domingo. 22.03.2026

En La Línea con seis victorinos, Borja Jiménez sale a hombros

Tarde completa y variada de toros, con homenaje a Ruiz Miguel y a Velador
Jiménez a hombros I Marciano Breña
Jiménez a hombros I Marciano Breña

El 19 de julio de 2024 se celebra en La Línea de la Concepción (Cádiz) el segundo festejo taurino organizado por la empresa El Arenal de Curro Duarte con motivo de la Velada y Fiestas. Con cielo despejado y temperatura agradable, la entrada es de medio aforo. Preside Antonio Ortega. Ameniza la Banda Municipal de Música “Ciudad de La Línea”, dirigida por Luis Rubio.

Se suelta seis toros de Victorino Martín (hierro que pasta en Portezuelo, Cáceres), dos de ellos cinqueños, con presentación y juego variados pero con nota, en conjunto, más que aceptable. En el arrastre, el primero tuvo ovación; el segundo, palmitas; el cuarto, vuelta y el quinto, palmas.

Se anuncia Borja Jiménez (de lila y oro) en solitario, llevando como sobresalientes a Salvador Ruano y a Enrique Chapurra.

  • En el primero: dos pinchazos y entera desprendida; ovación saludada. En el segundo: tres pinchazos y media estocada, con dos golpes de descabello; palmas.
  • En el tercero: honda trasera y caída, con dos golpes de descabello; una oreja. En el cuarto: honda arriba; dos orejas.
  • En el quinto: estocada en su sitio y descabello; dos orejas. En el sexto: dos pinchazos y cinco golpes de descabello; silencio.

Incidencias: suena el Himno Nacional antes de arrancar el paseíllo. Tras el paseíllo los alcaldes de La Línea y de Algeciras entregan sendas placas al torero Francisco Ruiz Miguel y al ganadero Victorino Martín. Borja Jiménez recibe una ovación por su disposición a anunciarse en solitario. Entre los subalternos destaca la labor de Daniel Duarte por su brega en el tercer toro y por las banderillas en el sexto, donde se desmontera junto a Sánchez Araujo. Borja Jiménez sale a hombros.

Comentario

La ciudad de La Línea de la Concepción celebra sus ciento cincuenta y cuatro años de la fundación y lo hace con la Velada y Fiestas; taurinamente hablando es la ocasión para recordar este 19 de julio el aniversario número cuarenta y dos del indulto al toro Velador en Las Ventas, único indultado en esa plaza. También es ocasión para testimoniar un homenaje a Francisco Ruiz Miguel, que lidió ochenta y nueve corridas de toros victorinos. La ocasión es propia para un en cierro en solitario con los de la A coronada y el elegido es Borja Jiménez.

El torero, que fue la revelación del año pasado y en la Feria de Otoño, con tres orejas victorinas, abrió la Puerta Grande que da a la calle Alcalá, anda ahora entre los siete primeros del escalafón. En Pamplona, el 7 de julio resultó cogido grave al entrar a matar al sexto de La Palmosilla, al que desorejó. Recordando sus años de espera, ha invitado a todos los novilleros y alumnos de escuelas taurinas que quieran asistir. La cuestión es si está en perfectas condiciones para reaparecer con un anuncio en solitario y con los toros de Victorino. Vamos a relatar su desempeño en los seis, nombrados uno a uno.

Ruiz Miguel I Marciano Breña
Ruiz Miguel I Marciano Breña

Mítico

El primero, cómodo de cara y aquerenciado de salida, se despunta en un burladero. En el tercio hay lances a pies juntos y media buena que levantan aplausos. Cuando lo lleva al caballo de Alberto Sandoval es desarmado; el toro resulta cogido algo trasero y derriba; en la segunda vara empuja con los riñones y hay aplausos, que siguen conforme el picador se va de vuelta.

En banderillas, los tres pares resultan aplaudidos. Brinda a Ruiz Miguel y, en el tercio, tras probaturas da una serie de derechazos aplaudidos, seguida de otra con mano baja, aguantando una colada y terminando en uno bueno de pecho; sigue otra, más ligada, y el toro responde. Con la izquierda sigue la ligazón, rematada con uno de pecho largo y bueno. Hay diestra de nuevo, hay tanda ligada pero el toro ya va acortando el viaje y hay que terminar. El acero priva de un trofeo.

Jiménez y Dirigido I Marciano Breña
Jiménez y Dirigido I Marciano Breña

Dirigido

El segundo, cinqueño bien armado, mete la cara en el capote pero sólo hay lidia bregadora. En el caballo de Espartaco hay buena pelea y buena puya, aplaudidas; lo saca Curro Robles y vuelve solo al caballo. Los pares son mejorables. Empieza faena con la izquierda macheteando y sacando luego naturales aplaudidos, a lo que sigue tanda un tanto despegada con remate mirando al tendido. Con la derecha hay tanda breve, sin entrega, rematando con trincherilla. De nuevo con la zurda, una serie de ayudados se dibujan más allá de la segunda raya pero sin rematar. Ahora por el pitón derecho, el toro busca por abajo y hay que aguantarle, por lo que se levantan aplausos de agradecimiento. La preparación para la estocada es rápida.

Matacanes

El tercero, aplaudido de salida por su presencia, sale enterándose. El recibo es un pasar por la cara con media campera. Lo lleva al caballo y va bien pero es mal cogido; empuja; Duarte lo saca y es aplaudido mientras lo lleva para segunda vara, la cual es breve. Hay, de tres, dos pares buenos (el de Araujo y el segundo de Sierra, que arriesga). Brinda al público y empieza con la izquierda, en tablas por abajo y en el tercio con serie. Por el pitón derecho tiene medio viaje y hay tanda esforzada pero al iniciar la siguiente es desarmado. Con la zurda de nuevo, al toro le cuesta embestir y hay que insistirle; se termina con otra tanda acortando distancias y rematada con uno bueno de pecho.

Jiménez y Matacanes I Marciano Breña
Jiménez y Matacanes I Marciano Breña

Escrupulillo                                                                            

El cuarto, que se refrena al principio, tiene un buen saludo de tablas a tercio y el animal acepta el envite. Va raudo al caballo y el puyazo queda algo caído pero a la segunda es bien cogido. El tercio de palos es variado ante uno que corta terrenos. Brinda a al guitarrista Paco Cepero e inicia en el tercio con doblones, seguidos de serie buena sobre la segunda raya, aplaudida; sigue otra mejor y el burel asiste con nobleza; la tercera es muy aplaudida.

Con la izquierda, baja la mano y torea a placer; continúa con otra serie y Escrupulillo sigue mostrando calidad sin dejar de ser un victorino. La preparación se basa en una trincherilla. Tras la estocada el toro tarda en caer y el torero se sienta en el estribo, retira a la cuadrilla y luego aplaude al animal, lo que provoca los aplausos del público. La vuelta en el arrastre la realizan las mulillas al galope; ¿habrá alguna vez en que estos mulilleros aprendan a ir al paso para rendir los honores que el toro merece?

Jiménez y Escrupulillo I Marciano Breña
Jiménez y Escrupulillo I Marciano Breña

Meloncillo

El quinto, acapachado pero de buena morfología, es recibido con un capeo por la cara y va rebuscando, para acabar saliendo con ademanes de manso. En el caballo empuja con la cara arriba y con un cuerno para puya trasera; la segunda se coloca en mejor sitio. Aplauden el segundo par de Curro Robles. Brinda al empresario e inicia con la izquierda por bajo mientras el animal blandea ostensiblemente, aunque lo corrige con toreo vertical; sigue serie de ir y venir. Por el pitón derecho le saca los pases a la fuerza. De nuevo por el izquierdo, va mejor pero hay cambio de mano. Con la diestra hay toreo de frente y uno bueno de pecho. De las dos orejas, creemos que una sobra.

Jiménez y Meloncillo I Marciano Breña
Jiménez y Meloncillo I Marciano Breña

Mindango

En su segundo, aplaudido de salida, hay un saludo bonito por delantales y media. Sierra lo lleva al caballo para puya embarullada, y repetida al relance tras salirse (mal por el picador); en la segunda, puya breve, empuja al toro para fuera. Vemos un tercio magnífico de banderillas, con Duarte y Araujo. Brinda al ganadero e inicia con trasteo de tablas a tercio sin que el toro permita mucho. Con la izquierda hay serie deshilachada y con mucho peligro. El torero ya lleva seis toros a las espaldas y quiere terminar.

La tarde ha sido larga; empezamos con calor y acabamos con luz de lámparas led, puestas en la restauración. El paseo de las guapas en coches de caballos por el ruedo fue un colorido despeje que precedió a su subida hasta el palco de detrás de la presidencia. Después de un inicio dedicado a homenajes, el bocadillo añade por su cuenta el tiempo de otro toro. A Borja Jiménez hay que agradecerle el esfuerzo de recuperarse físicamente rápido de la cornada de Pamplona, pero la recuperación anímica es más lenta. No ha toreado mucho más allá de la segunda raya y a la hora de dirigir la espada anda con prevenciones. Bueno está lo bueno: ha salido a hombros y lo lleva precisamente Ruiz Miguel, que no necesita que nadie le recambie; está en perfecta forma. Un buen final de puerta grande y un mejor servicio de capitalista.

En La Línea con seis victorinos, Borja Jiménez sale a hombros