lunes. 15.04.2024
Joaquín Sánchez emocionado - Salva López
Joaquín Sánchez emocionado - Salva López

Manuel Ruiz de Lopera, el que fuera máximo accionista del Real Betis durante casi dos décadas y expresidente del club entre 1996 y 2006, ha fallecido hoy en su domicilio de Sevilla a los 79 años de edad. Su partida marca el fin de una era para el club verdiblanco, dejando tras de sí un legado de pasión, controversia y transformación. Lopera había sido recientemente dado de alta de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Santa Isabel de Sevilla, donde fue tratado por problemas digestivos derivados de una diverticulitis, una dolencia que ya le había causado problemas de salud en el pasado.

Un nuevo varapalo para Joaquín Sánchez y su familia, tras la perdida hace escaso mes y medio del padre de la leyenda bética, Aurelio Sánchez, ahora quien se va es otro referente para el portuense, el presidente con el que subió a primera y con el que tuvo sus dimes y diretes.

El empresario sevillano llegó al Betis en septiembre de 1991 como vicepresidente económico, en un momento crítico para el club. El 30 de junio de 1992, presentó los avales necesarios para convertir a su empresa, Farusa, en la máxima accionista del Betis, asegurando así la supervivencia del club. Bajo su liderazgo, el Betis no solo regresó a la Primera División, sino que también alcanzó hitos como la clasificación para la Champions League y la victoria en la Copa del Rey de 2005, la segunda en la historia del club.

La vida de Lopera es digna de película

Durante su presidencia, Lopera fue una figura polémica y divisiva. En 2010, vendió su paquete accionarial a Luis Oliver, un movimiento que desencadenó una larga batalla legal. Años después, se vio obligado a deshacerse de la mayor parte de su participación en el club, lo que finalmente permitió la atomización de la propiedad del Betis y puso fin a años de judicialización.

Manuel Ruiz de Lopera
Manuel Ruiz de Lopera

A pesar de las controversias, no se puede negar el impacto de Lopera en el Betis. Su gestión estuvo marcada por una ambición sin precedentes en la historia del club. Fue responsable de fichajes históricos como el de Denilson, por el que el Betis pagó 30 millones de euros, convirtiéndolo en el fichaje más caro de la historia del fútbol en ese momento. También fue el artífice de la reconstrucción del estadio Benito Villamarín y de la creación de la Ciudad Deportiva Luis del Sol.

Sin embargo, su gestión también estuvo marcada por excentricidades y decisiones controvertidas. Desde presentarse en una fiesta de Halloween para confrontar a los jugadores, hasta llevar la Copa del Rey a la iglesia en la boda de Joaquín Sánchez, Lopera fue siempre un personaje mayor que la vida. Su estilo de dirección, a menudo descrito como arcaico, estuvo lleno de momentos que quedaron grabados en la memoria de los aficionados.

Joaquín y Lopera durante 'La penúltima y me voy'
Joaquín y Lopera durante 'La penúltima y me voy'

En los últimos años, Lopera se mantuvo alejado de los focos, viviendo una vida más tranquila y distante del mundo del fútbol. Su salud, deteriorada, lo mantuvo alejado de la vida pública, marcando un contraste con su anterior omnipresencia en la vida del Betis.

El legado de Lopera sigue vivo

La muerte de Lopera cierra un capítulo en la historia del Real Betis, pero su legado sigue vivo. Para bien o para mal, transformó al club de una manera que pocos podrían haber imaginado. Su figura seguirá siendo objeto de debate entre los aficionados, pero lo que es indiscutible es que el Betis de hoy no sería el mismo sin la influencia de Manuel Ruiz de Lopera.

A pesar de las controversias y los desafíos legales, muchos en Sevilla y en el mundo del fútbol recordarán a Lopera por su pasión inquebrantable por el Betis. Su fallecimiento es un momento para reflexionar sobre su compleja figura, recordando tanto los altos como los bajos de su tiempo en el club. Descanse en paz, Manuel Ruiz de Lopera.

Nuevo varapalo para Joaquín: muere Manuel Ruiz de Lopera a los 79 años