Plaza de toros de Jaén, sábado, 18 de octubre de 2025. Corrida de toros organizada por Tauroemoción como última de abono de la Feria de San Lucas. Tarde templada y ambiente de gala. Tres cuartos de entrada. Preside Lope Morales. Ameniza la Banda Filarmónica de Jaén, dirigida por Juan Ramón Fuentes.
Se lidian seis toros de la ganadería de Victorino Martín (hierro que pasta en Portezuelo, Cáceres), con pesos entre 500 y 582, serios y bien presentados, algunos cinqueños. En el arrastre, el segundo (Mercenario) y el cuarto (Verdadero) tienen vuelta al ruedo; el quinto, ovación.
- Curro Díaz (de verde botella y oro): estocada entera algo contraria; una oreja. Dos pinchazos y estocada atravesada con un descabello; una oreja.
- Manuel Jesús El Cid (de celeste y oro): estocada trasera tras aviso; dos orejas. Media estocada atravesada; una oreja.
- David Galván (de purísima y oro): media estocada y dos descabellos; silencio. Estocada entera; dos orejas.
Incidencias: al terminar el paseíllo varias entidades de profesionales y aficionados rinden homenaje al banderillero Juan Carlos García, que se despide de los ruedos tras una dilatada trayectoria. Entre los picadores destacan los de la cuadrilla de Galván, Juan Pablo Molina, en el tercero, y Daniel López, en el sexto. Juan Carlos Rey (de la cuadrilla de Galván) en el tercero. Salen a hombros los tres matadores con el ganadero y el mayoral.
Comentario:
La plaza de toros de Jaén vive una de las tardes más completas y emocionantes de la Feria de San Lucas. El cierre de la temporada 2025 reúne a dos toreros veteranos, Curro Díaz y El Cid, y uno ascendente, David Galván, los tres entregados, frente a un encierro de Victorino Martín que mantuvo el interés de principio a fin. La combinación de arte, pureza y raza ofreció un festejo rotundo, con siete orejas en total y dos toros premiados con la vuelta al ruedo.
Curro Díaz
Acurro Díaz a su primero, cárdeno, serio y astifino, que se mete por dentro y mide mucho en cada embestida, lo recibe por verónicas en tablas. Pelea en el caballo con fijeza para puya medida. García cumple en los últimos pares de su vida. Brinda a un particular y empieza por alto; en el tercio torea en redondo a un animal exigente. Fiel a su concepto clásico, tiró de técnica y temple para domeñar y, a base de paciencia y suavidad, logró muletazos de mérito, sobre todo al natural, imponiendo su personalidad y gusto pese a varios avisos del cornúpeto.
El segundo de Díaz
Con su segundo, cinqueño cárdeno bragado y bonito, ovacionado de salida, tiene que usar la capa para lidiar, pese a su humillación. El puyazo es trasero y duro, levantando protestas en el público; el picador se entre pitos. Juan Carlos García hace buena lidia en su último toro, pero los palos no están a su altura.
Curro brinda a García y empieza por alto para pasar rápido a torear en redondo con un toro que gatea. El toro, con un pitón derecho grande en todos los sentidos, tiene fijeza, clase y fondo. Curro lo entiende desde el principio y firma una faena de toreo sentido y templado, con naturales hondos que levantan al público. Al entrar a matar sufre una cogida fea, pero se repone con torería.
El Cid
El Cid a su primero, con trapío, saluda a la verónica con temple y compás rematando en dos medias. En el caballo pelea con celo y recibe puya larga; quita con dos y media. Los palos son mejorables. Brinda a Enrique Ponce; empieza llevándolo largo y desde el primer muletazo muestra serenidad y pureza.
Estructura una faena de gran dimensión, con tandas de toreo largo y profundo al natural ante un animal humillador y colaborador; la fase final va con la derecha y los pases de dos tandas también salen ligados para acabar con desplante desarmado. La preparación sale por el pitón izquierdo. La muerte es de bravo.
El segundo de El Cid
Con su segundo, cinqueño serio y exigente, tiene que cuidarse en el capote pues se queda corto. Mario Benítez tiene que corregir la colocación de la vara mientras el toro muestra fijeza; en la segunda visita acude de lejos y el puyazo es también fuerte. Las banderillas se resuelven bien.
Brinda al público y repite nivel; cita en los medios y el animal no ofrece humillación, por lo que, con la diestra, hay que buscarle las vueltas. Luego construye una faena valerosa, firme y medida, con naturales de gran limpieza y temple. Hay ovación fuerte a la banda por su “Concha flamenca”.
David Galván
David Galván ve que su primero, serio, se queda corto, repone con violencia y pide labor de lidia hacia los medios. Hay buena puya de Juan Pablo Molina. Juan Carlos Rey está bien en banderillas ante uno que recorta. Prueba por bajo en tablas, el toro se niega a pasar por la muleta y tira gañafones. David, con inteligencia, tras un susto opta por abreviar.
El segundo de Galván
A su segundo, cárdeno bragado de gran presencia, lo saluda a la verónica con gusto. En el caballo de Daniel López mete los riñones y la puya es ajustada. En banderillas espera y algunos palos van al suelo. Brinda al público e inicia por bajo antes de pasar a torear en redondo. La faena es intensa y valiente ante uno que no humilla. Hay temple y mando, sobre todo con la derecha, con series ajustadas y poderosas. Por el pitón izquierdo recorta el viaje. La estocada, ante esos pitacos alirados, tiene mérito y la muerte es aplaudida.
Final
La corrida de Victorino Martín ha devuelto a La Alameda el ambiente de los grandes días. La emoción ha estado en cada tercio y el público ha respondido con reconocimiento a la entrega de los toreros. Jaén despide así su feria y la temporada 2025 con el aroma inconfundible del toreo auténtico, dejando una tarde de equilibrio entre la técnica, la inspiración y la verdad del arte taurino.
