A la muerte de Álvaro Domecq, queremos recordar el último acto público en que estuvo presente. Se trata del II Almuerzo de Navidad que la Fundación Cultura Taurina organizó como homenaje íntimo, de aficionados jerezanos, en diciembre de 2023.
Allí asistió, además, Ana Mestre, vicepresidenta primera del Parlamento Andaluz, así como los antiguos senadores Álvaro Molina y Aurelio Romero. No faltaron el torero Juan José Padilla y el novillero Javi Peregrino ni Felipe Morenés, criador de caballos. A los salones del Restaurante el Bichero acudieron a saludarlo y presentar sus respetos el torero El Juli y el garrochista Tomás Morenés.
A los postres, tras repasar su vida en imágenes y antes del turno de intervenciones con entrega de una placa, el cronista que firma fue el encargado de ofrecer el homenaje con unas palabras que queremos rescatar para elMira.es en estos días en que sentimos su partida definitiva. Aquí van.
Brindis
Don Álvaro, la Fundación Cultura Taurina se complace en compartir este rato agradable con usted, en medio de amigos y de aficionados, para darle las gracias por su labor como rejoneador y como ganadero. Usted ha tenido muchos reconocimientos en los últimos años, justos reconocimientos (unos, de peso y solemnidad; otros, de instituciones de renombre) pero este pequeño reconocimiento que ahora le ofrecemos es el de casa, estrictamente íntimo y por ello cargado de respeto y de cariño.
Don Álvaro Domecq Romero es una institución en el mundo del toro y del caballo. Su padre desde pequeño le inculcó la afición al caballo. Le ha gustado mucho el campo y la garrocha y ha vivido una vida muy taurina.
Rejoneador
Como rejoneador, tras dos actuaciones en festivales benéficos, debutó como profesional en el año 1959 en Ronda y se presentó en Las Ventas en el año 1962, en la Corrida de Beneficencia. Ya al año siguiente, en 1963, alcanzó la cifra de 49 festejos, incluyendo la presentación en La México. La temporada de 1971 la cerró con la increíble cifra de 111 corridas y la cerró en Jerez, actuando él solo en el mes de noviembre y cortando siete orejas y dos rabos.
Formó los Cuatro Jinetes del Apoteosis, con José Samuel Lupi y los hermanos Ángel y Rafael Peralta. Incluso probó suertes como estoquear a caballo; no rejonear a caballo, sino estoquear a caballo. En 1985 se despide en el mes de septiembre de la plaza de Lisboa y en octubre, el 12 de octubre, se despide definitivamente en la plaza de Jerez, tras lo cual solo ha reaparecido para participar en las alternativas y en las confirmaciones de Luis y Antonio. Durante sus 25 años de carrera ha toreado por todo el mundo y después ha estado muy pendiente de la carrera de sus sobrinos.
Ganadero
Cuando faltó su padre, se hizo cargo de la ganadería de Torrestrella, que precisamente debe su nombre al castillo que perteneció a la Orden de Santa María de España, fundada por Alfonso X el Sabio, el conquistador de Jerez. Esta ganadería, creada en el 1954, con combinaciones de sangres de Veragua, de Núñez y de Jandilla, hoy día ya está considerada por los especialistas como un encaste definido. Las formas algo vazqueñas, con animales de pecho ancho, animales hondos, animales enmorrillados, con pelajes variados, con mucha seriedad en la cara, combina con un comportamiento combativo, enrazado y de embestidas picantes. Su padre le dejó una gran ganadería.
Luego, él ha luchado para que el toro tenga emoción, que se mueva más, que embista cada vez mejor, metiendo la cabeza. Un toro que se gane el respeto no dejará que el público se aburra. Sueña con el toro que embista bien, no para coger al torero pero sí con fuerza y con coraje; que galope alrededor del torero, que meta la cara y que fije la embestida. Así se puede ver una faena bonita.
Selección e investigación
La selección ganadera la hace como su padre. A los machos, de erales, los corre en el campo y ahí ve el galope, ve cómo llegan al caballo de picar para decidir luego cuál va para toro, cuál para novillo y cuál para festivales. A las hembras les exige, tanto en el caballo de picar como en la muleta, y luego procura que el manejo sea justo, lo más justo posible, sin molestar mucho.
A la vez que practicantes de las tradiciones, padre e hijo han sido adelantados en temas de investigación. Por ejemplo, iniciaron la idea de las plazas de tientas grandes y cubiertas para proteger de los malos efectos del levante. La inseminación artificial o el trasplante de embriones a vacas mansas son otros ejemplos. Eso se lo debemos a los Álvaro Domecq, padre e hijo.
Caballero español
En fin, no queremos referirnos a otras sabidas dimensiones de su personalidad (la doma clásica y de alta escuela; la creación de la Escuela Andaluza de Arte Ecuestre; el espectáculo A campo abierto; la empresa como bodeguero; su rica faceta de rociero; su íntima labor de caridad y ayuda), pero sí agradecemos que haya sembrado su afición en sus sobrinos Luis, Antonio y Pablo.
Álvaro Domecq es una escuela de valores, de afición, de elegancia, de coraje, de señorío y de éxito. Su vida, llena de triunfos dentro y fuera de los ruedos, dibuja el retrato perfecto del caballero español. Por eso, para terminar, me permito tomar seis octosílabos de Rafael Peralta Revuelta.
Qué suerte goza Jerez de tener un caballero de la estirpe de Domecq, garrochista y rociero, arte en la plaza y la vida: Álvaro Domecq Romero
