Se ha cerrado la Feria de San Miguel 2024 en Sevilla, celebrada los días 27, 28 y 29 de septiembre. Ha visto abrirse la Puerta del Príncipe para Alejandro Talavante y ha despedido al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza.
27 de septiembre
El primer día de la Feria de San Miguel tuvo lleno. Salieron seis toros de Victoriano del Río de buena presencia para Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Daniel Luque.
Sebastián Castella
Al primero Castella recibió por verónicas genuflexas hasta cerrar en el tercio. El toro tuvo condición templada. Tras el caballo en el quite Talavante se gustó por chicuelinas. Lidiado con suavidad por Rafael Vioti, José Chacón tras parear se desmonteró. Hubo un ceñido inicio intercalándose pases por la espalda, estatuarios y remates por bajo. Con la muleta puesta, la embestida era a media altura y Castella alargó su muletazo para aprovechar la inercia. Por el izquierdo seguía embistiendo a media altura. No remontó por la diestra un animal que apretaba cuando el muletazo iba a favor de querencia. Tras estocada algo tendida le sería concedida una oreja.
El segundo tenía buenas hechuras pero no quiso entregarse ni en la capa ni en el caballo. Las chicuelinas del quite fueron ceñidas. Tomó el control de la lidia José Chacón ante un toro que acusó querencia. Se movió a oleadas en la muleta y con calamocheo. Cuando perdió la movilidad bajó la persiana. Porfió Castella pero el toro era desaborido. Lo pasaportó de estocada algo tendida y fue silenciado.
Alejandro Talavante
El segundo, de nombre Dalia, no se fue tras los vuelos del capote de Talavante. Empujó bien en el segundo encuentro con el caballo. Se ciñó Luque por chicuelinas. Las banderillas fueron desiguales. Se puso torear Alejando con ritmo y suavidad al animal, que embistió con entrega y clase, y se durmió toreando en redondo. La gente se puso en pie con un cambio de mano. Por el izquierdo, cuando Alejandro lo llevó enganchado, se volvió a ralentizar el toro, con ritmo y clase. Se gustó en los remates finales antes matar a un ejemplar premiado con la vuelta al ruedo. Talavante cortó dos orejas.
En el quinto no hubo nada reseñable en los primeros tercios salvo la gran actuación en banderillas de Javier Ambel y Manuel Izquierdo, que saludaron. Talavante dejó una primera serie ligada y templada. Suelto de muñecas ante un animal noble, se gustó por ambas manos y dejó muletazos asentados pese a costarle al animal empujar. Por el izquierdo regaló naturales de su concepto. Remató con naturales a pies juntos que calaron mucho. Tras estocada casi entera cortó una oreja que le abría la Puerta del Príncipe.
Daniel Luque
Con el tercero Luque mostró buen juego de manos. Empujó con fijeza en el peto. Bien estuvo con el capote Juan Contreras e Iván García saludó montera tras los palitroques. Muy firme estuvo Luque en el inicio. Toro exigente, al que Luque fue metiendo poco a poco en la muleta. Había que llevarlo tapado y le hizo una faena perfecta. Se metió en cercanías al final de faena. Tras enterrar el acero y ser avisado una vez pasearía una oreja de peso.
El sexto no fue un dechado de bravura y perdió las manos al salir del caballo. Llegó sin vida a la muleta de Luque, que porfió con un ejemplar sin entrega, al que había que ponerle expresión. Por el lado izquierdo imposibilitaba la ligazón. Tras pinchazo y estocada fue silenciado.
28 de septiembre
El segundo día la Maestranza acogió, colgando el No Hay Billetes, un encierro de Garcigrande, con toros faltos de raza, para José María Manzanares, Borja Jiménez y Roca Rey.
José María Manzanares
Manzanares recibió con empaque capotero al primero, que embistió con nobleza pero sin emplearse en exceso. Fue rápido al caballo y empujó con la cara alta haciendo sonar el estribo. Jiménez hizo un garboso quite por chicuelinas con una media al ralentí. Saludó Juan José Trujillo en banderillas y destacó también en la lidia Diego Vicente. Manzanares inició con muletazos despaciosos. Al toro le faltaron finales y se lo pensaba más a zurdas, embistiendo descolocado; al torero le faltó un punto de fibra y, tras un trasteo a menos, tomó la espada y se atascó. Fue silenciado.
El cuarto en el capote iba y venía. En el caballo acometió con prontitud, pero a media altura. No fue fácil de banderillear. Llegó a la muleta aquerenciado. Manzanares anduvo dispuesto y buscó sin éxito meter en la muleta al toro, que sabía lo que se dejaba atrás. Mató de entera y tuvo silencio.
Borja Jiménez
Jiménez recibió al segundo en la puerta de chiqueros y luego lo toreó con las muñecas por verónicas jaleadas. Lo llevó por chicuelinas al caballo y, tras dos varas, fue ovacionado Vicente González. Roca Rey quitó variado y ceñido. Borja inició faena subido al estribo y lo sacó al tercio con muletazos jaleados. El toro tendía a quedarse descolocado y el torero tenía que rectificar y volver a citar. Por el izquierdo obligaba a Jiménez a cruzarse más para aprovechar el medio muletazo. Hubo porfía ante un toro bajo de raza. Con la espada hubo atasco. Fue silenciado.
Volvió Borja a irse a puerta de chiqueros en el quinto y el toro se vino cruzado; luego dejó verónicas de buen trazo a media altura. En el caballo Tito Sandoval lo picó bien y Jiménez quitó con tres capotazos cadenciosos. En banderillas apretó. Brindó a su hermano y comenzó de rodillas. Luego toreó con la cintura. Con la izquierda enganchó la embestida por abajo, asentando las zapatillas. La última serie puso al público en pie. La espada encontró hueso y una de las faenas de la temporada en esta plaza quedó en vuelta al ruedo.
Andrés Roca Rey
El tercero no quiso saber nada de los capotes hasta que Roca Rey se fue a buscarlo al tercio y toreó con los brazos y la cintura en verónicas a media altura. Comenzó su trasteo a media altura y sin obligarlo consciente de la merma física del toro pero también de su buena condición. Todo lo quiso por bajo este tercero pero Roca tardó en cogerle el ritmo. Tandas cortas. A zurdas quiso imprimirle suavidad. Volvió al toreo en redondo hasta que el astado se afligió. Hubo una tanda final desigual con el toro muy parado. Tras una estocada tendida escuchó una ovación.
El sexto no andaba con fuerzas y se venía cruzado al capote. En el caballo se dejó pegar aunque no fue excesivo el castigo. Andrés citó en los medios y el bicho se venía cruzado provocando un par de coladas. Cambió de pitón y también hubo coladas. Roca se puso de verdad pero no consiguió pulir los defectos de toro. Estoqueó con habilidad. Fue silenciado.
29 de septiembre
El domingo de Feria, con lleno, vio el último paseíllo en el coso hispalense de Pablo Hermoso de Mendoza y una decepcionante corrida de la Casa Matilla para Juan Ortega y Pablo Aguado. Los toros de rejones fueron de Capea, con buen juego.
Pablo Hermosos de Mendoza
A lomos de Nómada recibió Pablo Hermoso al primero, un toro de El Capea, bajo y muy en tipo, al que enceló antes de dejar un único rejón de castigo. Acometió con celo tras Berlín, que galopó a dos pistas y dejó su particular hermosina. El rejoneador aprovechó la calidad y el galope sostenido del toro, para clavar banderillas de poder a poder batiendo al pitón contrario y recorrerse más de media plaza templando. Sobre Ilusión volvió a templar la embestida franca. Todo lo quiso hacer despacio, cerrando su labor con las cortas a lomos de Generoso. Pinchó en reiteradas ocasiones y usó el descabello; así perdió la oreja u orejas y quedó en palmas.
Pablo Hermoso brindó a su hijo su último toro sevillano. Puso dos rejones de castigo. Sobre Alquimista fue poco a poco encelando a un toro que desarrolló prontitud. Con Berlín acortó distancias en banderillas de poder a poder. También con Nairobi. Malbec salió para las cortas y un par a dos manos con el toro muy metido en tablas. Un pinchazo y un rejón caído no impidieron una oreja. Al final tuvo ovación de despedida.
Juan Ortega
El segundo de la tarde salió sueltecito y costó fijarlo en los capotes. Ortega dibujó tres verónicas al ralentí y una media lentísima, saludo que caló enormemente. Lo llevó al caballo por chicuelinas elegantes. Aguado quitó por chicuelinas de mano baja rematando con cadenciosa media. Brindó Ortega a Pablo Hermoso y tras un trasteo aprovechó la inercia del toro en muletazos de gran cadencia. Jugó con las alturas y las distancias para estimular a un animal de raza justa, que, llegó a amagar con irse a tablas, hasta que decididamente se negó a colaborar. Tras media estocada saludó una ovación.
En el quinto Ortega jugó bien los brazos en el saludo capotero. Tras el caballo, marcó su querencia a chiqueros y hubo quite por delantales a media altura sin redondear. En la muleta el animal apretó por dentro. Los naturales fueron largos y el animal iba por abajo hasta el final, pero pronto se paró. Se acabó las sintonía salvo en muletazos aislados. Saludó ovación desde el tercio.
Pablo Aguado
Aguado dejó verónicas de buen corte ante el tercero, que no se empleó demasiado. Tras el primer puyazo ejecutó un quite por delantales. Juan Sierra y Sánchez Araújo saludaron tras parear. Aguado se puso a torear desde el primer pase pero el animal enseguida se apagó. Lo sacó al tercio y embistió sin emplearse. Mató a segundo intento y hubo silencio.
Aguado no pudo atemperar en su capote al sexto, que embistió con todo. Empujó en el caballo sin emplearse y en el segundo puyazo se dejó pegar. Con la muleta apostó ante un ejemplar con genio que no regaló una embestida y al que había que llevar empapado en la muleta. Hubo pasajes sueltos de su concepto personal dentro de una labor firme. El bicho buscó tablas. Mató a la primera y saludó una ovación desde el tercio.
