lunes. 27.06.2022

En Sanlúcar, cuatro orejas y dos rabos para Roca Rey

Con cartel de 'no hay billetes', alternaron con el hispano-peruano Morante, que cortó dos orejas, y Pablo Aguado ante buena corrida de Santiago Domecq

Roca Rey y Morante en Sanlúcar
Roca Rey y Morante en Sanlúcar

Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), 22 de mayo de 2022. Corrida de toros organizada por la empresa de Carmelo García. Tiempo primaveral con brisa, transformada por algunos momentos en viento a veces molesto. Se cuelga el cartel de “No hay billetes”. Preside Luis Rodríguez. Ameniza la Banda Municipal de Música “Julián Cerdán”, dirigida por Justo Jiménez.

Se sueltan seis toros de Santiago Domecq (hierro que pasta en Jerez de la Frontera, Cádiz), con pesos entre 500 y 525 kilos, con caras cómodas y buen juego en general. En el arrastre, al tercero se le da la vuelta al ruedo; el quinto y el sexto son ovacionados.

Roca Rey | Marciano Breña
Roca Rey | Marciano Breña

José Antonio Morante de la Puebla, gran estocada; dos orejas. Pinchazo y cuatro golpes de descabello; ovación saludada.

Andrés Roca Rey, estocada entera en lo alto; dos orejas y rabo. Gran estocada; dos orejas y rabo.

Pablo Aguado, cinco pinchazos y dos golpes de descabello, con aviso; ovación. Pinchazo y honda desprendida con dos golpes de descabello y aviso; ovación.

Incidencias: se interpreta el Himno Nacional antes de arrancar el paseíllo. Con las banderillas se desmonteran Antonio Chacón y Javier Ambel (de la cuadrilla de Roca)  e Iván García (de la cuadrilla de Aguado). Morante de la Puebla y Roca Rey salen a hombros.

Comentario:

Para la Feria de la Manzanilla Sanlúcar ha confeccionado otra vez un cartel rematadísimo. Morante es el consentido en esta y en otras plazas; Roca Rey ha salido cuatro veces a hombros de la plaza del Pino y Pablo Aguado pasa casi todo el año viviendo en la ciudad manzanillera.

Para completar se anuncian toros de Santiago Domecq, ganadería que lleva varios años en un buen momento. Fue una lástima el comportamiento que se le vio a sus toros en la reciente Feria del Caballo, en Jerez, pero es hora de decir algo que quizás muchos no sepan. A cuatro toros en el desolladero se les descubrió que tenían neumonía y de los otros dos los veterinarios no pudieron decir que estuvieran libres de ella. Sirva de justificación necesaria y aclarado queda. Sólo queda esperar que en Sanlúcar los animales salgan sanos.

A ese cartel tana rematado el público ha respondido como se podía esperar, con asistencia masiva. Es una alegría ver cómo ponen el cartel de “No hay billetes” en la taquilla. Las colas para entrar andan tan nutridas como hace mucho que no se veía y son tan largas que es grande la espera para entrar. La empresa tendrá que construir más puertas en la plaza la próxima vez que remate un cartel. El ambiente dentro del coso es el de las grandes tardes, además con el tiempo acompañando. Esto es la Fiesta.

Morante de la Puebla

Morante de la Puebla, de fucsia y azabache, a su primero, cómodo de cara, le da verónicas bien dibujadas, de tablas a tercio, con media bien recogida, todo muy jaleado por el público. En el caballo empuja con un cuerno y recibe puya muy trasera y dura, pitada; tras quite por verónicas y gran media hay un segundo puyazo, muy pitado. Trujillo está bien con los rehiletes.

La faena inicia con ayudados por alto ejecutados genuflexamente, con trincherazo y espaldina, para pasar a una gran serie en redondo; sigue con la derecha, iniciando con molinete y en la serie el toro se muestra ahora gazapón, por lo que hay sobre la marcha un cambio de manos y sigue con temple pero a la siguiente el animal va aflojando; de nuevo a diestra, hay toreo ligado; vuelve a la izquierda para medirse, empezando por alto y con molinete otra vez sacando serie ligada y ejecutada con mucha quietud. Lo ha metido en el canasto.

Morante | Marciano Breña
Morante | Marciano Breña

A su segundo, colorado de capa y cómodo, le ofrece de recibo lances pasantes, que son los que se pasan por la cara y hacen que el toro pase, simplemente pase. En el caballo empuja abajo y la puya se pone recargando y además con duración; termina cuando el quite, que es de sólo una media. En banderillas Lili hace un esfuerzo plausible para salir del paso.

Con la muleta arranca de aliño hasta los medios para pasar a tanda en redondo con la tela a media altura; por el pitón izquierdo torea de uno en uno pero bien plantado; otra vez con la derecha, ahora baja la mano y los aplausos salen fuertes; con la izquierda, un ayudado da paso a larga serie de uno en uno, incluyendo zapatillazos y gritos animadores de mal efecto, lo que no quita para ser aplaudida; cambia de nuevo a la derecha y la banda arranca a tocar, un poco tarde, tras lo que hay cambio de manos y vemos a un Morante insistente, que completa con molinete, ayudados y molinete belmontino.

El uso de los aceros corta la posibilidad de algún trofeo, pues la verdad es que el cigarrero ha estado por encima de su adversario y no ha escatimado con la muleta.

Morante | Marciano Breña
Morante | Marciano Breña

Roca Rey

Roca Rey, de celeste y oro, a su primero, burraco cornidelantero, aplica verónicas de mano baja en tablas y en los medios, chicuelina, revolera y brionesa, mostrando credenciales. Con la vara hay marronazo y luego puyazo bajo; el quite por altaneras (que es la combinación de chicuelinas con tafalleras) es muy aplaudido por la firmeza, pero no por la limpieza, y lo entendemos como un homenaje a Paco Ojeda, que por algo estamos en Sanlúcar.

Con buena lidia de Ambel, cuando Antonio Chacón se desmontera por su actuación en palos, Paquito Algaba aprovecha y se desmontera también, no sabemos por qué. Brinda al público Andrés y se entretiene en voltear con la espada la montera, que ha caído boca arriba, entre el regocijo de sol; es una manera de estropear una imagen de torero serio que se juega la vida de verdad todas las tardes.

Arranca la faena con grandes estatuarios, pase del desprecio y pase de pecho mirando al tendido (hablando de homenajes, nos recuerda al recientemente fallecido Litri); sigue una serie en redondo y el toro humilla, pero protagoniza una colada de escalofrío a la que sigue uno de pecho magnífico, antes de pasar a otra serie en la que se produce un cambio de manos para seguir con ligazón, a lo que el público responde con aplauso entusiasta; sigue citando por el pitón izquierdo y el animal acude pero al tercer pase impone el de uno en uno, con pase de la firma; ahora por la derecha, va mejor y vemos gran serie donde está muy entregado hasta el punto de que el toro hace por él y lo levanta rompiéndole las taleguillas pero el torero sigue; de nuevo a izquierda, el toreo se lleva al sitio donde el suelo quema la planta de los pies y el arrimón enloquece al tendido, que acaba en paroxismo con las luquinas finales.

En su segundo, corniapretado que remata en tablas, lancea para probarlo someramente y sólo le vemos una verónica completa. Lo lleva con una chicuelina al caballo, donde Sergio Molina lo coge bien y es aplaudido. Tras el lucimiento de Ambel, Antonio Chacón es aplaudido cuando se lleva al toro a punta de capote.

La faena arranca directamente en los medios con tanda en redondo, aplaudida y seguida de otra de trazo largo; el toro puntea pero acude presto a cada llamada; con la izquierda hay tanda dominadora y el animal protesta; por la derecha, otra vez, va mejor, va humillador, antes de pasar al toreo de cercanías, con algún susto y cambiado por la espalda en una loseta; bajo las notas de “Paco Ojeda”, que le devuelven el homenaje, las bernadinas finales cambiando el viaje son el colofón a una labor que el público agradece con gritos de torero, torero, extendidos por toda la plaza. Tras la estocada arrecian los gritos que más gustan los toreros: esos de torero, torero.

Roca Rey | Marciano Breña
Roca Rey | Marciano Breña

Pablo Aguado

Pablo Aguado, de azul cobalto y oro, a su primero, lo lancea en tablas, sin más. En el caballo es bien cogido y mete riñones. Diego Ramón Jiménez anda bien con los garapullos. La faena arranca con doblones y molinete pero el bicho pierde las manos, siguiendo con tanda en redondo donde hay una colada; con la mano izquierda salen dos series, sin reposo la primera y con encanchones la segunda aunque corrige enseguida y sigue con un animal un tanto pegajoso; ahora por la derecha va mejor incluyendo alguna colada y después sale serie buena; de nuevo con la izquierda, la banda arranca y el torero le pide parar, tras lo que saca una serie completa habiendo dominado al animal. Tras coger el estoque, durante la preparación el bicho hace por él dos veces.

En su segundo, castaño, ejecuta un buen recibo de tablas a medios entre aplausos; en manos del peón el animal da una vuelta de campana. Hay una puya bien cogida y, tras despedirse el picador, debe poner otra porque se le viene por su cuenta. Iván García sigue como dijimos hace poco, que solo verle parear ya justifica el pago de la entrada.

Brinda al público y empieza con doblones y con pases por alto con elegancia ante uno que se anuncia humillador antes de serie en redondo buena y aplaudida; en la siguiente, iniciada con molinete y rematada con tres de pecho, va dócil; con la mano izquierda vemos tanda acoplada a la música de “Nerva”, entre silencios y grandes olés alternados, ¡qué momento tan bonito!; con la derecha molesta el viento pero al fin sale serie ligada, rematada con uno de pecho bueno; tras coger el estoque, vemos toreo con la izquierda citando de frente y a pies juntos y el toro sigue yendo a donde le llaman (y siguen los aplausos).

Otra vez la espada juega mala pasada al sevillano; ciertamente, estamos observando que últimamente no tiene mucha suerte en esta suerte.

Pablo Aguado | Marciano Breña
Pablo Aguado | Marciano Breña

Ha sido una gran tarde; cuatro orejas y dos rabos para un torero no se ven todos los días. Alguien la podrá calificar de triunfalista, pero si podemos poner alguna pega a algún trofeo (quizás al segundo rabo) también es cierto que con otras espadas podría haberse sumado algún trofeo más. Dejémoslo así. En cuanto al ganado, no, no ha salido con neumonía. De Garcisobaco ha llegado un buen envío; las cosas ya están en su sitio y demos la enhorabuena al ganadero.

En Sanlúcar, cuatro orejas y dos rabos para Roca Rey