viernes. 30.09.2022

En Utrera, Octavio Chacón y López Simón triunfan con los victorinos

Alternaron con Pepe Moral en la presentación de Victorino Martín en el coso de La Mulata

Paseillo en Utrera
Paseillo en Utrera

Utrera (Sevilla), domingo, 4 de septiembre de 2022. Corrida de toros organizada por Carmelo García por la Feria de Nuestra Señora de Consolación. Tarde soleada con algo de viento. Media entrada de público. Preside Joaquín Díaz. Ameniza la Banda de Música “Ciudad de Utrera”, dirigida por José Antonio Ramírez.

Se lidian seis toros de la ganadería de Victorino Martín (que pasta en Portezuelo, Cáceres), con pesos entre 550 y 590 kilos, cinqueños cuatro de ellos, bien presentados los tres últimos y en general de juego variado. En el arrastre, el primero tuvo palmitas; el tercero, pitos; el cuarto, palmas; el quinto, palmitas y el sexto (Milenario, de nombre) recibió la vuelta al ruedo.

Octavio Chacón
Octavio Chacón

Octavio Chacón, pinchazo y entera en lo alto; una oreja. Pinchazo sin soltar y entera desprendida; dos orejas.

Pepe Moral, dos pinchazos y entera trasera después de aviso; ovación saludada. Dos pinchazos y honda algo trasera, con aviso; vuelta por su cuenta.

Alberto López Simón, media estocada arriba y descabello; silencio. Estocada rinconera; dos orejas.

Incidencias: en la pica destaca Santiago Pérez (de la cuadrilla de Chacón) en el cuarto. En banderillas destacan Miguel Ángel Sánchez (de la cuadrilla de Chacón) en el primero; Juan Rojas (de la cuadrilla de Chacón) en el cuarto y Felipe Peña (de la cuadrilla de Moral) en el quinto. Octavio Chacón y López Simón salen a hombros.

Pepe Moral
Pepe Moral

Comentario

Vuelve la Feria de Consolación en la tierra del origen de las castas bravas, Utrera. Se sabe documentalmente que ya desde el siglo XVI la romería de la Virgen se acompañaba de festejos taurinos, antes incluso de que se concediera el privilegio de organizar el mercado o la feria de ganados en las fechas de esa misma romería.

Vengamos a nuestro tiempo. El año pasado los espectadores, en aforo al cincuenta por ciento, íbamos con mascarillas. Ahora vamos con cara descubierta pero la entrada no es superior a la que hubo hace un año. ¿Será que en Utrera no es atractivo un cartel de ganadería con personalidad? El hierro de Victorino Martín debuta en esta plaza pero los dos primeros ejemplares, ay, salen con las puntas sospechosamente en forma de brocha.

Octavio Chacón

Octavio Chacón, de blanco y plata con vivos negros, en su primero, cómodo, da en tablas saludo con verónicas lidiadoras y media campera de la casa. En el caballo empuja contra las tablas y hay puya corregida y recargando que es pitada; el quite va por delantales con toro de viaje corto que flojea de las manos.

Los dos primeros pares, de Sánchez los dos, son buenos. Tras brindar al equipo médico que le curó de la cornada de Sanlúcar, empieza por abajo en tablas pero le da problemas por lo que luego, en el tercio, lo lleva a media altura en tanda aplaudida; pasa a la izquierda para serie de ayudados; siguen dos tandas lidiadores, una con la derecha y otra con la izquierda; de nuevo a diestra el toro humilla pero tobillea y hay que lidiar y de nuevo a zurda hay que torear hacia afuera para librarse del atropello. Qué lástima que un torero de toreo tan serio se entretenga en firmar autógrafos durante la vuelta con la oreja.

A su segundo, bien hecho, le aplica un buen recibo, aplaudido, con media bonita. El victorino va al caballo humillando, empuja abajo y recibe puya larga; en segunda visita acude de lejos entre aplausos y hay puya buena del asidonense Pérez.

También se luce Juan Rojas en los palos. Brinda al público con jueguecito, volteando la montera hacia arriba (lo que provoca el regocijo del público) y luego la voltea hacia abajo, populismo puro; algún día explicaremos el significado profundo del brindis, incompatible con los tonteos.

Inicia faena por abajo andándole y pasa a la izquierda para serie breve pero limpia, tras la que manda parar la música; sigue con tanda de ayudados pero el viaje se va recortando y ahora pide que retorne la música (en actitud similar al subalterno que pide la oreja); por el pitón derecho va mejor el toro y hay tanda aplaudida; con la izquierda ofrece problemas pero le planta cara y es aplaudido; a diestra de nuevo, hay toreo dominador y vuelven los aplausos; finalmente con la zurda, el bicho ya no va pero le aplauden también.

Pepe Moral

Pepe Moral, de salmón y oro, en su primero, negro, hondo y bonito, da saludo de lidia bregadora en tablas y se lo acaba llevando a los medios para media. Hay puya aplaudida y luego lo deja en os medios pero el bicho no se arranca, lo mueve y lo vuelve a poner en el mismo sitio pero tampoco; al final va desde entrerrayas para puya asentada, con almas al picador Romero.

Felipe Peña, al querer poner su par, es cogido al relance y levantado espectacularmente pero sin consecuencias y luego pone el par; Varela and bien con sus dos pares. Brinda al público, arranca con trasteo sometedor y se va a los medios para toreo en redondo consiguiendo bajar la mano pero a la siguiente tanda empiezan a surgir los problemas; con la izquierda hay toreo profundo y componiendo la figura; pasa a la derecha y ahora el toreo es más superficial, preguntándonos por qué ha cambiado de mano; vuelve con la izquierda pero ya no es el mismo, con medio viaje y cabeza alta, y a la siguiente tenemos al toro parado.

A su segundo, en el tipo de la casa, le da un saludo por la cara y lo saca a los medios sin rematar el lanceo. En el caballo empuja con la cara alta y se duerme, recibiendo puya larga y barrenera, algo protestada. Peña, después de haberse visto en apuros, se luce en palos con su único par.

Arranca faena pasándole por la cara pero el toro se resiste a pasar; con la izquierda se deja torear, igual que con la derecha (aunque hay mucho espacio entre toro y torero); por el pitón izquierdo el viaje ya es medio y el toreo por alto termina en desplante para el público; con la derecha hay tanda breve y desplante queriendo coger el pitón; con la izquierda hay toreo hacia afuera pero el toro no se come a nadie, antes de acabar con la derecha en tanda de brega con un toro que no pasa. Cielos, cuántos cambios y cambios de mano; una serie, una mano nueva (será para que el toro no aprenda).

López Simón
López Simón

López Simón

López Simón, de tabaco y plata, en su primero, cárdeno acapachado y bizco del derecho, la da un saludo por delante de la cara. En el caballo le tapan la salida y hay protestas por la puya, protestas que se repiten en la segunda visita. Los tres pares de palos son aceptables. Brinda al público (no sabemos qué ve en el animal) y en tablas brega por la cara; o el toro no tiene un pase o el torero no consigue sacarle ninguno, aunque lo intenta por ambos pitones.

A su segundo, negro entrepelado y bonito que remata, aplica saludo breve y lo lleva a los medios para al fin desentenderse el bicho de la capa. La puya es larga y protestada. Domínguez se luce en su primer par pero en el segundo frustra el desmontere.

Hay buen inicio de faena con uno que va bien y siguen dos tandas con un buen toro, primero con algunos alcances pero luego le coge el golpe; con la izquierda sale toreo limpio y bueno; vienen con la diestra dos tandas grandes y templadas; sigue el temple con la izquierda, en toreo de entrega rematado con desplante genuflexo. La faena está hecha, la mejor de la tarde. La vuelta al ruedo del toro es merecida pero no ha sido pedida por nadie; la concede el presidente a su albedrío (la reglamentación de este punto debe ser repensada).

Chacón y López Simón, a hombros
Chacón y López Simón, a hombros

Finalmente, se hacen públicos en la arena los premios, que quedan de la forma que sigue. Octavio Chacón consigue dos, el Premio del Ayuntamiento al Triunfador de la Corrida y el Premio de la Peña Curro Durán a la Mejor Estocada; López Simón, el Premio de la Asociación Curro Guillén a la Mejor Faena; Santiago Pérez, el Premio de la Asociación de Picadores al Mejor Puyazo; Felipe Peña, el Premio de Carmelo García al Mejor Par de Banderillas. Enhorabuena a los premiados.

En Utrera, Octavio Chacón y López Simón triunfan con los victorinos