es una velocidad muy alta, no será de una altura muy considerable, siendo aproximadamente entre 3 y 4 metros. Pero esto no quita los efectos de la cantidad de masa de agua que se moviliza de forma muy brusca a lo largo de la oscilación de la ola generada.

Algunas perturbaciones para esta actividad sísmica dentro del mar, pueden llevar una gran distancia de 100 hasta 300 kilómetros de distancia, desde el foco hasta los choques en la superficie terrestre, pero esto es mayormente disipado por la diferencia de corrientes y la ayuda de los vientos en contra.

La erupción de la Palma podría provocar un Tsunami en Cádiz y Huelva con olas de hasta 60 metros

Algunos intervalos en el tiempo de las ondas, pueden durar un aproximado desde 10 minutos hasta 30 minutos. Esto es debido a que cuando las olas entran en la plataforma continental, que son las superficies del fondo marino que están más próximas a las costas, la disminución drástica hace que la velocidad decaiga, pero aumenta la altura de la pared de agua.

De esta manera, por los cambios de resistencia que se han generado a la masa líquida, se reduce su desplazamiento hasta que tenga un movimiento oscilatorio de 50 kilómetros por hora, pero con una altura mayor a la inicial; de igual manera, el tipo de relieve que ejerce este tipo de resistencia afecta a este dato.

La manera en que las olas puedan disiparse en las costas continentales, depende de las relaciones de ambas alturas. Como la gravedad permite que esta acción no siga fluyendo sobre el terreno, la energía de estas masas marítimas se comporta igual como si fueran olas de alturas naturales.

Algunas trayectorias pueden ser afectadas por los relieves abisales, que se definen como los niveles en el que está dividida la profundidad del océano y puntualiza las distancias entre el exterior y el fondo marítimo.

Por obra de este movimiento, el frente de onda es recto, que a diferencia de una ola tradicional, sus extremos se van diluyendo por la energía que va transcurriendo por el paso en el terreno marino.

Por esta reacción física, la fuerza en el frente de la masa de agua es mucho más violenta que en el resto de la cadena que lo sigue, gracias al impulso generado. Esto es muy similar a una pared de concreto que se desplaza a muy alta velocidad hasta que algún esfuerzo invertido la haga chocar.

Otras especies de maremotos

Existen muchas obras naturales aparte de los terremotos, que forman de alguna manera un tsunami. Algunas de ellas pueden ser por fuerzas volcánicas, deslizamientos de tierra marina, impacto de algún objeto en el océano que sea de origen espacial, o experimentos humanos, así como el fenómeno llamado meteotsunami.

Todas estas causas pueden llegar a surgir con maremotos de fuerza mucho más amenazante, ya que al ser fenómenos con un calibre externo muy superior, su energía en la colisión o percusión atmosférica es mucho mayor de lo que un tsunami tectónico puede generar de forma natural.

Qué hacer ante la llegada de un gran tsunami

Un ejemplo son las erupciones volcánicas, ya que con el flujo de magma calentando la superficie marina y elevando la temperatura en el fondo del mar, va generando mucha más presión de la requerida. Ya para cuando la erupción procede, el estruendo llega a superar cualquier escala para que un maremoto sea mucho más mortal.

Otro ejemplo poco común son los meteotsunamis, ya que al ser un fenómeno meteorológico por el cambio de marea, en muchas ocasiones en cuestión de minutos se puede observar el vacío del agua, para que luego de manera violenta regrese nuevamente a su estado natural.

Este evento ocurre mayormente en sitios costeros donde se evidencia un clima muy cambiante gracias a los fuertes vientos, las temperaturas del aire cambiante de frio - caliente de forma muy rápida, y las subidas de mareas muy descontroladas por el relieve marítimo de la zona.

Algunos científicos han especulado sobre los megatsunamis, gracias al impacto de un meteorito. Sus principales teorías afirman que al ser una masa muy densa a una alta velocidad, pueden generar una catástrofe inmediata. De esta forma, han comprendido cómo la extinción de los dinosaurios en algunas zonas fueron afectadas por estos movimientos de agua.

Clasificación de los maremotos

Los sismólogos han clasificado a los maremotos en 4 categorías diferentes, permitiendo de esta forma evaluar su distancia desde el foco de origen y el de la aparición que va a tener en las costas continentales.

Los tsunamis locales son uno de los más peligrosos que existen, ya que su proximidad es menor a 100 kilómetros de distancia al hipocentro del temblor. De esta forma, por la velocidad que puede abarcar este tipo de maremoto, su tiempo de reacción puede ser de tan solo algunos minutos o un máximo de 1 hora.

Los maremotos regionales son generados en zonas específicas a una distancia no mayor a 1000 kilómetros de distancia desde la costa hasta el origen del temblor. Pueden tener efectos algo limitados por las distancias recorridas, y su tiempo perjudicial puede ser entre 1 hasta 3 horas a partir de su formación.

Montaje de cómo podría afectar un Tsunami a la Playa de la Caleta en CádizMontaje de cómo podría afectar un Tsunami a la Playa de la Caleta en Cádiz

Los tsunamis distantes o teletsunamis, son efectos oceánicos entre las distancias oceánicas de 1000 hasta 1500 kilómetros de distancia desde la costa. Pueden durar su viaje entre las 3 y 5 horas de diferencia. Cabe resaltar que este tipo de tsunami puede ser local o regional, dependiendo del territorio donde se manifieste el comunicado.

Los maremotos transoceánicos son naturalmente violentos por la magnitud de su precedencia. Estos afectan todas las costas marítimas que conforman los límites del océano con respecto a los continentes. El tiempo de duración de este tipo de catástrofe es muy variable por la región que esté afectando.

Señales naturales para precaución de un maremoto

Este tipo de fenómeno natural puede hacer que cualquier persona reaccione de forma rápida, dependiendo de la distancia del sismo con respecto a la costa. Gracias a esto, muchas personas o autoridades pueden progresar de manera cautelosa para evitar mayores daños.

Primeramente, si se ha efectuado un terremoto de gran magnitud, mantener la calma en todo momento y ejecutar los protocolos de seguridad requeridos para este tipo de emergencia, es esencial. Para las personas que se establecen en costas cercanas al mar, es necesario tomar las previsiones necesarias para evacuar el lugar, de ser necesario.

Si en las cercanías se ven cambios en los niveles del mar, es urgente huir de la zona donde se encuentra. Recordemos que el mar acostumbra a retirarse de las costas, y dependiendo de si las  superficies marítimas son algo planas, puede disiparse por muchos metros del oleaje normal.

Desde ese instante, se puede esperar a que la fuerza marítima pueda tocar la superficie terrestre en un tiempo aproximado entre 5 hasta 10 minutos. También se han dado casos que por la distancia del hipocentro del temblor, la masa de agua dura algunas horas en reflejarse por la región.

Este caso se ha reflejado en Sri Lanka en el año 2004, por lo que algunos testigos observaron varios tsunamis pequeños entre 4 y 6 metros de altura, luego la ola principal a casi 2 horas de diferencia, con una altura de casi 25 metros de distancia.

Muchas veces se escucha como un crujido o un gran estruendo que proviene del océano. Esto es efecto de la velocidad que obtiene el oleaje por el acercamiento hacia la costa. Muy similar a cuando un vehículo a muy alta aceleración se aproxima.

Los maremotos son un peligro inminente para los países cercanos a cualquier océano o mar en su límite territorial. Cabe resaltar que sus orígenes son muy variados, pero las consecuencias son muy grandes al momento de que tocan las orillas afectadas. De esta manera, es necesario tomar siempre las precauciones necesarias para evitar grandes pérdidas de vidas humanas.

Así es cómo se producen los maremotos en el Golfo de Cádiz