jueves 2/12/21

El peligro del bocadillo de jamón con queso: ni grasas ni carbohidratos

Es rápido de preparar y calórico, pero pocos conocen los efectos ocultos de este bocadillo
El peligro del bocadillo de jamón con queso
El peligro del bocadillo de jamón con queso

La alimentación es un aspecto importante en nuestra vida y para nuestra salud, pero dentro de la gran variedad de comidas, hay algunas que pueden resultar dañinas en ciertos aspectos, ya sea por la cantidad de grasa o azúcar, pero esta vez no son ni grasas ni carbohidratos: éste es el peligro oculto del bocadillo de jamón con queso, y el riesgo que no muchos toman en cuenta…

Valor nutricional del bocadillo de jamón con queso

No conocemos bien un alimento y lo saludable o dañino que pueda ser hasta que se conozca su valor nutricional, y esto ocurre con este bocadillo, preparado con jamón, queso y pan.

El peligro del bocadillo de jamón con queso

Esta ocasional merienda de muchos niños y adultos, puede variar en el número de sus propiedades, dependiendo de si es preparado en casa o de los que se compran en supermercados, por lo que puede tener más o menos vitaminas, carbohidratos, grasas y proteínas.

Un bocadillo de jamón y queso puede llegar a tener un valor calórico de 352 kcal (kilocalorías). Las grasas (en las que entran las saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas) son 15,5 g, que para un bocadillo simple puede ser mucho.

Aporta 33,3 g de carbohidratos y 20,7 g de proteínas. El colesterol se encuentra en 59 mg. Las vitaminas que contiene son la A, B2, B5, B3, B5, C y E, aunque en mínimas cantidades.

Los minerales más abundantes son el calcio, fósforo, magnesio y potasio, seguidos del hierro, cinc y cobre. En total, las vitaminas y minerales no son realmente muchas.

En una rebanada de jamón, que es lo que se suele emplear en la preparación del bocadillo, hay minerales como calcio, hierro, magnesio, y zinc. Conjuntamente, aporta 34 calorías, algo que puede ser mucho para lo poco que se utiliza; y sumado a esto, está su contenido en sal, que también es mucha, siendo poco saludable para nuestro organismo.

El queso tiene vitaminas A, D, B2 y B12, junto con proteínas y poca grasa. Lo que hace que no sea uno de los alimentos recomendados para comer a diario en una dieta, es su contenido en sodio, que es bastante alto.

Por último se encuentra el pan, el cual completa la receta. De él obtendremos hidratos de carbono, fibra alimentaria, proteínas y grasas.

Sodio, principal motivo de riesgo

Si bien dando un vistazo general a los nutrientes de cada elemento que conforma este bocadillo, se puede decir que dentro de los parámetros es un aperitivo que resulta ser saludable, el principal problema que está presente es la cantidad de sodio, equivalente a la sal común, compartida entre el queso y el jamón.

Es habitual escuchar cómo hay personas que disminuyen el consumo de azúcar, e incluso la eliminan en su alimentación, debido a lo dañina que esta puede llegar a ser, mayormente cuando es en exceso.

No obstante, cuando se trata de la sal común, se encuentran apenas quienes la evitan, siendo el elemento más añadido en distintos platos, por lo que se entiende que tenemos manga ancha con esta, ignorando lo que ocasiona en nuestro organismo.

De hecho, no solo consumimos más sal que azúcar, sino que lo hacemos y con el doble de cantidad que se considera relativamente saludable para nosotros. Esto ha hecho que al año fallezcan alrededor de 4 millones de personas a causa de la poca información proporcionada sobre el tema en la sociedad.

Pero la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha tomado cartas en el asunto, centrándose en aconsejar sobre la reducción del consumo de la sal común, ya que esto puede desarrollar distintos tipos de enfermedades, las cuales padecieron y padecen muchos a día de hoy, principalmente en países occidentales.

Riesgos de la sal

La sal por sí sola ya es muy perjudicial, es un elemento que si se ingiere en exceso puede ser dañino para pacientes con insuficiencia renal y osteoporosis.

Juntamente, incrementa la presión arterial, provocando en muchos casos la hipertensión. Tras algunos estudios, también se ha agregado la posibilidad de que sea carcinógeno para el cáncer gástrico, es decir, un agente con la capacidad de provocar esta enfermedad en los humanos, siendo el sistema gastrointestinal el que podría verse afectado en esta oportunidad.

¿Qué provoca el consumo excesivo de este bocadillo?

Cada componente del bocadillo de jamón y queso tiene distintas consecuencias a nuestra salud, los cuales afectan tanto a quienes padecen alguna enfermedad, como a quienes no.

En primer lugar está el pan, un alimento que no tiene mucho que ofrecer a nivel nutricional, y que tiene mala fama. Si se come a diario y excesivamente, aumentarán los triglicéridos, y esto puede desarrollar problemas cardiacos o de diabetes, así como agravarlos en caso de que el consumidor ya padezca alguna de estas enfermedades.

También puede dar pie a una mala nutrición, tomando en cuenta que no es una fuente abundante de vitaminas, proteínas o minerales. Su contenido en hidratos de carbono tampoco resulta ser de gran ayuda, debido a que este componente suele engordar, y si bien no se va a generar obesidad o sobrepeso solo por comer pan, ciertamente puede ser perjudicial después.

Por consiguiente está el jamón, el cual, dependiendo del que se utilice, va a ser más peligroso o no. Por ejemplo, el jamón serrano, uno de los más comunes en este bocadillo, tiene un alto número de nitritos, sustancia que produce especies reactivas de nitrógeno, y que una vez estando en nuestro organismo, llega a los pulmones, dañando sus tejidos y provocando problemas de respiración.

Por último está el queso, un alimento con el que el sobrepeso se ve favorecido, y esto lo hace en todas sus formas, por lo que es un riesgo que abarca el alimento a nivel  general. Asimismo, provoca y empeora la diabetes, suele elevar la presión sanguínea y los niveles de colesterol malo, y beneficia las enfermedades que son autoinmunes.

Así pues, ya sabes que no son ni grasan ni carbohidratos, éste es el peligro oculto del bocadillo de jamón y queso, por lo que debes tener cuidado y consumirlo con moderación.

El peligro del bocadillo de jamón con queso: ni grasas ni carbohidratos