sábado 28/5/22
El Juli a hombros
El Juli a hombros

El 13 de mayo se ha celebrado en Jerez de la Frontera (Cádiz) una corrida de toros organizada por la empresa Funtausa. Con cielo enmarañado y brisa, la entrada ha sido de más de cuatro quintos. Preside Jerónimo Cornejo. Ameniza la Banda Municipal de Música “Acordes de Jerez”, dirigida por Domingo Díaz.

Se sueltan seis toros de Santiago Domecq (hierro que pasta en Jerez, Cádiz), de morfología muy justa y romana baja, con falta de fuerzas y juego variado. En el arrastre, el tercero y el quinto fueron ovacionados; el segundo y el cuarto, pitados y el primero tuvo división de opiniones.

José Antonio Morante de la Puebla, estocada desprendida; palmas. Entera desprendida; silencio.

Julián López El Juli, dos pinchazos y entera algo trasera pero eficaz; silencio. Entera arriba de efecto rápido; dos orejas.

José María Manzanares, entera arriba con derrame; una oreja. Pinchazo hondo de efecto rápido; ovación.

Incidencias: se interpreta el Himno Nacional antes de arrancar el paseíllo. Tras parear, se desmonteran Daniel Duarte y Mambrú (de la cuadrilla de Manzanares). El Juli sale a hombros.


La plaza presenta un ambiente más animado que en la anterior tarde, la de rejones, con la gente convocada al calor de Morante, que está llevando una temporada como figura dominadora del panorama taurino, igual que cerró la temporada pasada. No se cuelga el cartel de “No hay billetes” pero el lleno casi se consigue. Le acompañan en el cartel dos figuras de primera. Hay tres gallos en el corral. El hierro anunciado, por su parte, está en un momento inmejorable, acumulando premios por donde va. Vayamos al asunto.

Morante de la Puebla

Morante de la Puebla, de azul turquesa y oro, en su primero, burraco que remata en tablas, lo lancea de tablas a medios con dos verónicas buenas y una serie de chicuelinas que hacen las delicias del público y media. En el caballo hay mala pelea y es mal cogido, quedando crudito; el quite por verónicas en los medios es muy jaleado. Las banderillas quedan, todas, muy traseras.

Brinda a Álvaro Domecq y empieza con doblones en tablas dando el animal una vuelta de campana pero sigue por alto y con derechazos; con la izquierda hay tanda breve de prueba y vuelve a la diestra; como el toro blandea el toreo es cuidadoso; de nuevo a izquierda, sigue cuidando y el bicho dobla las manos. No hay más. Todo se ha hecho en el tercio.

Morante de la Puebla
Morante de la Puebla

A su segundo, colorado y levemente engatillado, le da recibo de tablas a tercio con lances nada limpios en tanda sin rematar (lo que no impide los olés). Lo deja con una larga en el caballo, donde la puya es modosa pero, aun así, protestada y sale flojeando de remos. Vuelve a flojear en los pares, de los que caen una y una al suelo, entre palmas de tango.

Morante de la Puebla
Morante de la Puebla

El inicio de faena por ayudados es jaleado (hay ganas de ver a Morante) y el toro levanta todas las tablas de un tramo de la barrera; la siguiente tanda queda frustrada por la quietud del animal, mientras suben los pitos. No se da coba y coge el estoque. Nos quedamos con las ganas de ver a Morante.

El Juli

El Juli, de azul pavo y oro a su primero, que sale con patas y remata, lo saluda en el tercio con verónicas ejecutadas con soltura, media y larga natural. En el caballo hay buena pelea con riñones metidos y es bien picado por Barroso, aunque algunos pitan por una supuesta dureza del castigo.

Las banderillas pasan. Tras brindar a un particular, lo prueba en el tercio por bajo y por alto; la siguiente tanda es cuidadosa y la subsiguiente, breve pero el toro ya flojea; con la izquierda, en tanda breve, el de Garcisobaco recorta el viaje y da un pisotón a su lidiador, que aplica una nueva tanda donde no hay colaboración; un trasteo por el pitón derecho y otro por el izquierdo anteceden al momento del estoque.

El Juli
El Juli

En su segundo, que sale como primer sobrero, hay unas verónicas buenas y una media sin apurar. La puya se pone caída y el caballo se cae. Las banderillas otra vez pasan. Brinda al público y pensamos que un maestro debe cuidar el detalle de brindar al respetable su primer toro brindable, no su segundo (¿o las figuras tienen el derecho de no respetar nada?). Mientras, el toro se entretiene en levantar todas las tablas de un burladero con riesgo para la vida de un subalterno, que sale corriendo por el ruedo sin capote.

En el tercio hay serie de tanteo breve pero jaleada, seguida de dos más, buenas, y cuando se va quedando hay cambio de manos y pase de desprecio; con la izquierda vemos toreo de domino mientras suena “Nerva”, pasodoble que con El Juli siempre es anticipo de triunfo; de nuevo a diestra, aparece entregado, con pases de trazo largo, martinete y dos de pecho; con la izquierda hay otra serie buena y cuando la banda para de sonar (porque el bueno de Domingo creía que ya había terminado la faena) el torero se enfrenta ostentosamente con el director, digámoslo, en una falta de educación; la banda reinicia sin problemas pero el público la toma con ella. Esto lo sabe hacer muy bien El Juli, lo de manejar al público, a su favor o en contra de otro, sea director o presidente; luego se disculpa con los músicos,  pero el público ya está entregado al torero.

En el toro que se devolvió los pitos aparecieron desde el primer momento y la gente pedía la devolución pero el presidente hizo bien en esperar a probar en el caballo y sacar el pañuelo verde cuando se vio que no superaba la prueba. La ovación fue para Mambrú, que llevó al animal a toriles a punta de capote desde el callejón.

Manzanares

Manzanares, de azul marino y oro, a su primero, colorado y bizco del izquierdo, le ofrece lances probatorios, que provocan vuelta de campana, y una revolera en los medios. La puya es bien puesta pero empuja con un cuerno. En banderillas Duarte se desmontera, entre una gran ovación. Inicia la faena por alto y por bajo y se lo lleva a los medios, donde deja una buena serie, con gran pase de pecho; con la izquierda hay otra serie buena; lo mejor sale por la derecha, de nuevo, con dos series largas, parsimoniosas y jaleadas; por la izquierda, otra vez, hay gran tanda y el toro va muy bien; cierra con toreo buenísimo por la derecha. Si no hubiera habido derrame habría caído una segunda oreja.

Manzanares
Manzanares

En su segundo, colorado y corniabierto que sale como segundo sobrero, recibe con lances a pies juntos (pase que, según Santi Ortiz, no debe llamarse verónica) y revolera parsimoniosa. El toro, mostrando alguna codicia, es bien picado. En palos Mambrú se desmontera mientras Duarte realiza una buena brega (¡qué gran pareja fichó Manzanares cuando Padilla se retiró!).

La faena empieza en los medios (carta de presentación) con tanda en redondo y el toro va bien pero la siguiente es breve y en la tercera, aguantando una colada, baja la mano; con la izquierda hay serie buena pero el animal, ¡ay!, va ya con fuerzas escasas; a diestra sale una tanda ligada y el tercero le lleva el estoque a los medios. Aunque luego lo cuadra entre rayas, la faena se ha desarrollado entera en los medios. Hay petición minoritaria.

Daniel Duarte
Daniel Duarte

Nos agrada cerrar una crónica elogiando a los subalternos y hoy lo hacemos con Duarte y Mambrú, que se han comportado como leales servidores de su jefe de filas pero también como estrellas de los banderilleros. Lo que no podemos elogiar es el estado de las tablas de la barrera, que la empresa debería cuidar; cuidar, no, sino cambiar y afianzar, si no queremos que un día tengamos que lamentar algún hecho luctuoso. Estamos hablando de tratar con toros bravos, no con borreguitos (aunque algunos quieran borreguitos y no toros bravos).

El Juli sale a hombros entre la juventud y comprueba una vez más cómo le tiene cogida la medida a esta plaza de Jerez, en la que casi siempre que viene vence.

En Jerez El Juli sale a hombros entre el calor del público