lunes 16/5/22

Del temor a la gloria en una jornada con luces y sombras

Tan solo Oración en el Huerto sufrió alteraciones en su recorrido en un día que deja algunas interrogantes

Las miradas al cielo de la mañana presagiaban lo peor. Sin embargo, el día comenzó a aclarar y con ello se abría un halo de esperanza para las corporaciones penitenciales gaditanas que hacían estación de penitencia en la Catedral.

Tras la reunión protocolaria de la mañana, los representantes de las hermandades optaban por esperar a los partes posteriores para tomar decisiones. Oración en el Huerto abría la veda y comunicaba que pondría su cortejo en la calle a la hora prevista.

Posteriormente, la cofradía de San Severiano optó en Catedral por regresar a su templo en extramuros. El chaparrón de las 9 de la noche creó inquietud entre sus rectores y no se quiso arriesgar.

Más allá de que no lloviese decisión más que respetable. Con uno de los estrenos más llamativos del día no era cuestión de jugársela. Así lo entendieron y, una vez organizado el dispositivo, en poco más de una hora el cortejo llegó desde la seo gaditana hacia su pequeña capilla de la calle Tolosa Latour.

Afligidos mantuvo su recorrido previsto por la carrera oficial. Eso sí, la hermandad aligeró el paso notablemente y la cruz de guía llegó a San Lorenzo a las 22:45 horas, con 30 minutos de adelanto sobre el horario previsto. Los sones de 'El milagro', interpretados por la Banda de Cornetas y Tambores Rosario de Cádiz, culminaron una estación de penitencia modélica y en la que se pudo disfrutar de algunas estampas insólitas.

En el Nazareno la llovizna de media tarde también sembró ciertas dudas. Sin embargo se determinó seguir hacia la carrera oficial y no hubo más sobresaltos. A destacar, el acompañamiento musical del paso del Señor, todo un acierto la incorporación de la Agrupación Musical Virgen de la Oliva de Vejer. Con un barrio entregado, se recogía con un ligero retraso sobre el horario previsto.

Medinaceli tuvo que sobreponerse a un contratiempo inesperado. La caída de cascotes en la calle San Juan de Dios obligó a la junta de gobierno, encabezada por Ismael Pampará, a modificar el itinerario de ida. Se recuperaba, merced al inconveniente, el tradicional discurrir por el barrio del Pópulo.

La cofradía se puso en la calle con un ligero retraso que, posteriormente, fue recuperando. Al margen de esa circunstancia, a revisar la conveniencia de pasar por el Campo del Sur de vuelta. Ya se sabe que hay que dejar paso al Perdón, pero se deben habilitar fórmulas que impidan contemplar la imagen desoladora de un cortejo transitando solo por ese entorno privilegiado.

El incidente de San Juan de Dios también afectó al Perdón que salió con retraso desde Santa Cruz. La hermandad es, sin duda, una de las más perjudicadas por la disposición de la nueva carrera oficial. Tomar por Valverde es cierto que recorta camino pero dificulta la labor de los cargadores por los inconvenientes de las vueltas-esquinas.

Al contrario de lo que muchos presagiaban, el desfile se vio acompañado por numeroso público que arropó a un colectivo humano que hizo un esfuerzo encomiable por cumplir los horarios establecidos en los acoplamientos. A las claritas del día, una multitud enfervorizada acompañaba los últimos minutos de una jornada que, más allá de la preocupación meteorológica, deja luces y sombras a partes iguales.

Del temor a la gloria en una jornada con luces y sombras