Los yogures son de consumo diario para una gran cantidad de personas y se encuentran llenos de innumerables beneficios para la salud. En este artículo conocerás el motivo por el que es mejor el yogur griego que el yogur natural.
El yogur es en especial un excelente ayudante del sistema digestivo, ya que tiene una gran influencia en la microbiota intestinal; de igual forma, proporciona una gran cantidad de beneficios para el cuerpo, y a continuación te mencionaré las diferentes ventajas de cada uno de estos yogures.
¿Qué es el yogur?
El yogur es un producto que pertenece al grupo de los lácteos, el cual se obtiene de la fermentación de microorganismos o bacterias específicas que se encuentran en la leche; estas están presente de forma abundante en este alimento, y son las que se encargan de proporcionarle su textura cremosa y su sabor acido.
Es un alimento bastante antiguo, no en vano se ha consumido yogur desde los 10.000 a 5.000 años Antes de Cristo. Actualmente es reconocido como uno de los más saludables del mercado. Hoy en día existen una gran cantidad de tipos de yogur, entre los que destacan: los bajos en grasas, los líquidos, los cremosos, los orgánicos y los que contienen frutas y helado.
Esto hace que las opciones sean variadas, según su procedimiento para la fabricación y los ingredientes utilizados para su preparación. Pero las diferentes formas en la que estos son elaborados y la diversidad de los mismos, muchas veces traen consigo sabores añadidos que le quitan en gran medida sus propiedades saludables, ya que algunos pasan a contener más calorías.
Beneficios del yogur griego
Este es un alimento que llegó para quedarse, es muy popular y cuenta con una gran cantidad de beneficios nutricionales, razón por la cual, se ha convertido en uno de los productos básicos en la dieta de muchas personas.
El yogur griego es un alimento alto en proteínas, lo que lo convierte en una gran opción para aquellas personas vegetarianas, que no pueden obtener estos nutrientes de otros alimentos como la carne. De igual modo, este contiene mucha menos sal que el natural, lo que es beneficioso para evitar el aumento de la presión arterial y, por ende, cuidar tu corazón.
Asimismo, el yogur griego cuenta con tan solo 9 gramos de carbohidratos, a diferencia de los yogures regulares, que por lo general tienen entre 16 y 18 gramos de los mismos.
Ten siempre presente la importancia de revisar las etiquetas de los productos, de esta forma podrás asegurarte de que no contengan azucares añadidos.
Gracias a que el yogur griego contiene menos azúcar, este cuenta con menos lactosa, lo que hace que se facilite la digestión y cuide la forma en la que trabaja tu estómago. De igual modo, como contiene pocas cantidades de lactosa, puede llegar a ser un buen suplemento para otros productos lácteos.
Su delicioso sabor y su inigualable textura cremosa, hace que este alimento sea una opción bastante versátil, el cual puedes comer solo o utilizarlo para darle un poco más de sabor a otro plato, como por ejemplo: salsas y ensaladas. Muchas personas incluso lo utilizan como reemplazo para la mayonesa y la crema agria.
Por otro lado, si estás consumiendo yogur por la creencia de que este es rico en calcio, debo decirte que el yogur griego contiene menos calcio que el natural.
Beneficios del yogur natural
Este alimento cuenta con un sabor ligeramente ácido y una textura bastante cremosa; de igual modo, se obtiene a través de la acción de algunas bacterias, como lo son el Lactobacillus bulgaricus, el Streptococcus acidophilus y el Streptococcus thermophilus; cada una de estas bacterias cumple un papel esencial en el sabor y la textura que este yogur te proporciona.
Cuenta con una gran cantidad de beneficios si es fabricado de forma natural, y no se le agrega ningún tipo de sabor añadido. La forma original de este alimento es totalmente natural y solo se encuentra compuesto de leche y los cultivos de las bacterias mencionadas anteriormente.
Uno de sus principales beneficios es que puede ser consumido por aquellas personas que son intolerantes a la lactosa, ya que la bacteria que este contiene se encargan de digerirla, lo que hace que este alimento potencie el funcionamiento del intestino.
Asimismo, el yogur es una excelente fuente de proteínas, las cuales se caracterizan por ser de buena calidad y por promover una sensación de saciedad. Además, es un alimento rico en calcio, fosforo, potasio, zinc, magnesio y vitaminas del grupo A y B.
Las vitaminas pertenecientes al complejo B, son de suma importancia para la generación de energía en el cuerpo humano, además de actuar de forma directa en el metabolismo de las proteínas, los carbohidratos y los lípidos; por lo que consumir yogur natural puede llegar a mejorar el impulso nervioso para la movilidad de tus músculos.
Diferencias entre el yogur griego y el natural
La principal diferencia entre estos yogures es que el natural, como ya mencioné, se obtiene de la fermentación de ciertas bacterias, lo que ocasiona que el azúcar de la leche y la lactosa sea transformada en ácido láctico, el cual se encarga de darle su textura y sabor característico; mientras que al yogur griego le filtran el suero para conseguir su textura densa.
De igual modo, el yogur natural es rico en diferentes vitaminas y minerales que le otorgan grandes propiedades, pero el griego, al contener menos azúcar y minerales, es una gran fuente de proteínas.
Aunque ambos yogures se caracterizan por poseer un alto aporte probióticos, el yogurt griego puede llegar a resultar una mejor opción para las personas con problemas digestivos, desnutrición, malos hábitos alimenticios o que se encuentren tomando antibióticos. Así pues, este es el motivo por el que es mejor el yogur griego que el yogur natural, pero sin duda, ambos pueden ser beneficiosos para el buen funcionamiento del organismo, siempre y cuando no cuenten con azucares añadidos.
