domingo. 22.03.2026

En Sevilla, Morante corta dos orejas a un toro de Domingo Hernández

La tarde reunido a los posibles tres mejores capotes del escalafón, con Juan Ortega y Pablo Aguado
Morante I Breña
Morante I Breña

Plaza de la Real Maestranza de Sevilla, jueves, 1 de mayo de 2025. Corrida de toros organizada por la empresa Pagés como sexto festejo del abono de la temporada. Tarde de cielo nublado y temperatura agradable. Lleno de No Hay Billetes. Preside Fernando Fernández-Figueroa. Ameniza la Banda de Música “Maestro Tejera”, dirigida por José Manuel Tristán.

Se lidian seis toros de la ganadería de Domingo Hernández (que pasta en Pozos de Hinojo, Salamanca), entre 510 y 582 kilos, cinqueños el tercero, el cuarto y el quinto, de presencia dispar y mayoritariamente faltos de motor y de bravura. En el arrastre, el primero, el tercero y el quinto tienen pitos; el cuarto (Bodeguero de nombre), ovación.

  • José Antonio Morante de la Puebla, dos pinchazos y tres golpes de descabello tras aviso; ovación saludada. Estocada honda arriba, traserilla y algo tendida; dos orejas.
  • Juan Ortega, estocada arriba; ovación saludada. Estocada algo baja, fulminante; ovación saludada.
  • Pablo Aguado, tres pinchazos y honda arriba; silencio. Pinchazo y honda tendida; ovación saludada.

Incidencias: entre las cuadrillas, destacan con la puya Pedro Iturralde en el primero y Aurelio Cruz en el cuarto; con las banderillas, destacan Diego Ramón Jiménez e Iván García, el cual se desmontera. Jorge Fuentes es cogido en el segundo toro con consecuencias leves.

Comentario

Estamos en el día que se anuncia el cartel que sobre el papel se presenta como más atractivo en el serial abrileño de Sevilla. Se anuncian los tres toreros sevillanos que más interés suscitan entre los aficionados y podemos decir que se trata posiblemente de los tres mejores capotes del escalafón actual. Cuando se abrieron las taquillas, esta corrida fue la primera que vio agotadas sus localidades, ya el primer día de venta.

Morante, en 2023, cortó un rabo en esta plaza después de cincuenta y dos años, precisamente a un toro de Domingo Hernández, hierro de hoy. Su retirada en la temporada pasada lo convierte ahora en un objeto de deseo. Juan Ortega realizó una buena temporada en 2024, quedando entre los cinco primeros, y su trayectoria, con buen paso por América este año, está consolidada ante los aficionados. Pablo Aguado siempre es esperado con ganas de verle repetir aquella tarde de 2019 con cuatro orejas ante los jandillas. Vamos a contar.

Larga de Morante I Breña
Larga de Morante I Breña

Morante de la Puebla

Morante de la Puebla (de verde y oro), en su primero, colorado, en tablas ofrece capotazos sueltos, porque el toro a cada uno de ellos sale distraído, y, al final, avanzando levemente le puede sacar unas verónicas sin ligar, rematando con larga natural. Lo lleva por chicuelinas y un recorte muy jaleado al caballo, donde lo coge bien Pedro Iturralde y mete los riñones; el quite con dos grandes verónicas ceñidas y una media hace rugir la plaza. La segunda vara es liviana y cabecea mucho; hay quite de Juan Ortega con tres delantales, el tercero frustrado, y una media sin rematar. Vemos un buen par de Joao Ferreira en su primer ensayo.

Morante, en tablas, inicia por alto más uno por bajo y molinete entre aplausos. En los mismos medios, una tanda a media altura, en redondo, es premiada nuevamente con aplausos. Por el pitón izquierdo, el toro calamochea a cada pase y no permite excesivo lucimiento; hay algún molinete invertido y luego se aleja para citarlo hacia el tercio. A diestra de nuevo, sin mucha colaboración, saca unos pases y se adorna con un toque de pitón; vuelve a insistir, pero se va a por el estoque. La tanda final, en tablas, se remata con uno bueno de pecho y la gente jalea más de lo que hay.

El segundo de Morante

A su segundo, bonito, cornidelantero, lo recibe en tablas y después de unos lances clásicos se decide por coger el capote con una mano, recordando al Joselito de hace 115 años en una corrida de Madrid, y con asiento realiza varios lances alternando la derecha con la izquierda, mientras la gente grita enardecida, para rematar con recorte y semi brionesa y el público puesto de pie, en una larga ovación. El burel acude presto al caballo de frente y recibe puya buena pero corta. En el segundo viaje arranca decidido, lo cual levanta los aplausos del público antes incluso de que llegue el caballo, en donde recibe puyazo esta vez más largo; empuja, el caballo gira y Aurelio Cruz defiende la montura sin necesidad de corregir la puya, que quedó bien asentada desde el primer momento, lo que justifica algunos aplausos conforme se va retirando por el callejón.

Vemos buen tercio de palos y destacamos el par de Araujo. La faena arranca en tablas con pases ayudados por alto, al estilo propio, seguidos de un par de pases por bajo; en la boca de riego, saca una tanda en redondo, demostrando ganas, con un toro que acompaña y un público que jalea, y luego otra, pausada y combinándose con el toro, cerrando con pase de desprecio. Con la izquierda ejecuta ayudados y el toro acude colaborador; la siguiente tanda tiene cierta ligazón y es muy aplaudida.

A diestra de nuevo, inicia por alto tanda ligada, no muy larga pero muy aplaudida y rematada con un molinete invertido, típico de Morante; es la mejor de su tarde y el público se levanta. La estocada no llega a ser fulminante, pero mientras el toro cae ante el cigarrero genuflexo (postura gallista) a gente grita “torero, torero” y enseguida la plaza se vuelve blanca de pañuelos; de haber sido fulminante, la petición mayoritaria de segunda oreja habría sido unánime.

3 Morante I Arjona-Pagés
3 Morante I Arjona-Pagés

Juan Ortega

Juan Ortega (de celeste e hilo blanco), en su primero, con cuajo y cornidelantero, saluda avanzando desde tablas a medios con lances lentos, muy jaleados, que terminan en una media; ésta, al final, queda un poco trastabillada pero la labor con el capote ha quedado hecha. El toro va distraído hacia el caballo sin hacer caso a los engaños y entra en el peto al relance, sujetando el picador por el método de tapar la salida con algunos pitos; un intento de quite se queda en una chicuelina. Vuelve el toro con desgana al caballo para una puya vista y no vista; hay nuevo quite de Ortega con dos verónicas lentas y dos medias pero toreando para los adentros.

Hay un buen par, el segundo de Miguel Ángel Sánchez. Tras brindar a una dama, inicia en tablas bajando mucho la mano; en los medios sale tanda en redondo con un toro que no pone excesivamente de su parte. Con la izquierda, hay tanda de naturales con el toro girando alrededor pero sin excesiva transmisión; el público da cariñosas palmitas, antes de otra tanda en la misma tónica. A diestra de nuevo, el toro se pone a escarbar antes de embestir a arreones, alternando embestidas rápidas con embestidas cansinas. Ortega opta por un macheteo final.

Juan Ortega I Breña
Juan Ortega I Breña

El segundo de Ortega

A su segundo, bonito, lo recibe por zona del siete en tablas y desde el primer momento le enjareta unas verónicas lentas, profundas, jaleadas, en una larga serie que hace las delicias del público y que remata con una media en el tercio, puesto el público en pie. Lo lleva con verónicas al caballo, donde el picador le pega un puyazo duro tapándole la salida de manera innecesaria; hay quite en los medios por chicuelinas rematadas con media y con otra chicuelina. Lo deja en el caballo con una larga natural; ahora quita Aguado por chicuelinas de su estilo, limpias y naturales, con media, muy aplaudido. El tercio de palos discurre en términos discretos.

Brinda al público e inicia faena en tablas con el cartucho de pescado para pases por alto y se va al tercio para continuar toreando con pases por alto y el público responde con aplausos. Ligeramente en los medios, tras dos molinetes se lanza a bajar la mano, toreando en redondo y levantando los olés a cada pase, pero al poco el toro se queda parado; la siguiente tanda es de uno en uno con el toro pegado al suelo. Con la izquierda hay poco que sacar; como Ortega insiste el toro acaba desarmándole. Al final, después de cuadrar mete la espada con habilidad. La ovación saludada entendemos que es en atención al toreo de capote.

Quite de Ortega I Breña
Quite de Ortega I Breña

Pablo Aguado

 Pablo Aguado (de catafalco y oro), a su primero, veleto y algo montado que sale enterándose y con comportamiento abanto, a duras penas consigue fijarlo después de muchos intentos y le aplica luego un par de lances, pero el toro sigue yéndose de naja. En estas, da una vuelta de campana completa, que le equivale a una puya. Con una simple chicuelina lo lleva al caballo en donde recibe un duro correctivo por el sistema de tapar la salida; sale con la misma cara suelta con que ha estado hasta ahora y se va al caballo de puerta para recibir el segundo puyazo. Hay buena actuación de Diego Ramón Jiménez en los palos.

Vemos buen inicio en tablas, con doblones genuflexos jaleados, y, después, pases con naturalidad, manteniendo la verticalidad y trincherazo; en los medios sale tanda en redondo aguantando alguna colada, aplaudida, con un animal al que hay que estar reteniendo continuamente. Con la izquierda, hay tanda ligada ante un toro poco colaborador y el aplauso del público pone lo que no tiene el toro; en la siguiente se desenvuelve con pases de uno en uno y el toro va calamocheando aunque alguna vez que se acuerda hace una embestida humillando, pero enseguida intenta salirse de la tela mirando a las tablas. La tanda final, en terrenos de sol, se forma con un pase por alto, un molinete y varios ayudados.

El segundo de Aguado

A su segundo, que tiene un comportamiento extraño en el capote, lo lancea en el tercio y el animal solamente ofrece medio viaje en cada embestida. En la primera visita al caballo va franco pero recibe puya moderada. En el segundo viaje no obedece mucho al capote de Aguado cuando intenta llevarlo y presenta una mala pelea, con la cabeza arriba; el puyazo, aunque no muy largo, es duro. Con los palos, Iván García se asoma al balcón y es obligado a desmonterarse.

Con la muleta, directamente lo saca de tablas a los medios e intenta hacer una tanda en redondo pero el toro desde el primer momento muestra su nula voluntad de cooperar; cuando inicia la segunda tanda se pone a escarbar y tiene que pasarle la tela por la cara. Con la izquierda le va sacando los pases de uno en uno y hay poco que hacer. De nuevo a diestra, no tiene más solución que machetearlo como puede. El saludo a la vocación es un tanto por su cuenta.

Pablo Aguado I Breña
Pablo Aguado I Breña

Final

Morante no sale a hombros, claro. En Sevilla, cuando un torero sale por la Puerta del Príncipe ya no acepta salir por la Puerta Grande cuando corta dos orejas. Morante cruza el ruedo despacio, de despedida, y va recibiendo una atronadora ovación que equivale, sí, a una puerta grande. Los compañeros de cartel respetan; esperan junto al burladero a que salga, antes de iniciar ellos su camino de vuelta al hotel, lo que hacen también entre aplausos. La tarde ha terminado finalmente como una buena tarde de toros; mejor sería decir de toreros. No llega a histórica, pero dos orejas de Morante es mucho.

En Sevilla, Morante corta dos orejas a un toro de Domingo Hernández