miércoles. 26.06.2024
Joaquín Sánchez | Salvador López Medina para El MIRA
Joaquín Sánchez | Salvador López Medina para El MIRA

Joaquín Sánchez está apurando sus últimos compases como futbolista profesional. Sin embargo, el portuense no está disfrutando como a él le gustaría de estos momentos por culpa del esguince sufrido en su rodilla en el Camp Nou ante el FC Barcelona. El capitán del Real Betis Balompié se encuentra a las puertas del récord histórico de Andoni Zubizarreta, pero sus últimas palabras antes de viajar a Bilbao podrían cambiarlo todo. 

En Jerez de la Frontera y hasta en la última punta del país, no se habla de otra cosa que del estado de la rodilla de Joaquín. A todos los amantes del fútbol se les encogió el corazón al verle cojear y pedir el cambio en el Camp Nou. Una imagen que pudo parecer el último acto de servicio de Joaquín sobre el césped, pero que por fortuna, parece que se ha quedado todo en un esguince leve.

Eso sí, como todos los esguinces, el de Joaquín no es menos y necesita al menos una semana para que se vayan las molestias. Al portuense un par de semanas de recuperación le tumbarían la posibilidad de conseguir el récord de ser el jugador con más partidos en la historia de Primera División, algo que ya ha dicho que le hace ilusión, pero que para el capitán no es lo principal en estos momentos.

Joaquín sobre su lesión en la rodilla: "En tres días es casi imposible"

A la salida del penúltimo entrenamiento antes de viajar a Bilbao para jugar ante el Athletic, Joaquín fue preguntado por la prensa sobre el estado de su lesión. Para sorpresa de todos, el jugador se mostró muy optimista con sus posibilidades y con la opción, al menos, igualar el récord aunque sin necesidad de hacer un "paripé".

Joaquín se emociona en su vídeo de despedida | RBBPlay
Joaquín se emociona en su vídeo de despedida | RBBPlay

"Estoy mejor pero estoy ahí apurando al máximo. Al final es muy poco tiempo e intentaremos hasta mañana lo que puedo apurar. Voy a intentar verme las sensaciones. Hoy he hecho una parte del trabajo con molestias, que no ha ido mal, y mañana a intentar de apurar otro poquito para ver como hoy", decía Joaquín este pasado martes, antes incluso de saber que iba a entrar en la convocatoria para la final que tiene el Betis en el nuevo San Mamés.

La lesión no es poca cosa. Un esguince de rodilla no se cura de la noche a la mañana y eso es algo que Joaquín tiene bastante asumido: "Apurando todas las horas que puedo, pero aún así es muy complicado porque tengo un esguince y por muchas horas y mucho tratamiento esto tiene un protocolo y en tres días es casi imposible".

Joaquín: "No voy tampoco a hacer un paripé, creo que no es necesario"

El caso es que a Joaquín (617) le quedaban solo seis partidos para superar la marca de Zubizarreta (622), justo las mismas jornadas que quedan para finalizar LaLiga. Esto obliga a Joaquín a al menos jugar un minuto en San Mamés para tener la posibilidad de batir el récord.

"Estaba todo para hacerlo y desgraciadamente la jugada del otro día me va a tener un poquito hasta el final para ver si por lo menos puedo estar", decía Joaquín a la prensa, antes de dejar claro que la idea de jugar un minuto para batir el récord no pasa por su cabeza.

"Yo no voy tampoco a hacer un paripé, creo que no es necesario. Lo importante es que el equipo sume en San Mamés y a partir de ahí mi caso es secundario", confirmaba el mismo Joaquín, que antepone con esta decisión el resultado del Betis a su récord personal.

Este jueves 4 de mayo, el Betis tiene ante el Athletic una final para entrar en Europa, por lo que Joaquín no quiere ni oír hablar del récord. Él es consciente de la situación y tiene claro que lo primero es el equipo.

Si el partido entra en un contexto propició para que pueda jugar y seguir sumando partidos, lo hará. En el caso de que Pellegrini no lo vea oportuno, Joaquín como máximo empatará la cifra de partidos de Andoni Zubizarreta. Un cambio inesperado de la historia que no entraba en el guion del Real Betis, de Pellegrini, y mucho menos, de Joaquín. 

La decisión de Joaquín que podría cambiarlo todo