jueves 26/5/22
El MIRA | Noticias
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Barcelona vivió ayer uno de los días más trágicos que se recuerdan en nuestro país. Alrededor de las cinco de la tarde, una furgoneta que bajaba desde la Plaza de Catalunya por el centro de la Rambla de Barcelona atropelló a decenas de personas dejando un balance (hasta la fecha) de 14 fallecidos y centenares de heridos.

El vehículo recorrió una distancia de más de medio kilómetro a gran velocidad hasta chocar a la altura del Liceu y el conductor permanece aún en paradero desconocido. El atentado, reivindicado por el Estado Islámico, es el sexto atropello mortal que afecta a Europa en apenas un año.

Para conocer de manera más próxima cómo vivió la ciudad de Barcelona las horas posteriores al atentado, hablamos con Francisco Virués, periodista jerezano afincado en la ciudad condal desde hace un año que nos cuenta que “el atentado me pilló en el trabajo. Vivo en Mataró, a unos 30 kilómetros de Barcelona, pero en ese momento me encontraba trabajando. Lo que se vivió fue un caos”.

“Varios compañeros de mi trabajo tenían a gente atrapada en tiendas en la Plaza Catalunya. La zona en la que se produjo el atentado la conozco muy bien porque ahí está mi facultad, donde estoy cursando el Máster, a 200 metros de la Plaza Catalunya. He estado todo el año yendo en tren hasta allí y te puedo decir que es uno de los sitios más concurridos de la ciudad, más por turistas que por ciudadanos de aquí, sobre todo las Ramblas”, explica Paco.

Tras salir del trabajo, cerca de tres horas después de producirse el atentado, “lo que se veía era mucha policía por la calle y se palpaba una enorme sensación de intranquilidad”. Pese a ello, afirma que la gente supo reaccionar a los acontecimientos anoche “ofreciendo lugar para dormir a los que no podían volver a casa. Las estaciones de Plaza Catalunya y Paseo de Gracia, las dos más importantes junto con Sants, quedaron cerradas y hubo gente que se quedó sin medios para desplazarse”.

Una vez transcurridas las primeras 24 horas tras el atentado, Paco reconoce que "se quiere volver a la normalidad. Hoy había mucha gente ya allí en las ramblas paseando con tranquilidad. Se ha hecho una protesta en la Plaza Catalunya, hay más seguridad, al menos a la vista, pero se respira normalidad dentro de lo que cabe".

“En el momento del atentado me encontraba trabajando y lo que se vivió fue un caos”