Sin mayoría absoluta para elegir al nuevo director de la Real Academia Española

La nueva votación dirimirá entre Muñoz Machado, Cebrián y Pascual

No hubo sorpresas, finalmente, en cuanto al nombre del nuevo director o directora de la Real Academia Española (RAE). Bueno, a decir verdad, sí hubo una única sorpresa: la falta de mayoría absoluta en la elección. Es decir: lo que traducido resulta: que los mal denominados académicos de la Lengua no lograran ponerse de acuerdo en cuanto a la unanimidad o el alto porcentaje de votos que precisa la persona que los represente durante los próximos años.

La RAE sigue, por tanto, sin dirección. Así lo anunció la voz temblorosa de su secretaria general Aurora Egido. Los estatutos de la Academia tipifican una segunda votación, concretamente el próximo jueves día 20 de los corrientes para así elegir entre los nombres que más apoyos han sumado, a saber: Santiago Muñoz Machado (18votos), Juan Luis Cebrián (12 votos) y José Antonio Pascual (1 voto). También recibió 1 voto Inés Fernández-Ordóñez, pero al tener menor antigüedad que Pascual, pasa este último a la elección del jueves.

En consecuencia un hecho sí queda claro: que no habrá directora, como así incluso se había vaticinado en algunos mentideros siempre oficiosos. El escrutinio se debatirá entre un jurista, un periodista -y gestor- y un lingüista.

La RAE se encuentra ante una decisión compleja. No por la votación en sí. Sino por lo que ha venido tildándose de “sorda batalla campal” que trasluce un cierto clima, una cierta atmósfera, un cierto interno pulso convulso.

Nadie esperaba que Darío Villanueva no se presentara a la reelección. Estaba cumpliendo muy dignamente con su objetivo. Por esta razón la RAE vive uno de los procesos electorales más agitados -¿tormentosos?- de su historia. De su larga y fecunda historia. A este tenor cabe sumar otro dato significativo: hubo cinco votos en blanco. Una indefinición que traduce a las claras la guerra tácita -enmudecida- que ahora sacude a los ilustrísimos de nuestro idioma.