domingo. 22.03.2026

En El Puerto, Ponce se despide en olor de multitud

Alterna con Daniel Luque y David Galván en festival orejero, con tres orejas cada uno

Enrique Ponce I Breña
Enrique Ponce I Breña

Plaza Real de toros de El Puerto de Santa María (Cádiz), 3 de agosto de 2024. Corrida de toros organizada por la empresa Circuitos Taurinos, correspondiente al tercer festejo de abono en la temporada de verano 2024. Tarde de cielo despejado con brisa de poniente. Entrada de media plaza. Preside Rafael Carrero. Ameniza la Banda “Maestro Dueñas”, dirigida por Javier Alonso.

Se lidian seis toros de Garcigrande (hierro que pasta en Alaraz, Salamanca), con pesos de 460 y 515 kilos, de presentación apropiada para la plaza y de juego variado con tendencia a la mansedumbre. En el arrastre, el segundo tiene pitos; el cuarto y el quinto, ovación; el sexto, palmas.

Los tres a hombros I Breña
Los tres a hombros I Breña
  • Enrique Ponce, que se despide de esta plaza, estocada honda desprendida; oreja. Pinchazo y entera arriba tras aviso; dos orejas.
  • Daniel Luque, entera arriba y golpe de descabello; una oreja. Honda algo tendida; dos orejas.
  • David Galván, honda atravesada y descabello; una oreja. Media tendida; dos orejas.

Incidencias: tras el paseíllo se entrega a Ponce un cuadro por su despedida de esta plaza y el público le dedica una sonora ovación. En el tendido sacan en dos momentos una pancarta blasfema que dice “”Ponce = Dios”. Entre los picadores, destacan los dos de Ponce y el encargado del sexto toro. Entre los banderilleros, destacan Iván García (de la cuadrilla de Luque), en el segundo, y Cándido Ruiz y Fernando Sánchez (de la cuadrilla de Ponce), que se desmonteran en el cuarto. Los tres matadores salen a hombros.

Comentario

La temporada taurina veraniega de El Puerto de Santa María avanza; va por el tercer festejo de abono pero lo que no avanza es el público en los tendidos. Hoy se anuncia la despedida de Enrique Ponce, un torero de época que aquí ha dado tardes grandiosas (su último indulto aquí fue en 2019), pero ni aun así se conmueve el personal. Alguien tiene que pensar algo.

Daniel Luque tuvo aquí el año pasado una actuación meritoria que incluyó una cogida que le partió la temporada. Es torero en la plenitud de su poderío y ahora mismo no le hace sombra nadie. David Galván vuelve a la Plaza Real tras ocho años de ausencia, después de salir a hombros en su última actuación. Que no vuelva a tardar tanto otra vez.

Enrique Ponce

Enrique Ponce, de lila y oro, en su primero, castaño y bien armado, sólo consigue saludo de verónicas sueltas donde la media es lo mejor. Es bien cogido en el caballo y acepta el castigo, con aplausos para ambos contendientes, y el quite es breve. Las banderillas son mejorables. Tras brindis al público, Ponce, el siempre considerado como maestro, se dedica, como novel en charlotada, a darle la vuelta a la montera caída hacia arriba; ¡cómo ha cambiado! Nunca le vimos este gesto bromista y chabacano, propio de un supersticioso. La superstición no es de valientes. Dios no es cobarde. ¿Sabrán él y tantos como él cuál es el origen religioso de quitarse la montera? Otro día se lo explicaremos.

En el tercio, da dos tandas a un toro rebrincado, animándolo exageradamente con la voz, sin sacar ligazón pero recurre a molinetes obtiene algo de continuidad. Con la izquierda cita fuera de cacho y torea despegado. A diestra de nuevo, hay tanda con un poco más de orden rematada con molinete por bajo y prepara para la estocada con doblones. Al sacar pañuelos el público anda muy cariñoso.

El segundo de Ponce

su segundo lo saluda con pases por la cara estirándose sólo en un par de verónicas. En el caballo es cogido antes de llegar (al estilo varilarguero) sin corregir y, tras quite por verónicas, al retirarse el picador acude nuevamente y recibe puyacito. Vemos un buen tercio de banderillas. Saca a Fermín Bohórquez a la arena para brindarle con parlamento largo. El inicio va de tablas a medios intercalando trincheras, siguiendo con dos tandas buenas de trazo con giro completo terminando con ayudados. La banda ataca “Aranjuez, mon amour”, que es el adagio del Concierto de Aranjuez. Con la izquierda mueve la muleta despaciosamente aunque el toro sale con la cara alta.

Por el pitón derecho el bicho amenaza con rajarse y lo retiene con mano baja, andando hacia terrenos de sol mientras recurre a molinetes y molinetes invertidos. A zurda de nuevo, hay toreo con giro completo de cadera; siguen poncinas (que no son más que circulares genuflexos con mucha pompa y circunstancia), pases de la firma y molinetes. Por el pitón derecho, sigue queriendo irse el funo pero lo va reteniendo a lo largo de la plaza sin descomponerse. Tras la estocada al segundo intento le dedican gritos de “torero, torero”. Al acabar la vuelta triunfal recibe en la boca de riego una ovación cerrada y larga, lo que justifica que dé una segunda vuelta. Se despide de El Puerto y el público lo despide de manera acorde a su trayectoria general y a su historial en la Plaza Real.

Enrique Ponce I Breña
Enrique Ponce I Breña

Daniel Luque

Daniel Luque, de nazareno y oro, en su primero, corretón y abanto que se emplaza, tiene que salir a buscarlo a los medios y le presenta el capote pacientemente hasta que le saca un único lance. Al sentir el hierro de El Patilla, sale de naja por dos veces, como manso de libro, pero al tercer intento consiguen cogerlo  y le aplican correctivo. Piden la devolución, pero el presidente lógicamente se niega a ello (quizás banderillas negras…). Iván García banderillea como siempre, de bien, y Juan Contreras sufre un apuro.

Con la muleta vuelve a buscar al toro en los medios y logra dos tandas ligadas, con mucha astucia del torero, que mantiene la tela en la cara para sacar pases lentos. Con la izquierda sigue igual y estamos asistiendo a una lección de cómo se torea a un manso, además sin hacer aspavientos y aguantando una barbaridad, como el toro poderoso que es. Termina con la izquierda, bajando la mano en tanda ligada, aunque el bicho sigue saliendo con la cara alta. La oreja es más que merecida, pues no todos los toreros son capaces de hacer lo que acabamos de ver.

Daniel Luque I Breña
Daniel Luque I Breña

El segundo de Luque

En su segundo, bragado y axilado, saluda con verónicas avanzando y recorte en el tercio. Con magníficas verónicas y media jaleada, lo lleva al caballo para puya moderada, a la que sigue quite por el mismo palo y gran media. Las banderillas son solventes. Brinda al equipo médico que el año pasado le atendió en una cornada grave.

Con la izquierda sale a los medios para tanda ligada y en la siguiente aguanta firme ante uno que hace por él varias veces. Con la derecha hay dos tandas buenas, con otra colada, rematando con molinete bajo. A zurda de nuevo, sigue el toreo bueno, Vuelto a diestra, el toreo se basa en la gran firmeza, con cambio de manos antes de pasar a las luquinas, con martinete (ay) y de pecho.

Daniel Luque I Breña
Daniel Luque I Breña

David Galván

David Galván, de verde y oro, a su primero, cornidelantero, lo saluda avanzando con lances de trazo largo y media de manos bajas (ésta, mirando al tendido). Tras puya algo caída en la que se duerme, en la boca de riego el quite, mixto, va por tafalleras y chicuelinas terminando en revolera. David Pacheco deja un buen par. Brinda al público y en tablas inicia con doblones y bueno de pecho, para seguir con tres tandas en redondo, donde el toro puntea y muestra geniecito, incluyendo algún parón, saliendo finalmente buena ligazón. Con la izquierda, la ligazón sigue en una tanda pero en la siguiente el animal se va quedando, por lo que hay que arriesgar. A diestra de nuevo, los pases salen de uno en uno antes de ir a circulares finales, que salen en buena ración.

El segundo de Galván

En su segundo, colorado bociblanco, recibe con lances avanzando y semi media. En el caballo es bien cogido y mete los riñones; mientras se va el pica oye algunas palmas. Hay buenos pares de Juan Carlos Rey. Inicia con la izquierda, por alto avanzando y sigue por bajo. Con la derecha, salen tres tandas en redondo buenas con un toro bravo, que va bien.

A zurda de nuevo, arrastra la muleta y el animal humilla. A diestra de nuevo, tras dos molinetes, imprime calma y va de uno en uno, rematando con otro molinete y el de pecho; la siguiente tanda es por el estilo, con el toro acudiendo. Ante el mejor toro de la tarde, termina por circulares con más aparato que enjundia (los circulares no tienen enjundia).

David Galván I Breña
David Galván I Breña

Epílogo

Termina la tarde-noche después de tres horas de asiento. ¿Cómo solucionar esto? Un alivio es, desde luego, la música que la Banda “Maestro Dueñas” obsequia a los asistentes. Es una de las mejores bandas de plaza de España, si no la mejor. Son noventa músicos, lo que no se ve en ningún otro sitio. Añadamos la acústica de la Plaza Real, que pocas plazas pueden igualar, y sale el resultado.

El contrapunto hoy ha sido esa pancarta totalmente inadecuada que han exhibido algunos poncistas. No teníamos bastante con el numerito grosero de la inauguración de los Juegos Olímpicos. ¿Tenemos que ir a la moda? El maestro de Chiva algo podrá hacer, y decir a esos seguidores que van con el letrero de plaza en plaza. Si no lo hace será también culpable. Será también menos maestro (y, ahora que se retira, no es cosa que favorezca mucho).

Los tres toreros saliendo a hombros por el túnel de las doce cabeza de toros (recién retornadas a su sitio) es siempre una estampa bonita, pero todas las cosas deben tomarse con moderación. Hemos tenido un festival orejero donde al menos tres orejas han sobrado, en opinión de este humilde servidor.

En El Puerto, Ponce se despide en olor de multitud